domingo, febrero 28, 2010

jueves, febrero 25, 2010

Hojas en blanco

Cada que salgo de la ciudad me proveo de una libreta e inicio una historia en el papel. Llámenle superstición o ganas de perder el tiempo. Los viajes terminan pero las historias no: debo tener unos cincuenta cuadernos con anotaciones y anécdotas, todos a la mitad, si acaso.

Muchas hojas en blanco. Papel pautado como todos porque la carretera es un pentagrama incompleto. Las notas las ponen los encuentros.

Será que físicamente tengo que regresar pero siempre queda algo que no hice ni dije, que en cada viaje hay alguien, aquí o allá. Todo son puertos y puertas, cada palabra sirve para transbordar pero ninguna me ancla.

miércoles, febrero 24, 2010

No entiendo.

Nada.

martes, febrero 23, 2010

Notitas rojas:

Todos los choques son aparatosos.

Todas las mujeres que tienen algún problema con la ley
se transforman en féminas.

Nunca han hallado un cuerpo aún con vida.

La nota roja es amarillista cuando se tiñe de azul casi morado.

La ciudad está llena de autos fantasmas.

lunes, febrero 22, 2010

Acerca de Concha Urquiza en San Luis Potosí



Fragmento de "Concha Urquiza: la embriaguez de Dios", conferencia de Margarita León Vega en la Feria del Internacional del Libro del Palacio de Minería 2010.

Aquí algo de la poesía mística de Concha Urquiza, quien murió cuando apenas tenía 35 años.

domingo, febrero 21, 2010

Día Internacional de la Lengua Materna

Según la ONU, "el Día Internacional de la Lengua Materna fue proclamado por la Conferencia General de la UNESCO en noviembre de 1999. Anualmente, desde febrero de 2000, esta fecha es observada con el objetivo de promover el multilingüismo y la diversidad cultural".


"Las lenguas son el instrumento de mayor alcance para la preservación y el desarrollo de nuestro patrimonio cultural tangible e intangible. Toda iniciativa para promover la difusión de las lenguas maternas servirá no sólo para incentivar la diversidad lingüística y la educación multilingüe, sino también para crear mayor conciencia sobre las tradiciones lingüísticas y culturales del mundo e inspirar a la solidaridad basada en el entendimiento, la tolerancia y el diálogo".

Ese es el discurso. En México, como es sabido, la realidad no siempre va con las letras. Palabras como "teco", "naco", "indio" son indicios de una visión racista que ya no debería existir. Ya comentaremos, espero, en extenso.

sábado, febrero 20, 2010

Coyolxauhqui


Derrotada fue la diosa de la luna, pero su cuerpo desmembrado aún ocasiona mareas y locura. Curiosa paradoja: este día 21 de febrero cumple 32 años de haber sido rescatada de las entrañas de su madre, a la que trató de matar al saberla preñada.

Ruega por nosotros.

viernes, febrero 19, 2010

De chavos banda a tribus urbanas. La construcción de identidades (algunos apuntes)

Amo la ciudad, amo los signos,
y este doble amor (que probablemente no es más que uno)
me lleva a creer […] en la posibilidad
de una semiótica de la ciudad.
Roland Barthes
Todos los caminos llevan a Roma, e igualmente todos nos pueden sacar de ella, de cualquier ciudad. En Roma había cuatro tribus urbanas como modo de representación y de organización, y hoy el término se ha vuelto lugar común, quizá demasiado, para definir lo indefinible, la autoasignación identitaria de los jóvenes citadinos.

El 29 de marzo de 2008 adolescentes autodenominados emo fueron agredidos por darks, punks e integrantes de otros colectivos en la ciudad de México. Agresiones del mismo tipo se han dado desde entonces en varias partes del mundo. Los emo, posesionados desde hace muchos meses de espacios en Internet como fotolog o metroflog, salieron a la luz pública como víctimas de la intolerancia de parte de autoridades y otros grupos identificados como tribus urbanas, intolerancia sexual por la androginia de su vestimenta, y social por el rechazo a una apariencia no convencional.

Lo que llama la atención es que no sólo la policía o las autoridades los han agredido o se burlan de su vestimenta negro y rosa, de sus pantalones entubados y el cabello que oculta parte de su rostro, sino que incluso no pocos darks y punks, a su vez considerados peligrosos o al menos “raros” por la mayoría social, han agredido a los emo y les niegan la “categoría” de tribu urbana “por no tener una ideología propia” o “por robarse la cultura de otras tribus”.

En la década de 1970 aún no se hablaba de tribus, pero se tildaba a los jóvenes de “rebeldes sin causa”, de inadaptados. Todos primero fueron hipies y luego todos "pandilleros" al reunirse, al buscar crear grupos en los que pudieran pertenecer y compartir. Ya en 1980 se empezó a diferenciar a los pandilleros de los chavos banda, según su “peligrosidad” o su ubicación. El delito de pandillerismo se descartó y se llamó asociación delictuosa.

En El laberinto de la soledad Octavio Paz se refiere a los pachucos, entonces no llamados tribu, como un grupo “que no no afirma nada concreto sino la decisión […] de no ser como otros que los rodean”. Es un colectivo ni mexicano ni estadunidense, es “impulso que se niega a sí mismo, nudo de cotradicciones, enigma". Como los emo, o cualquier otra comunidad de adolescentes o jóvenes, los pachucos se enfrentaron a la hostilidad de la sociedad que los vio surgir.

José Manuel Valenzuela Arce nos previene de la visión pacista desde el colectivo Mitos mexicanos, coordinado por Enrique Florescano, al criticar a quienes “desde su propio laberinto redujeron la figura compleja del pachuco a la frívola imagen de dandy grotesco o payaso siniestro socialmente desintegrado”.

