Entre tanta información que circula en Internet es fácil perdernos. La realidad es cada vez más viscosa y depende de contextos cada vez más difusos, lo que quizá es la causa de que los niveles de análisis de sucesos políticos, sociales y culturales (incluso artísticos o "taurinos") sean tan superficiales. El nivel del debate por lo mismo es decepcionante: mucha mentada de madre y nada de propuestas, se confunden temas y los supuestos argumentos no son sino ideas deshilvanadas. Descalificar con ideas que nada tienen que ver. Ad hominem. Es más fácil abstenerse, decir que nos han robado la cuenta de Internet o insultar o bloquear a los que no nos son afines.
Los videos virales mucho nos hablan de esto, o los falsos poemas de Borges o Victor Hugo. De los más recientes (como el de Sofles) me gustó mucho el titulado "Bajan la velocidad de la grabación de unos grillos cantando y revelan un coro angelical, casi humano. Extraordinario!"
Dicen que es un hoax, como tantos en la red. Hay celebridades que han sido dadas por muertas en la red una y otra vez, en esta sociedad zombificada, hay personas perdidas hace muchos años cuyos anuncios de rescate reaparecen. Hay drogas mortales y hay, ya con dolo, noticias e información oficial desaparecidas. Por eso un buen consejo es: "No creas nada que no venga con los enlaces a las fuentes para poder contrastarlo".
Me quedo con los grillos cantores. Ahora mismo los oigo en la cocina y no necesito bajar la velocidad de mi oído para disfrutarlos. Me quedo con la idea de una alabanza alegre, con esa posibilidad de encontrar la poesía en la naturaleza de este mundo que a veces nos negamos a proteger.
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martes, diciembre 10, 2013
domingo, septiembre 08, 2013
Hasta la gula
Decir que hacemos el amor en lugar de decir coger es como decir alimentarnos en lugar de decir comer. Es una consecuencia obvia, inmediata, deseable. Nos comemos. Me alimentas. Me nutres. Todo es según el color de la metáfora.
sábado, noviembre 05, 2011
Jenga
Suda frío. Le toca. Ella prefirió pasar de largo, otra vez. Le toca. Parece una estructura ordenada pero debe mover los recuerdos. Va quitando algunos cada noche para construir nuevas vivencias, sobre todo cuando ella también hace sus movimientos, buscando los momentos que están bien asentados. Abajo, la memoria se va quedando endeble, desprotegida. Pero sigue en el juego.
domingo, octubre 16, 2011
OCTOBER - 1927 - Sergei Eisenstein
Se nos va otro octubre:
la mitad de las hojas ya ha caído.
Y la canción y los gestos
en fragante y otoñal delito
detenidos.
No era yo, no época.
Años si acaso
por si el invierno.
martes, enero 25, 2011
designio gráfico
Y qué tal que practicamos el body paint
sin pintura
tan sólo con los pinceles recorriéndonos
a ojos cerrados
mientras la musica dicta sus colores
deslizándonos
como en las venas o en el escenario
latidos
simplemente latidos en crescendo
corazón
hasta trazar el infarto al nuestrocardio.
sin pintura
tan sólo con los pinceles recorriéndonos
a ojos cerrados
mientras la musica dicta sus colores
deslizándonos
como en las venas o en el escenario
latidos
simplemente latidos en crescendo
corazón
hasta trazar el infarto al nuestrocardio.
lunes, enero 10, 2011
domingo, diciembre 12, 2010
domingo, octubre 10, 2010
sinsentido
las 10 horas con 10 minutos del día 10 del mes 10 del año 10...
claro que sólo si nos atenemos al calendario gregoriano.
si no, es inútil enlazar números, casi tanto como enlazar palabras...
En fin, la verdad es que los números
que me gustaría saber
son los del boleto ganador del próximo sorteo de la lotería...
viernes, septiembre 10, 2010
oraciones
aunque las escribía correctamente
mis oraciones
solían carecer de sentido
me has hecho reverdecer
con tu fe
(ese milagro no te hace santa
al contrario)
seguiré como tu apóstol
el incrédulo
mereces un altar
para estar todo el día
ora y ora y ora
¿y ora?
pues dejo mis cosas
y te sigo
miércoles, agosto 11, 2010
conjuegaciones
Tú eres mi primera persona del plural.
