viernes, enero 19, 2018

Miguel Ángel Flores (1948-2018)

Contra Suberna

Yo soy Arnault que atesora la brisa 
Y caza la liebre con buey 
nada contra la marea
Arnault Daniel

Contra suberna
Así contra suberna
Contra el gran aire y la marea
Contra la tarde y el crepúsculo
Así contra suberna
Contra el tiempo
           que erosiona la piel y la piedra
Contra el sagrado monasterio de la soberbia
Contra la efímera gloria
Contra suberna
            hemos de instalar
Los reinos del sueño y el lenguaje
Contra la marea
            he de luchar con la tenacidad de las palabras

¿Qué materia memorable
erigen los años?


* * * * * *

Umbral

Se levanta con pies de niebla,
Un viento de invierno cruza los recuerdos.
Es la hora crepuscular, se esfumó la edad ligera,
En exilio, los placeres vagan por los arrabales de la
      memoria.

Dónde buscar la boca que se abrió incandescente.

De tu ciudad sólo queda un patio

Semanas de lento respirar, semanas de lamentos apagados.
La conciencia de ser una presencia agria.
Semanas de mirar fugazmente
La garganta alucinada del día.

De tu ciudad sólo queda un patio perdurable

Las maldiciones de la edad.
La agonía que ya no concede tregua,
La fiebre que palmo a palmo gana un cuerpo.
Apartamiento de olores y sabores,
Y al fin se cumple el día:
La invalidez y la condena,
Y tu pensamiento es un surtidor
De ebrios sueños.
No hubo hartura de vida.
El dorado cabello y el esbelto talle, ¿qué fin tuvieron?
A triste soledad condenado,
Sentidos despiertos y una vaga sensación de la aguja
        hipodérmica,
Los ojos fijos en el alba inmensidad de un cielo falso,
La larga soledad de ocultar el dolor íntimo
Y días que son presencia yerma.

Se adormece el cuerpo,
La conciencia que se evade
Y llega a un puerto que llaman destino,
Mejor morir en secreto,
Sin testigos que hagan recuento de miserias y de lástimas.
Ah, morir a la hora en que el día alcanza su clímax.
El silencio cae sobre ti y muestra un rostro
Que será fértil territorio de gusanos y de polvo.

De la ciudad deseada sólo recuerdas un patio
Adonde llegaban hombres con cargamentos de sueños
Que la dura vigilia emponzoñaba.
En la algarabía vespertina
Creíste adivinar la bendición de un cuerpo sin mácula.

jueves, enero 18, 2018

Imagen vs. letra - Leonardo da Vinci


«Hay de la imaginación al efecto la misma proporción que de la sombra al cuerpo que la proyecta, y esa misma proporción existe entre la poesía y la pintura. Porque la poesía representa las cosas con la imaginación, literaria, mientras que la pintura las representa fuera del ojo, en forma real, después de haber recibido del ojo mismo las imágenes, no de otro modo que si fueran las cosas naturales. La poesía no da esa imagen de las cosas, las cuales no son por ella percibidas siguiendo el camino de las impresiones visuales, como ocurre con la pintura.

»La pintura representa a la sensibilidad, con más verdad y certidumbre las obras de la naturaleza, de lo que hacen las palabras o las letras; aunque las letras representan con más verdad las palabras de lo que podría hacer la pintura. Pero siempre diremos que es más admirable aquella ciencia que representa las obras de la naturaleza, que la que sólo representa las obras del operador, es decir, las obras de los hombres, las palabras, como hace la poesía y otras semejantes que se manifiestan por el lenguaje humano...

»La pintura sirve a un sentido más digno que la poesía y reproduce con mayor verdad que el poeta las figuras de las obras de la naturaleza; y éstas son mucho más dignas que las palabras, que son obra humana; porque media la misma proporción entre las obras de los hombres y las de la naturaleza que la que separa al hombre de Dios. Es, por consiguiente, más digna cosa imitar las obras de la naturaleza con verdaderas imágenes de los hechos, que imitar con palabras los hechos y palabras de los hombres...