Los pachucos, así, brotan como los punks o los rockeros, como los hipies en la década de 1960, como un valor de rebeldía juvenil ante los valores instituidos como “correctos” en la sociedad. Un antivalor que al parecer se ha convertido en valor, tanto económico como simbólico. Y surgen los emo. ¿Cómo se logra ser una tribu urbana y descilificar a otros que quieren serlo? Mejor, ¿cómo se construyen las identidadades hoy quién puede calificarlas? ¿Para qué?

En medios de comunicación, sobre todo electrónicos, “rehen de mercenarios, usado por intelectuales y periodistas” en artículos variopintos, el concepto “tribus urbanas” ha sido adoptado las más de las veces equivocadamente, ya que más que de tribus urbanas el investigador Michel Maffesoli propuso hablar de neotribalismo, de nuevas formas de socialización y defensa ante el anonimato y la mediocridad que conlleva la mundialización de ciertas culturas.

Y Maffesoli no se refiere sólo a los adolescentes y jóvenes a quienes se aplica el término, como punks, darketos, skatos, góticos, y desde tiempos recientes, los emos. Todo lo que estorba a la estandarización globalizante, a la mediocridad económica, es una tribu, un segmento unido en torno a gustos (en el sentido bourdieano) pero que puede no tomarse en cuenta.

La ciudad

"En la medida en que el especialista en estudios culturales o literarios o artísticos quiere realizar un trabajo científicamente consistente, su objetivo final no es representar la voz de los silenciados sino entender y nombrar los lugares donde sus demandas o su vida cotidiana entran en conflicto con los otros. […] Las utopias de cambio y justicia, en este sentido, pueden articularse con el proyecto de los estudios culturales, no como prescripción del modo en que deben seleccionarse y organizarse los datos sino como estímulo para indagar bajo qué condiciones (reales) lo real pueda dejar de ser la repetición de la desigualdad y la discriminación, para convertirse en escena del reconocimiento de los otros".

El escritor e investigador Luis Britto García habla de una ciudad lenguaje en la que los signos específicos son sus seres y sus edificios y su gramática un plan urbano, que en San Luis Potosí parece no existir. El acomodo en la ciudad es emocional, simbólico, utilitario. Las fronteras, nacionales o interiores, sirven en función de políticas o contratos, no de uso cotidiano.

Según la Real Academia una ciudad es un “conjunto de edificios y calles, regidos por un ayuntamiento, cuya población densa y numerosa se dedica por lo general a actividades no agrícolas”. Así, es el soporte y no los que la habitan. Sin embargo, la categoría de ciudadano se adquiere no importa si se vive en una ciudad o en un caserío, a los 18 años.

Los jóvenes o los desposeidos no importan mientras no se salgan del gueto, del arrabal, de los cinturones de miseria donde no hay nombres. Que quienes detentan el poder traten de seguir estableciendo zonas de influencia o desarraigo no es nuevo: ya desde el medioevo…

La descalificación que conlleva el poco ingreso económico se maximiza si se añade el delito de lo joven como sinónimo de rebelde. Signos a fin de cuenta, las categorías sociales se contruyen por opuestos. Catrines contra pelados, gente bien contra pueblo, pirruris contra nacos, chaviza contra momiza.

Surge el Tecuán, una zona no política sino delimitada por sus habitantes jóvenes. La primera leyenda negra de una tierra de nadie, donde en las esquinas había grupos peligrosos.

Bandas como Los Kraneos, los Sioux, el Reloj de Sol, por el barrio de San Juan de Guadalupe y en la Unidad Ponciano Arriaga, uno de los primeros suburbios. Las esquinas, los chiflidos, la grabadora entre más grande mejor, el metal. Caguamas y churros eran lo que hoy son materiales más pesados. El gobierno lanza “el convoy”, una caravana de patrullas y julias móviles en las que cargan a todo el que desoyera el virtual toque de queda.

Nuevos y distintos manuales de urbanidad

Urbe por otra parte se define como “ciudad, especialmente la muy populosa”, y urbano es, además de relativo a la ciudad, “cortés, atento y de buen modo”.

Son pocos espacios para el intercambio. Los tianguis, herencia prehispánica de olores y sabores, de ruido y teponachtle, sucumbieron ante la invasión de los supermercados que, llámense como se llamen, son iguales en disposición, en aromas y mercancias. Pesos más, pesos menos, ofertan la misma música y el mismo pollo rostizado.

En cuanto a su organización, la ciudad está diferenciada por zonas económicas, colonias marginales y zonas de altos ingresos, mayormente bardeadas. En San Luis Potosí, sus siete barrios tradicionales, hoy orgullo y enseña turística, fueron originalmente asentamientos de indígenas, distantes algunas leguas de la ciudad española. En su nombre llevan la fama, Tlaxcala, Santiago, San Miguelito donde el águila paró…

En el uso del tiempo libre la polisemia del concepto viene a mostrarse cuando hay espacios para niños, para jóvenes y adultos. No suele haber intelectuales punks, todo es plebe, chusma, al menos para las buenas conciencias que Carlos Fuentes ubica en Guanajuato y parecen multiplicarse por las ciudades que presumen de coloniales: Querétaro, San Luis Potosí, Aguascalientes, Puebla… “Aunque todos somos del mismo barro no es lo mismo bacín que jarro".

La adolescencia y sus modas

Octavio Paz decía del traje de los pachucos que no era ni ropaje ritual ni uniforme, sino siplemente una moda, “y como todas las modas está hecha de novedad —madre de la muerte, decía Leopardi— e imitación”. Es, escribió, “la presa que se adorna para llamar la atención de los cazadores”.