*
Tú y yo no es necesariamente un nosotros,
aunque se le parezca tanto.
*
Conjugo,
es decir, humedecido, veo pasar la noche.
*
Pasivo o activo, amar es el verbo más irregular.
*
yacer: yacido, ya ha sido. Yazgo, yago, yazco. Yacerá...
Ya será.
*
verbo:
segunda persona de la santísima dualidad
(expresa la acción o la intención de la primera)
*
Amen-emos
lunes, julio 12, 2010
No sé por qué te asombras ni sé de qué me acusas. Al final todo es lo mismo: zambullirse, elegir unas palabras sobre otras, una imagen por otra menos reflejante. Una u otra. Por olor o por pereza, por inconsciencia, por una conexión inexplicable de varias mentes atadas a una mano, a ocho. Por azar. No es cuestión de ventosas o de papel, tal vez de tinta, lo que cuenta es lo que quieres leer, en el mar o en la montaña, lo que pisas y comes, la mirada.
miércoles, junio 30, 2010
"Libertad", de Juan José Arreola
Hoy proclamé la independencia de mis actos. A la ceremonia sólo concurrieron unos cuantos deseos insatisfechos, dos o tres actitudes demedradas. Un propósito grandioso que había ofrecido venir envió a última hora una excusa humilde. Todo transcurrió en un silencio pavoroso.
Creo que el error consistió en la ruidosa proclama: trompetas y campanas, cohetes y tambores. Y para terminar, unos ingeniosos juegos de moral pirotécnica que se quedaron a medio arder.
Al final me hallé a solas conmigo mismo. Despojado de todos los atributos de caudillo, la media noche me encontró cumpliendo un oficio de mera escribanía. Con los últimos restos del heroísmo emprendí la penosa tarea de redactar los artículos de una dilatada constitución que presentaré mañana a la asamblea general. El trabajo me ha divertido un poco, alejando de mi espíritu la triste impresión del fracaso.
Leves e insidiosos pensamientos de rebeldía vuelan como mariposas nocturnas en torno a la lámpara, mientras sobre los escombros de mi prosa jurídica pasa de vez en cuando un tenue soplo de marsellesa.
- - - - - - - - -
(cuento de JJ Arreola tomado de Bestiario, Joaquín Mortiz, 2003).
Creo que el error consistió en la ruidosa proclama: trompetas y campanas, cohetes y tambores. Y para terminar, unos ingeniosos juegos de moral pirotécnica que se quedaron a medio arder.
Al final me hallé a solas conmigo mismo. Despojado de todos los atributos de caudillo, la media noche me encontró cumpliendo un oficio de mera escribanía. Con los últimos restos del heroísmo emprendí la penosa tarea de redactar los artículos de una dilatada constitución que presentaré mañana a la asamblea general. El trabajo me ha divertido un poco, alejando de mi espíritu la triste impresión del fracaso.
Leves e insidiosos pensamientos de rebeldía vuelan como mariposas nocturnas en torno a la lámpara, mientras sobre los escombros de mi prosa jurídica pasa de vez en cuando un tenue soplo de marsellesa.
- - - - - - - - -
(cuento de JJ Arreola tomado de Bestiario, Joaquín Mortiz, 2003).
martes, marzo 02, 2010
equis
Decir de alguien que "es muy equis" porque es muy gris, porque no se destaca, es darle demasiada importancia: la equis es una incógnita que necesitamos despejar en una ecuación.
En todo caso, sería un cero a la izquierda.
En todo caso, sería un cero a la izquierda.
viernes, febrero 19, 2010
De chavos banda a tribus urbanas. La construcción de identidades (algunos apuntes)
Alexandro Roque
Amo la ciudad, amo los signos,
Amo la ciudad, amo los signos,
y este doble amor (que probablemente no es más que uno)
me lleva a creer […] en la posibilidad
de una semiótica de la ciudad.
Roland Barthes
Todos los caminos llevan a Roma, e igualmente todos nos pueden sacar de ella, de cualquier ciudad. En Roma había cuatro tribus urbanas como modo de representación y de organización, y hoy el término se ha vuelto lugar común, quizá demasiado, para definir lo indefinible, la autoasignación identitaria de los jóvenes citadinos.