»El único oficio del poeta consiste en fingir palabras de personas que hablan unas con otras, y sólo estas palabras ofrece al sentido del oído como naturales, pues lo son en sí en cuanto creaciones de la voz humana. En todos los demás casos, el pintor lo supera. Pero más numerosas, sin comparación, son las variedades a que se aplica la pintura que aquellos que son del resorte de la palabra. Infinitas cosas hará el pintor que no podrán designarse con palabras, por carencia de vocablos apropiados. ¿No ves, en efecto, que si el pintor quiere figurar animales o diablos en el infierno la abundancia de sus invenciones no tendrá límite?...»

martes, enero 16, 2018

Dolores O'Riordan (1971-2018)



Tenía mi edad, 46 años. Quizá no sea nada ese detalle pero me dieron escalofríos, como cuando murió Selena, también de 1971. Ese reconocerse en la vida, en lo inesperado de la muerte. A veces 46 años se me hace mucho, pero para Dolores se me hace muy poco tiempo. ¿Cuánta música se quedará en el limbo? ¿Cómo vivimos el día a día? Fui fan en aquellos años. The Cranberries, toda una época. No es discordancia: Dolores auditiva, Dolores emotiva. Es, acaso, sinestesia: huellas de colores en la memoria.

lunes, enero 15, 2018

Elegía - Pablo García Baena (1923-2018)

Me envuelvo en tu recuerdo
como en nieblas secretas que me apartan del mundo.
En la calle sonrío al amigo que pasa,
y nadie,
nunca nadie
adivinó mi muerte bajo aquella sonrisa
ni el frío sin consuelo de mis ojos que ciegan
pidiendo de los tuyos más desdén,
más veneno.
Ahora que la tarde se derrumba en las sombras,
y que el libro de versos resbala por mis manos,
ahora que la lluvia llora por los cristales
de mi ventana,
y llanto va a caer de mis ojos,
antes de que una mano encienda la dorada
llama de mi quinqué,
dime si tú no sueñas en tu balcón, ahora
que la lluvia nos une a los dos con sus lágrimas,
o si sobre el teclado de tu piano oscuro
agoniza Chopin
bajo tus manos trémulas.
Nunca sabrás el loco deseo que me tortura
de cautivar tus labios bajo mi boca ávida,
y sentir el latido de tu sien en mi mano
aprisionada como un pájaro aterido.
Pero no sabrás nunca nada de mi deseo.
Nada de cuando pienso desgarrar con mis dientes
los azules canales de tus venas
y juntos
morirnos desangrados, confundidas las sangres.
Pero estamos ajenos.
Yo sigo en mi ventana,
y tú soñando en otro mientras Chopin suspira,
ahora que aún no arde en mi quinqué la luz
y que a los dos nos une la lluvia con sus lágrimas.

domingo, enero 14, 2018

Un collage de emociones - Ricardo Piglia

“La vida no debe ser vista como una continuidad orgánica, sino como un collage de emociones contradictorias, que de ningún modo obedecen a la lógica de causa y efecto, de ningún modo, volvió a decir Renzi, no hay progresión y por supuesto no hay progreso, nadie aprende nada de su experiencia, salvo que haya tomado la precaución, un poco demencial e injustificada, de escribir y describir la sucesión de los días porque entonces, en el futuro –y nada más que en el futuro–, brillará como una fogata en el campo, o mejor, arderá, en esas páginas, el sentido. La unidad es siempre retrospectiva, en el presente todo es intensidad y confusión, pero si miramos el presente cuando ya ha pasado y nos instalamos en el porvenir para volver a “ver lo que hemos vivido, entonces, según Renzi, algo se aclaraba”

Fragmento de: Ricardo Piglia. “Los diarios de Emilio Renzi. Un día en la vida”. Anagrama, 2017