Los jóvenes, como explica Rossana Reguillo, están más dispuestos a participar en causas que en organizaciones. Nestor García Canclini añade por su parte que en los casos de movimientos juveniles, que ejemplifica con la plaza de Tiananmen, no se aspira a obtener el poder, controlar el Estado o triunfar sobre la ideología o la cohersión del Estado, sino que son “luchas por la significación”, de valor afectivo, “donde importa la solidaridad y la cohesión grupal”.

El nombre tribal —pandilla, banda, clan, punketos, darketos, nocturnos, emos— puede ser puesto desde dentro, como un grito de guerra, o desde fuera, por grupos que los descalifican o los estudian, par marcar la diferencia. La distinción, si retomamos el concepto de Bourdieu.

La queja contra los emos sería: ellos no son agresivos, no contravienen al sistema como nosotros. Son una máscara, un remedo.

¿Quién no lo es?

jueves, febrero 18, 2010

en la república de las letras

A propósito de la renuncia pública que a la Asociación de Escritores de México, A.C. (AEMAChicieron Karina Falcón, Israel Soberanes, Hugo Garduño, Homenic Fuentes, Adriana Tafoya, y Andrés Cisneros de la Cruz, y su apoyo a la denuncia de Marco Fonz, ha habido muchos correos en pro y en contra. 

Voces variopintas, en un espacio tradicionalmente copado por mafias, piden una auditoría a la asociación y que se pida cuentas a sus titulares. Una de las voces más mesuradas es la de Adán Echeverría, quien dice: "No nos espantemos de más, habría que decirse y de frente: en cuestión de logros literarios, el que esté libre de pecado que suelte la oportunidad de agenciarse para sí el recurso...O bien diría: el único pendejo es el que te mira desde el espejo. No vayamos por las calles caminando como si una cámara nos estuviera filmando, nuestra vida no es importante para el lector, tanto como el trabajo literario, y sobre él, solo el tiempo y los lectores tienen la razón".

No los conozco pero sé de muchas historias similares. La discusión sigue en facebook y en algunos blogs, con todo y mentadas y descalificaciones de lo personal y de lo literario. Ojalá el debate se siga dando para bien de espacios que deberían ser eco de un país que busca crecer en lo democrático (entre otras cosas).

Desde estos lares tan lejanos sólo queda oír (leer) y esperar.

miércoles, febrero 17, 2010

sacramento

Desde tu territorio sagrado me haces pecar. Arrepentimiento no hay, mas me perdonas y me absuelves. ¿En el pecado llevo la penitencia? De pensamiento y palabra, de obra. Nunca omisión. Polvo somos cuando estamos juntos: rigor mortis, santos óleos, transfiguración. Polvo seremos, espero, por los siglos de los siglos.

pequeña asfixia

Hoy no tengo ganas de escribir más que de que no tengo ganas de escribir, que quiero dormir aunque mis ojos no se quieran cerrar. Sé que se me subirá el muerto y que no podré respirar, una quietud inquieta, que no me podré mover aunque ya no quiera hacerlo.

Esta ciudad es asfixiante y no le hago falta a nadie. No es mía, no me reconozco en su cantera, en su nombre ni en las descripciones que dan los que tampoco son de ella. Canta, sí, pero olvida pronto. Ronca poco. Tira manotazos, nos sueña y en todo sueño se nos sube un muerto. Cada cinco minutos amanece con ensordecedor bostezo.

Se ha llenado de palabras ajenas, su máscara es un angelito barroco, culpable hasta que no se demuestre lo contrario, hijo de un indio guachichil del que desconoce cómo hablaba, pero presume en cantera y trino su efervescente valentía.

Hogar no son tres habitaciones ni ciudad un sinfín de casas con una plaza al centro que respira (ah, cómo respira, muerde jadeante), gime con las ninfas jubiladas refugiadas en la iglesia. No sé que sean, mis referencias son oníricas. Bien se pudo haber llamado Metaforatlán o Espejismo o Desarraigo u Olvido.

Tal vez soy un muerto más que se sube a los sueños de otros.

martes, febrero 16, 2010

Ensalada de pollos, novela de estos tiempos que corren - Tomás de Cuellar

Parte inicial de esta novela "tomada del carnet de Facundo (José T. de Cuellar)", publicada en el siglo XIX como parte de La linterna mágica, propuesta mexicana de Facundo ante La comedia humana de Balzac, y donde pretendió entretener al lector "con la china, con el lépero, con la polla, con la cómica, con el indio, con el chinaco, con el tendero y con todo lo de acá":

Don Jacobo cree que sabe leer y escribir, pero buen chasco se lleva, pues en materias gramaticales, confiesa él mismo, con admirable ingenuidad, que nunca se ha metido en camisa de once varas.
En otra de las cosas en que se lleva chasco don Jacobo es en creer que sabe hacer algo, pues nosotros, que bien le conocemos, estamos seguros de que a pesar de sus letras no sabe hacer nada.

Su inutilidad lo condujo, aunque paulatinamente, a la situación lamentable en que el lector lo encuentra.

Aburrido don Jacobo de buscar destino, y más aburrido de no hallarlo, pensó en una cosa.

Esta cosa la han pensado las nueve décimas partes de los hombres inútiles que hay en el país. Lanzarse a la revolución.

lunes, febrero 15, 2010

El amor, según Octavio Paz

(Imagen tomada del post "Batallas de amor", de Algún día en algun parte)
"El amor no vence a la muerte: es una apuesta contra el tiempo y sus accidentes. Por el amor vislumbramos en esta vida a la otra vida. No a la vida eterna sino, como he tratado de decirlo en algunos poemas, a la vivacidad pura [...] El tiempo del amor no es grande ni chico: es la percepción instantanea de todos los tiempos en uno solo, de todas las vidas en un instante. No nos libra de la muerte pero nos hace verla a la cara. [...] Somos el teatro del abrazo de los opuestos y su disolución, resueltos en una sola nota que no es de afirmación ni de negación sino de aceptación. ¿Qué ve la pareja, en el espacio de un parpadeo? La identidad de la aparición y la desaparición, la verdad del cuerpo y del no-cuerpo, la visión de la presencia que se disuelve en un esplendor: vivacidad pura, latido del tiempo".