El 29 de marzo de 2008 adolescentes autodenominados emo fueron agredidos por darks, punks e integrantes de otros colectivos en la ciudad de México. Agresiones del mismo tipo se han dado desde entonces en varias partes del mundo. Los emo, posesionados desde hace muchos meses de espacios en Internet como fotolog o metroflog, salieron a la luz pública como víctimas de la intolerancia de parte de autoridades y otros grupos identificados como tribus urbanas, intolerancia sexual por la androginia de su vestimenta, y social por el rechazo a una apariencia no convencional.
Lo que llama la atención es que no sólo la policía o las autoridades los han agredido o se burlan de su vestimenta negro y rosa, de sus pantalones entubados y el cabello que oculta parte de su rostro, sino que incluso no pocos darks y punks, a su vez considerados peligrosos o al menos “raros” por la mayoría social, han agredido a los emo y les niegan la “categoría” de tribu urbana “por no tener una ideología propia” o “por robarse la cultura de otras tribus”.
En la década de 1970 aún no se hablaba de tribus, pero se tildaba a los jóvenes de “rebeldes sin causa”, de inadaptados. Todos primero fueron hipies y luego todos "pandilleros" al reunirse, al buscar crear grupos en los que pudieran pertenecer y compartir. Ya en 1980 se empezó a diferenciar a los pandilleros de los chavos banda, según su “peligrosidad” o su ubicación. El delito de pandillerismo se descartó y se llamó asociación delictuosa.
En El laberinto de la soledad Octavio Paz se refiere a los pachucos, entonces no llamados tribu, como un grupo “que no no afirma nada concreto sino la decisión […] de no ser como otros que los rodean”. Es un colectivo ni mexicano ni estadunidense, es “impulso que se niega a sí mismo, nudo de cotradicciones, enigma". Como los emo, o cualquier otra comunidad de adolescentes o jóvenes, los pachucos se enfrentaron a la hostilidad de la sociedad que los vio surgir.
José Manuel Valenzuela Arce nos previene de la visión pacista desde el colectivo Mitos mexicanos, coordinado por Enrique Florescano, al criticar a quienes “desde su propio laberinto redujeron la figura compleja del pachuco a la frívola imagen de dandy grotesco o payaso siniestro socialmente desintegrado”.
Los pachucos, así, brotan como los punks o los rockeros, como los hipies en la década de 1960, como un valor de rebeldía juvenil ante los valores instituidos como “correctos” en la sociedad. Un antivalor que al parecer se ha convertido en valor, tanto económico como simbólico. Y surgen los emo. ¿Cómo se logra ser una tribu urbana y descilificar a otros que quieren serlo? Mejor, ¿cómo se construyen las identidadades hoy quién puede calificarlas? ¿Para qué?
En medios de comunicación, sobre todo electrónicos, “rehen de mercenarios, usado por intelectuales y periodistas” en artículos variopintos, el concepto “tribus urbanas” ha sido adoptado las más de las veces equivocadamente, ya que más que de tribus urbanas el investigador Michel Maffesoli propuso hablar de neotribalismo, de nuevas formas de socialización y defensa ante el anonimato y la mediocridad que conlleva la mundialización de ciertas culturas.
Y Maffesoli no se refiere sólo a los adolescentes y jóvenes a quienes se aplica el término, como punks, darketos, skatos, góticos, y desde tiempos recientes, los emos. Todo lo que estorba a la estandarización globalizante, a la mediocridad económica, es una tribu, un segmento unido en torno a gustos (en el sentido bourdieano) pero que puede no tomarse en cuenta.
La ciudad
"En la medida en que el especialista en estudios culturales o literarios o artísticos quiere realizar un trabajo científicamente consistente, su objetivo final no es representar la voz de los silenciados sino entender y nombrar los lugares donde sus demandas o su vida cotidiana entran en conflicto con los otros. […] Las utopias de cambio y justicia, en este sentido, pueden articularse con el proyecto de los estudios culturales, no como prescripción del modo en que deben seleccionarse y organizarse los datos sino como estímulo para indagar bajo qué condiciones (reales) lo real pueda dejar de ser la repetición de la desigualdad y la discriminación, para convertirse en escena del reconocimiento de los otros".
El escritor e investigador Luis Britto García habla de una ciudad lenguaje en la que los signos específicos son sus seres y sus edificios y su gramática un plan urbano, que en San Luis Potosí parece no existir. El acomodo en la ciudad es emocional, simbólico, utilitario. Las fronteras, nacionales o interiores, sirven en función de políticas o contratos, no de uso cotidiano.
