lunes, agosto 10, 2026

Odisea

Me encantó La Odisea de Chistopher Nolan. Con sus fallos y omisiones, me encantó, como lo han hecho las sagas Percy Jackson o Troya o Harry Potter. Espero pronto ver El retorno de Odiseo (2024), pues no tengo acceso a las plataformas donde la rentan.

Disfruto las aproximaciones a esos personajes que siempre me han acompañado, a los que quise desde que aprendí a leer. Seguimos queriendo ser dioses creando dioses.

En lugar de tirar odio (hate) deberíamos pensar: "a mí me hubiera gustado tal" o "yo hubiera hecho cual" y seguir con nuestra vida. Así trato de hacerlo: cerrar la boca y atarme al mástil.

Mucho he escrito y dibujado sobre La Odisea (algo de aquí, de este blog, puede verse con la etiqueta La Odisea). 

La releo y leo lo que se escribe y narra sobre esa accidentada ruta de un hombre "complicado", esa búsqueda de cierto retorno.

Les invito a seguir el viaje.




Obra de Herbert James Draper

viernes, agosto 07, 2026

Feria de Verano - Librería Ochoa

 Ahí, en el Jardín Colón de SLP, 

encontrarán todas las novedades de Servicios Editoriales Debajo del Agua



domingo, agosto 02, 2026

En la Bella Villa

¿A quién tengo yo en los cielos, sino a Ti?
Fuera de Ti, nada deseo en la tierra.
Mi carne y mi corazón pueden desfallecer,
Pero Dios es la fortaleza de mi corazón 
y mi porción para siempre.
Salmo 73:25–26






lunes, julio 27, 2026

Sus obras van con Ella

«Entonces oí una voz del cielo que decía: "Escribe: Bienaventurados los muertos que de aquí en adelante mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, para que descansen de sus trabajos, porque sus obras van con ellos».
Apocalipsis 14:13





















lunes, julio 20, 2026

La certeza iracunda y ciega se impone a la duda sosegada - Alejandro Villamor

«La atención humana no es un mercado racional. Premia la excitación por encima de la precisión. Es por ello que la certeza iracunda y ciega se impone a la duda sosegada. […] La invasión de los necios no es, así pues, un aquelarre de bobos ignorantes que se congregan contra el saber. Es algo más sutil: un sistema de incentivos que recompensa la pobreza intelectual y penaliza el matiz, que convierte la duda en debilidad o la rectificación en una derrota. Mientras corregirse públicamente sea un suicidio social y mantener el error una señal de coherencia, seguiremos eligiendo, cada vez que abrimos la boca o Instagram, en qué bando de la invasión queremos estar.»