La llama doble. Amor y erotismo

domingo, febrero 14, 2010

Eros


Indirectamente Eros cumplió con el mandato de su madre, Afrodita, celosa de la belleza de una joven princesa: "Haz que Psiquis se inflame de amor por el más horrible de los monstruos". La orden era matarla, pero el flechador prefirió la transgresión. El amor se manifestaba de noche, en total oscuridad, y casi se acaba cuando Psiquis quiso saber de más sobre sus sueños. Es ilógico que Afrodita desconociera la profecía que hizo que Psiquis fuera llevada a la montaña donde debería matarla Eros: "la desposará un ser ante el que tiembla el mismo Júpiter".

Ah, esos griegos...

sábado, febrero 13, 2010

Año nuevo chino: tigre de metal

A las 20:53 empieza el año nuevo chino, que corresponde al tigre de metal. Yo no sé de astrología, pero si se trata de buenas vibras vengan de ahí. A veces hace falta creer en algo más que en la certeza de que no somos nada.

Yo soy cerdo, o jabalí de metal, el último de los animales en acudir al llamado del Buda. Pero en el horóscopo chino cada persona puede estar asociada un animal, a uno de cinco elementos, a un animal secreto y a un animal interno, lo que da la bonita cantidad de 8640 combinaciones.

Leo en Los Arcanos que el cerdo

en el Occidente representa la pereza, la glotonería y el desaliño. Pero para los Chinos es considerado valiente y admirador. Pacífico, nunca pelea a no ser que se sienta atacado y necesite defenderse a él mismo o a los suyos. Sabe recurrir a todos los recursos para escapar de las dificultades. Es símbolo de devoción y dedicación. Nos encontramos con las personas más corteses y galantes del Horóscopo Chino. Disponen de una fuerte personalidad que no podrá ser desviada ni destruida. Cuando inician un trabajo no se detienen hasta verlo concluido. Su tenacidad en cualquier empresa resulta asombrosa. Se les califica de estudiantes natos, y mejoran con la edad. Muestran una impresionante honestidad en todos los asuntos, hasta el punto de que circundan la ingenuidad. Pero reaccionan con arrebato ante lo inesperado y, aunque aborrecen las discusiones y las confrontaciones físicas, llegan a tener unos arranques de exagerada violencia. Un proverbio asiático dice que el "cerdo es ancho de cara y estrecho por detrás"; lo que viene a significar que estas personas son materialistas, buenos vividores y con frecuencia sensuales. Pueden llevarse de maravilla con los perros. Son apasionados en el amor, y no ceden hasta alcanzar lo que desean; y si encuentran una pareja gato tendrán el sueño de su vida. No obstante, les conviene huir de las serpientes y de las cabras. Estos dos animales representarían la destrucción por agotamiento de los cerdos. Sus mejores carreras y oficios: de todo tipo de manufacturas, medicina, arquitectura, literatura, pintura, cualquier negocio, relaciones públicas.

jueves, febrero 11, 2010

Prolegómenos a una sociología de la mafia literaria

Por Enrique González Rojo Arthur


Aunque los contornos formales de una mafia literaria no son tan precisos como los límites de una agrupación política, no deja de poseer alguna estructuración orgánica. Es cierto que los integrantes de este "grupo selecto" no tienen un carnet, carecen de la obligación de pagar una cuota y no se ven en la necesidad de acatar determinados Estatutos. Ello no impide, sin embargo, que sus actos respondan a un cierto código tácito y que formen parte, más o menos destacada, de una asociación de contornos identificables. Realizar una sociología de la mafia literaria es una labor especialmente difícil porque hace suyo un objeto de análisis impreciso, de límites formales que se determinan con dificultad. Las cosas se complican, además, cuando tomamos en cuenta que los participantes de la mafia no sólo niegan su participación en ella sino la existencia misma del grupúsculo elitista. Una de las cláusulas más importantes del código tácito de la mafia es, en efecto, la obligación (por parte del escritor mafioso) de negar que exista la mafia literaria. Esta es la razón por la cual hay una ideología de la mafia. La forma de esta ideología, su carta de presentación, consiste en la declaración expresa de la ausencia de la mafia; su contenido se localiza, en cambio, en el hecho de que tal declaración, al ocultar la realidad del sector privilegiado, está puesta al servicio de los intereses de la mafia y sus integrantes: nada más conveniente para la vida y el poder de la mafia que dar la impresión de inexistencia.

Los miembros de la mafia no niegan, desde luego, la presencia de una élite, una intelligenza, un "grupo selecto" en la cultura nacional; pero sostienen apasionadamente que quienes están en sitios privilegiados se hallan ahí no por obra de una mafia, sino por el valor extraordinario de la poesía, la novela, los cuentos o los ensayos de sus componentes. La afirmación de que la valía, la significación, la trascendencia de un escritor cualquiera es la causa determinante de su presencia en la "vanguardia intelectual del país" no es, desde luego, tomada muy en serio por sus propios portavoces. Si así lo fuera, no gastarían las energías que gastan en la conquista, consolidación y extensión de la base material, fundamentalmente extraestética, que les garantiza tanto individual como colectivamente "figurar" en la cultura nacional y hasta ser "alguien" en el boom latinoamericano.