Según la Real Academia una ciudad es un “conjunto de edificios y calles, regidos por un ayuntamiento, cuya población densa y numerosa se dedica por lo general a actividades no agrícolas”. Así, es el soporte y no los que la habitan. Sin embargo, la categoría de ciudadano se adquiere no importa si se vive en una ciudad o en un caserío, a los 18 años.
Los jóvenes o los desposeidos no importan mientras no se salgan del gueto, del arrabal, de los cinturones de miseria donde no hay nombres. Que quienes detentan el poder traten de seguir estableciendo zonas de influencia o desarraigo no es nuevo: ya desde el medioevo…
La descalificación que conlleva el poco ingreso económico se maximiza si se añade el delito de lo joven como sinónimo de rebelde. Signos a fin de cuenta, las categorías sociales se contruyen por opuestos. Catrines contra pelados, gente bien contra pueblo, pirruris contra nacos, chaviza contra momiza.
Surge el Tecuán, una zona no política sino delimitada por sus habitantes jóvenes. La primera leyenda negra de una tierra de nadie, donde en las esquinas había grupos peligrosos.
Bandas como Los Kraneos, los Sioux, el Reloj de Sol, por el barrio de San Juan de Guadalupe y en la Unidad Ponciano Arriaga, uno de los primeros suburbios, en los 70 tardíos y principios de los 80. Luego los centros serían irónicamente las colonias Satélite y Progreso. Las esquinas, los chiflidos, la grabadora entre más grande mejor, el metal. Caguamas y churros eran lo que hoy son materiales más pesados. El gobierno lanza “el convoy”, una caravana de patrullas y julias móviles en las que cargan a todo el que desoyera el virtual toque de queda.
Nuevos y distintos manuales de urbanidad
Urbe por otra parte se define como “ciudad, especialmente la muy populosa”, y urbano es, además de relativo a la ciudad, “cortés, atento y de buen modo”.
Son pocos espacios para el intercambio. Los tianguis, herencia prehispánica de olores y sabores, de ruido y teponachtle, sucumbieron ante la invasión de los supermercados que, llámense como se llamen, son iguales en disposición, en aromas y mercancias. Pesos más, pesos menos, ofertan la misma música y el mismo pollo rostizado.
En cuanto a su organización, la ciudad está diferenciada por zonas económicas, colonias marginales y zonas de altos ingresos, mayormente bardeadas. En San Luis Potosí, sus siete barrios tradicionales, hoy orgullo y enseña turística, fueron originalmente asentamientos de indígenas, distantes algunas leguas de la ciudad española. En su nombre llevan la fama, Tlaxcala, Santiago, San Miguelito donde el águila paró…
En el uso del tiempo libre la polisemia del concepto viene a mostrarse cuando hay espacios para niños, para jóvenes y adultos. No suele haber intelectuales punks, todo es plebe, chusma, al menos para las buenas conciencias que Carlos Fuentes ubica en Guanajuato y parecen multiplicarse por las ciudades que presumen de coloniales: Querétaro, San Luis Potosí, Aguascalientes, Puebla… “Aunque todos somos del mismo barro no es lo mismo bacín que jarro".
La adolescencia y sus modas
Octavio Paz decía del traje de los pachucos que no era ni ropaje ritual ni uniforme, sino siplemente una moda, “y como todas las modas está hecha de novedad —madre de la muerte, decía Leopardi— e imitación”. Es, escribió, “la presa que se adorna para llamar la atención de los cazadores”.
Los jóvenes, como explica Rossana Reguillo, están más dispuestos a participar en causas que en organizaciones. Nestor García Canclini añade por su parte que en los casos de movimientos juveniles, que ejemplifica con la plaza de Tiananmen, no se aspira a obtener el poder, controlar el Estado o triunfar sobre la ideología o la cohersión del Estado, sino que son “luchas por la significación”, de valor afectivo, “donde importa la solidaridad y la cohesión grupal”.
El nombre tribal —pandilla, banda, clan, punketos, darketos, nocturnos, emos— puede ser puesto desde dentro, como un grito de guerra, o desde fuera, por grupos que los descalifican o los estudian, par marcar la diferencia. La distinción, si retomamos el concepto de Bourdieu.
La queja contra los emos sería: ellos no son agresivos, no contravienen al sistema como nosotros. Son una máscara, un remedo.
¿Quién no lo es?
miércoles, febrero 17, 2010
sacramento
Desde tu territorio sagrado me haces pecar. Arrepentimiento no hay, mas me perdonas y me absuelves. ¿En el pecado llevo la penitencia? De pensamiento y palabra, de obra. Nunca omisión. Polvo somos cuando estamos juntos: rigor mortis, santos óleos, transfiguración. Polvo seremos, espero, por los siglos de los siglos.
pequeña asfixia
Hoy no tengo ganas de escribir más que de que no tengo ganas de escribir, que quiero dormir aunque mis ojos no se quieran cerrar. Sé que se me subirá el muerto y que no podré respirar, una quietud inquieta, que no me podré mover aunque ya no quiera hacerlo.
Esta ciudad es asfixiante y no le hago falta a nadie. No es mía, no me reconozco en su cantera, en su nombre ni en las descripciones que dan los que tampoco son de ella. Canta, sí, pero olvida pronto. Ronca poco. Tira manotazos, nos sueña y en todo sueño se nos sube un muerto. Cada cinco minutos amanece con ensordecedor bostezo.
Se ha llenado de palabras ajenas, su máscara es un angelito barroco, culpable hasta que no se demuestre lo contrario, hijo de un indio guachichil del que desconoce cómo hablaba, pero presume en cantera y trino su efervescente valentía.
Hogar no son tres habitaciones ni ciudad un sinfín de casas con una plaza al centro que respira (ah, cómo respira, muerde jadeante), gime con las ninfas jubiladas refugiadas en la iglesia. No sé que sean, mis referencias son oníricas. Bien se pudo haber llamado Metaforatlán o Espejismo o Desarraigo u Olvido.
Tal vez soy un muerto más que se sube a los sueños de otros.
Esta ciudad es asfixiante y no le hago falta a nadie. No es mía, no me reconozco en su cantera, en su nombre ni en las descripciones que dan los que tampoco son de ella. Canta, sí, pero olvida pronto. Ronca poco. Tira manotazos, nos sueña y en todo sueño se nos sube un muerto. Cada cinco minutos amanece con ensordecedor bostezo.
Se ha llenado de palabras ajenas, su máscara es un angelito barroco, culpable hasta que no se demuestre lo contrario, hijo de un indio guachichil del que desconoce cómo hablaba, pero presume en cantera y trino su efervescente valentía.
Hogar no son tres habitaciones ni ciudad un sinfín de casas con una plaza al centro que respira (ah, cómo respira, muerde jadeante), gime con las ninfas jubiladas refugiadas en la iglesia. No sé que sean, mis referencias son oníricas. Bien se pudo haber llamado Metaforatlán o Espejismo o Desarraigo u Olvido.
Tal vez soy un muerto más que se sube a los sueños de otros.
sábado, enero 30, 2010
noche
Como en la red de Vulcano,
Marte quedó desnudo, expuesto a la mirada de los dioses.
Un planeta no titila,
aunque deja centelleando al que lo observa.
Licán tropos:
ni Fobos ni Deimos, mas la noche fue un aullido.
Conjunciones, ascendentes...
Podrá no ser ciencia,
pero puede ser poesía.
martes, octubre 06, 2009
post del perro agradecido

El escudo de mi apellido es una torre con un perro al frente (el mentado perro de san Roque, que le salvó la vida al santo según la tradición cristiana). Mi nombre en nahuatl, según me dijo un chamán al hacerme mi horóscopo, es Itzcuincalli, casa de perro. Mi nombre significa "el protector de los hombres". Coincidencias, tal vez, pero es divertido encontrarlas, uno tiende a tratar de darles sentido, aunque sean eso.
Y aunque cometa errores, aunque no demuestre como debería o como se merecen lo que me interesan todos y cada uno, aquí está la casa de alguien que sabe ladrar y puede morder por defender a los suyos. Soy un caos, ni yo mismo sé bien qué pensar acerca de mí, no hablo mucho, pero ya se sabe que perro que no ladra...