Esta base material está constituida por la influencia que la mafia va logrando poco a poco en las casas editoriales realmente decisivas del país, en las revistas literarias, en los suplementos dominicales, en el otorgamiento de premios en efectivo de diferente carácter e importancia, en la distribución de becas y, desde luego, en las "relaciones internacionales" con la intelectualidad de otros países. La actitud de la mafia al respecto recuerda en gran medida el comportamiento de las órdenes religiosas en general y de la Compañía de Jesús en particular, las cuales, aunque hablan de las creencias religiosas como connaturales al hombre y depositan declarativamente en su confianza en la acción todopoderosa del espíritu, no dejan de hacerse a como dé lugar de las bases materiales que alientan la credulidad humana y asegura el papel de dirigencia espiritual de dichas órdenes sobre los feligreses.

Desde luego conviene subrayar que para ser miembro de la mafia el escritor debe presentar necesariamente ciertas características: es indispensable haber realizado, buena o mala, una cierta producción literaria. Si la producción es mediocre, insustancial (pero "muy dentro de la línea"), no importa: la mafia puede sustituir la ausencia de grandes valores artísticos por un procesamiento extraestético que asegura al autor que se hable de él, que no deje de estar "en circulación", que dé, incluso, la impresión de estarse codeando con la historia.

Para comprender la gestación de la mafia, vamos a hacer una comparación entre la actividad literaria y la práctica económica. Del mismo modo, en efecto, en que, en la historia del capitalismo, la libre competencia es desplazada por el monopolio, en la vida literaria la competencia individual (basada en el valor artístico efectivo de una obra) es desplazada por la mafia. Los actuales participantes de un grupo elitista, en general fueron en su momento competidores individuales que no pertenecían a ningún monopolio literario; sólo después se agruparon para obtener los beneficios de la asociación mafiosa, del mismo modo en que, por otro lado, en la historia del capitalismo, una vez que ha aparecido el monopolio, la libre concurrencia reaparece, en un nivel más alto, como competencia intermonopólica, también en la vida literaria hay frecuentemente más de una mafia o una pugna entre las diversas mafias que forman el ambiente literario nacional.

En los marcos de esta vida literaria en pugna, una mafia se manifiesta poco a poco como la fundamental y otra u otras como las subordinadas y secundarias. En México, por ejemplo, no sólo existe una mafia dominante (formada alrededor de la revista Plural) sino también otras (como la constituida en torno al suplemente La Cultura en México) que, aunque no jueguen el mismo papel, reúnen todas las características que nos permiten caracterizarlas como mafias. Es bueno subrayar, para terminar con esta comparación de la vida literaria y de la práctica económica que de la misma manera que los monopolios pueden establecer alianzas entre sí y hasta fusionarse, otro tanto ocurre o puede ocurrir con las mafias. No es raro, además, que haya una enconada lucha entre ellas en lo que se refiere a ciertos aspectos y una decidida alianza en lo que alude a otros.

Decíamos más arriba que la mafia puede sustituir la ausencia de grandes valores artísticos por un procesamiento extraestético que asegura al autor los laureles de la gloria y las mieles de la fama. ¿Cuáles son los mecanismos que emplea para hacer tal cosa? Echa mano, desde luego, de los elogios mutuos. Si A publica un libro de cuentos, B y C harán sendas notas bibliográficas laudatorias en diversos suplementos literarios. Si, poco después, B edita un poemario, A y C harán, a su vez, los comentarios elogiosos requeridos. Si, por último, C publica una novela, A y B serán los encargados de realizar imparciales y entusiastas apologías. El propósito que persiguen los elogios mutuos es "armar ruido". Pero la mafia emplea también el silencio, la omisión: administra sabiamente ruidos y silencios; el ruido, el "escándalo literario", lo dedica a sus integrantes o "amigos de ruta"; la omisión (el cuerpo fantasmal del "ninguneo") lo reserva para "los otros": los que pertenecen a las "pequeñas mafias" o los que ingenuamente se hallan aún en el torbellino de la libre competencia. La mafia sabe con toda precisión de quién hay que hablar y de quién no. Si algún escritor de cierta importancia se pronuncia en contra de ella, la reacción normal en estos casos (una respuesta crítica) se hace a un lado a favor del "arma favorita": el silencio. Es de esperarse, por ejemplo, que estos Prolegómenos a una sociología de la mafia pasen inadvertidos. Comentarlos significaría dar un paso peligroso para los intereses mafiosos de los monopolios intelectuales del país.

Todo aquel, además, que se atreva a criticar a la mafia, será acusado por ésta (de palabra, no por escrito) de estar movido por la envidia, la frustración, la amargura. Tomando en cuenta que criticar es "dar importancia", sólo se comenta algo ajeno a la mafia cuando hacerlo ofrece cierto interés para el grupo. Las réplicas, por otro lado, son unilaterales, y tendenciosas: no se publican los artículos críticos completos, se reproducen citas sacadas del contexto, etc. Aunque los miembros de la mafia salen beneficiados con su participación en el "grupo selecto" (con su pertenencia "anónima" en un equipo inexistente), no deja de tener, en ocasiones, contradicciones entre ellos. Es cierto que en cada mafia se reconoce una jerarquía. Hay ángeles, arcángeles, querubes y potestades. Es indudable que en cada mafia hay un jefe máximo y los demás, rindiéndole pleitesía, no dejan de soñar en su fuero interno con el derrocamiento. A veces esta es la razón de fondo de ciertos desplazamientos individuales de una mafia a otra o, si existe la posibilidad, de escisiones que generan nuevas mafias.

Para realizar la sociología de la mafia no es indispensable dar nombres. No tienen objeto decir, por ejemplo, que en una mafia están Octavio, Ramón, Tomás, Gabriel o Marco Antonio y en otra Carlos, Jorge, Rolando y David. Del mismo modo que para analizar a la burguesía mexicana no es imprescindible hablar de Trouyet, Garza Sada o Aarón Saenz. Lo importante no es aludir a que tales o cuales personas se han agrupado en una mafia, sino subrayar el hecho de que la sociedad capitalista genera necesariamente estas mafias.