Y aunque cometa errores, aunque no demuestre como debería o como se merecen lo que me interesan todos y cada uno, aquí está la casa de alguien que sabe ladrar y puede morder por defender a los suyos. Soy un caos, ni yo mismo sé bien qué pensar acerca de mí, no hablo mucho, pero ya se sabe que perro que no ladra...
sábado, octubre 03, 2009
2 de octubre
No es que se me haya olvidado, pero hay otras luchas que sufrir, que dar en estas tierras donde todos somos sospechosos comunes. Hay muchos temas que parece se nos olvidan, como esa masacre ordenada desde el gobierno hace más de 40 años. Hoy no hay tanta sangre, o se fragmenta más: nueve ejecutados por aquí, un entambado por allá, dos descabezados, y así... pero la nueva batalla la está ganando el gobierno aunque no lo parezca, juran, como aquella que tampoco ganaron.
La historia la escriben los vencedores, dicen, y la literatura los vencidos. Al menos en mi caso es el desquite ante las realidades que se escapan, son o se vuelven inaccesibles o no son lo que he creído percibir. El de afuera se siente más viejo y jodido que nunca. Aquí en la red ni necesito nombre, no hay obligación de sonreír y las afinidades vendrán sin obligación. Afuera dicen: yo no te pido que estés bien, nomás no me lo cuentes. Aquí hay una distancia que no se recorre tan fácilmente, hay cruces que el de afuera no se permitiría. Aquí llega el que quiere, el que quiere comenta, el que no quiere desespera. El de afuera se siente desanimado pero no es el único: conversaciones y lecturas, blogs y noticias dan cuenta de que todo anda patas arriba.
Tal vez sí, como me recomiendan en Qvod ago, debería irme a rodar por los caminos, con un 1/8 de gasolina en este día para no recordar los aumentos, el desempleo, la inversión de fondos para el retiro en empresas ladronas, y todas las historias trágicas que se le están ocurriendo a la pluma del funcionario de cuyo nombre no quiero acordarme. Que si Mercedes Sosa se muere o mil más mueren, que si le dieron la sede olímpica a los brasileiros... Escapar, total, allá los otros y sus problemas. Podría pensar dándome palmaditas que ya terminé una nueva novelita y hay que buscarle editor (y a otros textos que siguen el disco duro), o regodearme en las gratas opiniones que sobre mi capítulo tuvieron los comentaristas y el coordinador de ¡Yo soy de San Luis Potosí!... con un pie en Estados Unidos en la presentación del libro en El Colegio de San Luis. Gracias de nuevo, por cierto.
Pero aparecen nuevos fantasmas, más recovecos en el ya caótico laberinto, en la zona de desastres que es la cabecera del blog. El subibaja emocional parece tener motor.
Recomendación de Hache, leo en Milenio un ensayo de Enrique Serna, de quien admiro sus novelas, algunos cuentos y no mucho sus ensayos y artículos periodísticos:
A partir de los años 60, Paz empezó a abismarse en la filosofía del lenguaje y su poesía, despojada de cuerpo y materia, sufrió un proceso de licuefacción que él mismo definió en la penúltima estrofa de Pasado en claro. “Alcé con las palabras y sus sombras, una torre ambulante de reflejos, torre que anda, construcción de viento”. Declaraciones del mismo corte, con variantes mínimas, pueden hallarse por docenas en sus ensayos y poemas posteriores. Tal vez por eso el último Paz es tan fácil de parodiar: su retórica evanescente llegó a ser una prestigiosa rutina que los poetastros eruditos se apropiaron con facilidad, no sólo en México, sino en toda Latinoamérica, donde Paz tuvo y tiene decenas de imitadores. Entre ellos sobresale por su inane flacidez el brasileño Haroldo de Campos, fundador del concretismo y de la masturbación en seco. Charlatán encarcelado en el verbo, Campos pergeñó el siguiente galimatías: “Lo que importa no es el viaje sino el comienzo por eso me meto a escribir mil páginas a escribir milyunapáginas para acabar con la escritura para finiciar con la escritura por eso entrelazo escribir sobre escribir es el futuro del escribir esclavo y páginas se ensimisman mismas se ensimisman donde el fin es el comienzo...”.
¡Oh, delicias de Onán! Sin querer, en medio de su logorrea, Campos dijo una gran verdad: escribir sobre escribir es el futuro del escribir esclavo. En efecto, no hay peor esclavitud que vivir atado a las palabras, cuando no se tiene nada que decir con ellas. Pero a despecho de Campos y otros innovadores apolillados, la verdadera revolución del lenguaje poético a cien años de Mallarmé sería salvar a la escritura del autismo grandilocuente y quebrar el espejo donde se mira extasiada. Tal vez entonces el medium volverá a decirnos algo.