Es necesario indicar, por otro lado, que toda mafia tiene como finalidad crearse un público. No sólo en el sentido de organizarse una demanda, sino en el de rodearse, por así decirlo, de la admiración, envidia, respeto del mayor número de lectores. Una mafia cumple su objetivo cuando hay un número grande de personas que "sueñan" con pertenecer al "grupo selecto" y estar "en el candelero".

Una sociología de la mafia no puede olvidar, finalmente, que toda mafia es una mafia de clase. La mafia dominante expresa los intereses de la clase dominante. En México, por ejemplo, la táctica democratizante del gobierno reaccionario se llama aperturismo. Esta es la razón por la que la mafia dominante, al tiempo que es, en lo esencial, antiproletaria, se hace copartícipe de la demagogia oficial, y se presenta como depositaria de los intereses populares, cuando no es otra cosa (además de todo lo dicho) que la avanzada intelectual de una nueva táctica burguesa. La mafia que más le conviene a un gobierno que promueve la "apertura?" no puede ser sino aquella que, al jugar a la independencia, a la "impugnación serena" de los excesos burgueses, le hace el juego, con su reformismo, a la política burguesa que dice combatir.

Dada la base material de que dispone (subvencionada de modo directo o indirecto por el estado capitalista) la mafia dominante ejerce, además, la censura dominante. Su "apreciación crítica" deviene, de hecho, la discriminación entre "lo que vale" y debe ser propalado a los cuatro vientos y "lo que no vale?" y carece de derecho a la existencia. La mafia censura, discrimina, prohíbe. Se hace pasar por la historia y lo hace no sólo respecto al presente (en que el puñado de escritores elegidos hace cola para ingresar a la eternidad, mientras los otros son condenados al infierno de la nada) sino también respecto al pasado de nuestra literatura. Se ejerce la censura hacia atrás y hacia adelante. La arbitrariedad mafiosa decreta quién es quién en la cultura nacional. Es de subrayarse que esta "revaluación del pretérito?", como la "apreciación crítica del presente", no está basada en ninguna consideración crítica seria, objetiva, con sólidos fundamentos, sino que se sustenta en los gustos de la mafia o, lo que es peor, en las opiniones personales del dirigente de la misma.

La historia, sin embargo, no ha pactado ni puede pactar con la escala de valores y el procesamiento extraestético de la mafia. Cuando pase el tiempo, la glorificación artificiosa de los unos, el prestigio prefabricado de los otros, la trascendencia inventada de los demás, se vendrá necesariamente abajo y cada quien ocupará el sitio que le tiene reservada una posteridad ante la cual se estrellarán todos y cada uno de los trucos publicitarios que con tan buen resultado emplean hoy por hoy los escritores mafiosos.

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Publicado en la revista Rumbo núm. 46, México, 15 de diciembre de 1975, y recibido por el Crimentalista vía correo electrónico, a propósito de la más reciente escena en la república mexicana de las letras, en la Asociación de Escritores de México (AEMAC). Seguiremos informando.

martes, febrero 09, 2010

Esther Seligson (1941-2010)

Rescoldo para una evocación
(fragmento, tomado de epdlp)

" -Madre, abre tus brazos nuevamente,
desnúdame, mar adentro, con las yemas de los dedos.

Soñaba.
Me soñaba hundida en el destello de sus ojos.
Abismo en el abismo, a tragos cortos inhalaba
mi exhalación, y mamé de su cólera el sosiego.

Con trece espinas de luz tañía el Danzante la rosa.
Con trece pétalos penetró mis sentidos: gavilla descendí, líquida de polen.

Con veintiséis pistilos colmó toda hondura y grieta.

Las aguas anegaron la memoria inútil, la casa
en ruinas, la raíz expuesta.
Limpia de cicatrices, vine a ser un resplandor
en el santuario, un cántico entre mis auroras dando
tumbos en la hoguera.

"Sacerdotisa en el centro del Árbol Yo soy la Reina de Bastos La totalmente Ella misma Si vienes tocón mutilado a ofrecer astillas Te abrasaré Si fueres tronco entero Tu grosura hermosearé Por mí se llega a la plegaria quieta."

La hora del silencio borra mi huella.
Las arenas queman la planta del pie. El bullicio
de la fiesta bate en pleno.

Hoy me duele la vida como si fuera un tajo
de cuchillo en las muñecas.
Me abruman los hechos de violencia que cunden
el filo de mi propia recóndita agresión.

La hora del silencio.
Esa fracción de segundo cuando pausa la mar

y sobre el lomo de las olas somnolean las barquillas. "

lunes, febrero 08, 2010

A propósito de versiones y adaptaciones

La salsa me gusta, pero no toda y a toda hora. Uno de mis hermanos es maestro de bailes de salón y él si puede desayunar, comer y cenar salsa. Yo prefiero la variedad, de clásica a experimental, electrónica y folklórica, en inglés y en español, baladas o rancheras, jazz o ritmos alucinantes, aunque la cruz de mi parroquia es el rock.

Las versiones salseras o sencillamente cubanas de las canciones retomadas en la entrada anterior me gustan. La experimentación siempre es agradecible cuando es en favor del mismo arte, cuando se busca romper esquemas y no hacer más de lo mismo por vender un estilo o un ritmo. U2 o Café Tacvba son entes metamórficos y de eso se trata.

En México los grupos tropicales y norteños, lo que se ha dado en llamar "onda grupera", suelen hacer versiones horripilantes de canciones clásicas, "viejitas" o sencillamente de moda. Pero hay de versiones a versiones, algunas francamente per-versiones. No me gustó la versión dance de Amante bandido, pero es Bosé quien puede hacer sus canciones en el ritmo que se le venga en gana, y por eso hay quienes sacan sus éxitos en versión balada, mariachi, disco, texana y demás, antes de que otros lo hagan. Me encantó por ejemplo la música de Beethoven en Naranja Mecánica o la versión huapanguera de Café Tacvba a la bachata Ojalá que llueva café, pero como dicen los que saben, en gustos se rompen géneros y...

Una gran semana para todos.


domingo, febrero 07, 2010

Rhythms del Mundo

El disco de Buenavista Social Club salió en 2006, como iniciativa para apoyaren casos de desastres naturales. Los arreglos, según la nota de entonces, se trabajaron "sobre bandas sonoras originales de británicos y estadunidenses, especialmente en las voces, que se mantuvieron la mayoría de canciones": Sting, Coldplay, Arctic Monkeys, Radiohead, Dido and Faithless, Kaiser Chiefs, U2; Maroon 5, Jack Johnson y Aquila Rose, Vanya & Quincy y Franz Ferdinand.

Clocks, con Coldplay:




I still havent found what Im looking for, con U2:

sábado, febrero 06, 2010

Un relato que me gustó

Roma de ida y vuelta
Rafael Gumucio
El País, 21/08/2009

Como ya no podía más conmigo misma les dije a todos que me iba a Italia. No respondí al teléfono durante dos días hasta que dejó de sonar totalmente. Me quedé encerrada en el departamento toda una semana. No sé por qué mirar la pared del living me hacía llorar de felicidad. De noche inventaba visitas a museos, novios, viajes en tren para contar cuando volviera. Hice gárgaras en napolitano y en calabrés. Memoricé guías de viaje, foto a foto, restaurante tras restaurante. Los montes verdes, los concursos infinitos de talento de la RAI, las pobres modelos sonriendo casi desnudas. Deshelé como cinco veces el refrigerador. Mi única pasión era botar comida fresca a la basura, hasta que me cansé también de eso, me vestí de oscuro, dejé caer el pelo sobre mi cara y salí al centro.

Fui a comer al Due Torri pidiendo toda la comida en mi italiano vacilante, sonriendo doblemente como sólo sonríen los turistas, siempre temerosos de ofender. El insomnio de los últimos días imitaba a la perfección el jet lag. Salí a la calle, el sol de un verano cualquiera que decidí estaba cayendo sobre Turín o Milán, esas ciudades grises del norte en que la gente masca sus palabras y viste traje de oficina todo el año. Una Italia no apta para turistas, me felicité a mí misma, la vida de la gente de verdad en la ciudad de verdad.

Logré con placer no entender nada de lo que decían los paseantes a mi lado. Sólo palabras sueltas a veces parecidas al castellano pero distinto, endiabladamente distinto. En el cine me salté los subtítulos de una película sobre una ragazzaperseguida por dos hermanos igualmente enamorados de ella. Salí ya de noche hojeando mi diccionario bilingüe, buscando viejos palacios en ruinas, gritos en los balcones, restos de ninfas desnudas en medio de los bocinazos de los buses interurbanos. Protegida por mi pasaporte, lejos, tan lejos de esto que se supone conocía de memoria y que era nuevo, extraño, lleno de pasajes y enredaderas. Acolchada en mí misma, sentía que nadie podía herirme porque estaba de alguna forma muerta, más allá del frío o del calor. En el limbo, es decir, en Toscana.

Me corté el pelo y cambié de peinado y gasté lo que me quedaba de la cuenta de ahorros redecorando mi pieza y comprando regalos en Falabella y el persa Bio Bio. Estaba viva de nuevo. Llamé por teléfono a mi mamá y a mis estúpidos hermanos para decirles que había vuelto. Llegaron todos a celebrar el domingo. Me hicieron varias preguntas idiotas. A mí me fallaban las palabras.

El italiano es tan malditamente parecido al castellano que se me enredaba todo. Comimos cannelloni, tomamos un vino de Toscana, me escucharon apenas las anécdotas y miraron con sospechas los regalos hasta que finalmente se fueron y me dejaron sola.

Miré la pared del living, el basurero que esperaba más comida fresca, el Coliseo y el David de Miguel Ángel en un afiche y volví a llorar sin saber por qué. Sonó el teléfono, no lo respondí. Estaba en Londres.

viernes, febrero 05, 2010

Nuestro

Alguien se me acercó esta noche en el bar, cuando Yo ya llevaba cinco tequilas y dos canciones en la rockola. Me preguntó si era yo el del blog y le sonreí.

—¿Qué se siente ser tú? —me preguntó Alguien.
—Se siente raro, pero como dijo un personaje literario, conlleva una gran irresponsabilidad.

Dos tequilas después Alguien me confesó que ya no leía mi blog porque sentía que ya no era yo, que ya no escribía sobre "lo nuestro", lo que sea que eso signifique. No le respondí. Salí del bar y dejé que la lluvia me fuera humedeciendo como hoy, pues no me gusta ver llover y no mojarme.

Yo ya no soy, es cierto, no sé si lo fui antes. En el blog y donde sea. Tantas noches siguen aquí aunque ya no le crea al espejo. Pueden no ser mis palabras cada día, pero todo lo que pongo, citas, plagios o imágenes, son parte de ese Yo que se fragmenta cada día.

Lo nuestro es (podría ser) algo muy amplio, son frutas pero también las raíces. Lo nuestro se puede dar en muchos niveles. La piel es otra cosa. Siempre se tiene en mente un lector ideal, no para todo sino para algo, una escena, un poema, un (mal) chiste. Tengo en mente a Alguien, algo.

Todos y cada uno de los que pasan por aquí siéntanse en la libertad de sentir que les escribo, o no; que es un diálogo íntimo, en la esquina de su casa, en la cantina más tenebrosa o en un lujoso restaurante. De todo hay: política, literatura, cuerpos que se enredan, monstruos, invitaciones a eventos.

Hay días en que quisiera poner más de una entrada, hay días en que no quisiera salir de mi cama ni abrir los ojos. En los días gozosos he dejado programadas algunas entradas, así que se sorprendan si se da el caso de que felpe (cuelgue los tenis, sucumba o me dé el patatús) y aún aparezcan cosillas de vez en cuando.

Mil noches y cien mensajes hemos compartido hasta hoy, Alguien, Todos. 1100 entradas, MC, todo nuestro.

jueves, febrero 04, 2010

polvo de una noche...

"Si se me permite hacer una clasificación un tanto chusca, el microrrelato es el polvo de una noche, excitante, sí, pero enseguida olvidado. El relato de 20/30 folios es una relación de tres o cuatro meses –digamos que un verano-, quizá en una ciudad lejana, quizá en una casa de campo, quizá en un apartamento alquilado al que uno sabe que nunca volverá: suficiente para que deje huella, pero no tanto como para que llegue a crear tedio o sensación de asfixia. Y la novela es una larga convivencia en pareja, con todas las ventajas y todos los inconvenientes que tiene eso".


Eduardo Jordá (en El Síndrome Chéjov)

miércoles, febrero 03, 2010

irrealidad

Hay mentiras piadosas, hay silencios que otorgan o cambios narrativos que tienen función emotiva o hasta poética en el discurso, pero cuando la mentira se vuelve la sustancia del mensaje no hay comunicación. Como escuchas, como receptores, queremos que lo que oímos sea bien contado.

A Pedro le creyeron, luego ya no, hasta que el lobo vino y aunque se oían los aullidos todos en el pueblo reían.

En literatura hay que saber mentir, y creérsela. Como en la vida real, depende de cómo se presente la mentira para que la historia no caiga en la obviedad. Por eso se habla de verosimilitud, no de verdad. Un sospechoso presentado apresuradamente y confesando absurdos a unas cuantas horas de ocurrida la fechoría es un mal augurio. La ausencia de un móvil (el objeto mágico del que habla la teoría del cuento de Propp) nos deja invariablemente frente a alguien que resulta un falso héroe (¿un falso escritor?).

Ese cuento ya me lo sé.
Como dicen en mi tierra: "Que te compre quien no te conozca".

Daga - Gerardo Enciso

En este país ya huele a sangre...

lunes, febrero 01, 2010

cuentos, futbol y varias armas humeantes

Adrián Encino Hernández tenía 17 años, era alumno del Colegio de Bachilleres plantel 9 de Ciudad Juárez, y no hace mucho el gobernador de Chihuahua, José Reyes Baeza Terrazas, le entregó un reconocimiento por su destacada actividad académica.

Adrián, con otros 14 muchachos del Cobach y dos adultos, fue asesinado a la medianoche del domingo 31 de enero a manos de un comando armado mientras estaban en una casa particular celebrando el triunfo de su equipo de futbol.

Pocas horas después, domingo a mediodía, en Torreón, Coahuila, otro comando armado irrumpió en un bar y abrió fuego con armas de alto calibre, dejando al menos 18 muertos y más de 20 heridos. Igual que en Ciudad Juárez, el ataque fue de hombres que iban en varias camionetas Hummer, que cerraron los accesos de las calles, dispararon cientos de balas de rifles ak47 y R-15 y escaparon en minutos.

Miedo, indignacion, impotencia. Nadie que me dé respuestas.

En México hace una semana se armó un gran revuelo por el disparo en un bar a un futbolista profesional. ¿Cuántos de los niños futbolistas tienen que morir para provocar la indignación (real o supuesta) mostrada en el caso de una persona? Este caso fue más comentado que las ejecuciones que hubo en México durante 2009: una cada 65 minutos.
 
Mientras tanto, el presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, en spots televisivos y en foros internacionales asegura que se ha golpeado seriamente a la delincuencia. Habla de "guerra" contra el narcotráfico y de celebrar el bicentenario de la independencia y el centenario de la revolucion mexicana.
 
Me dijo una amiga: ¿Y qué quieres, que el presidente diga que estamos de la chingada? No sé si así, pero no debería dar meras cuentas alegres que sólo termina creyendo quien está en el poder, que se venden a otros países para que inviertan en nada. En otros niveles, locales, estatales, se dice que son los que están a su alrededor los que sacan al gobernante de la realidad, contándole sólo lo que quiere oír. Lo mismo pasa desgraciadamente en muchos gremios, incluido a veces el de los escritores: ay del que critique a alguien porque significa que es envidioso, ignorante o poca cosa.
 
Sí, creo que sería positivo que el gobierno asumiera "la realidad", pues a fin de cuentas el discurso político debe ser diferenciado del discurso literario. No necesitamos cuentos políticos, historias infantiles con finales felices, sino estrategias, métodos, organización.
 
Hoy, también, murió Tomás Eloy Martínez, escritor argentino, quien en la revista Letras Libres escribió: "Todo acto de narración es, como se sabe, un modo de leer la realidad como no es, un intento de imponer a lo real otra forma de coherencia, fundada a veces en el azar o en el caos".
 
Una de las frases famosas de este gobierno fue de parte del procurador de justicia: "Aunque no lo parezca vamos ganando la guerra" al narco. Las apariencias engañan. Tal vez no vemos lo que deberíamos ver. Tal vez nos gobiernan literatos llenos de ideas frescas y no nos habíamos dado cuenta.
 
Tal vez quieren hacernos creer que dos más dos son cinco.

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