Onanismo, desquite, aquí seguimos. Creo que aún hay cosas que decir, sin espejitos.
Les dejo esta homenaje de Salle al comic de Jis y Trino, Santos contra la Tetona Mendoza
La historia la escriben los vencedores, dicen, y la literatura los vencidos. Al menos en mi caso es el desquite ante las realidades que se escapan, son o se vuelven inaccesibles o no son lo que he creído percibir. El de afuera se siente más viejo y jodido que nunca. Aquí en la red ni necesito nombre, no hay obligación de sonreír y las afinidades vendrán sin obligación. Afuera dicen: yo no te pido que estés bien, nomás no me lo cuentes. Aquí hay una distancia que no se recorre tan fácilmente, hay cruces que el de afuera no se permitiría. Aquí llega el que quiere, el que quiere comenta, el que no quiere desespera. El de afuera se siente desanimado pero no es el único: conversaciones y lecturas, blogs y noticias dan cuenta de que todo anda patas arriba.
Tal vez sí, como me recomiendan en Qvod ago, debería irme a rodar por los caminos, con un 1/8 de gasolina en este día para no recordar los aumentos, el desempleo, la inversión de fondos para el retiro en empresas ladronas, y todas las historias trágicas que se le están ocurriendo a la pluma del funcionario de cuyo nombre no quiero acordarme. Que si Mercedes Sosa se muere o mil más mueren, que si le dieron la sede olímpica a los brasileiros... Escapar, total, allá los otros y sus problemas. Podría pensar dándome palmaditas que ya terminé una nueva novelita y hay que buscarle editor (y a otros textos que siguen el disco duro), o regodearme en las gratas opiniones que sobre mi capítulo tuvieron los comentaristas y el coordinador de ¡Yo soy de San Luis Potosí!... con un pie en Estados Unidos en la presentación del libro en El Colegio de San Luis. Gracias de nuevo, por cierto.
Pero aparecen nuevos fantasmas, más recovecos en el ya caótico laberinto, en la zona de desastres que es la cabecera del blog. El subibaja emocional parece tener motor.
Recomendación de Hache, leo en Milenio un ensayo de Enrique Serna, de quien admiro sus novelas, algunos cuentos y no mucho sus ensayos y artículos periodísticos:
A partir de los años 60, Paz empezó a abismarse en la filosofía del lenguaje y su poesía, despojada de cuerpo y materia, sufrió un proceso de licuefacción que él mismo definió en la penúltima estrofa de Pasado en claro. “Alcé con las palabras y sus sombras, una torre ambulante de reflejos, torre que anda, construcción de viento”. Declaraciones del mismo corte, con variantes mínimas, pueden hallarse por docenas en sus ensayos y poemas posteriores. Tal vez por eso el último Paz es tan fácil de parodiar: su retórica evanescente llegó a ser una prestigiosa rutina que los poetastros eruditos se apropiaron con facilidad, no sólo en México, sino en toda Latinoamérica, donde Paz tuvo y tiene decenas de imitadores. Entre ellos sobresale por su inane flacidez el brasileño Haroldo de Campos, fundador del concretismo y de la masturbación en seco. Charlatán encarcelado en el verbo, Campos pergeñó el siguiente galimatías: “Lo que importa no es el viaje sino el comienzo por eso me meto a escribir mil páginas a escribir milyunapáginas para acabar con la escritura para finiciar con la escritura por eso entrelazo escribir sobre escribir es el futuro del escribir esclavo y páginas se ensimisman mismas se ensimisman donde el fin es el comienzo...”.
¡Oh, delicias de Onán! Sin querer, en medio de su logorrea, Campos dijo una gran verdad: escribir sobre escribir es el futuro del escribir esclavo. En efecto, no hay peor esclavitud que vivir atado a las palabras, cuando no se tiene nada que decir con ellas. Pero a despecho de Campos y otros innovadores apolillados, la verdadera revolución del lenguaje poético a cien años de Mallarmé sería salvar a la escritura del autismo grandilocuente y quebrar el espejo donde se mira extasiada. Tal vez entonces el medium volverá a decirnos algo.
Onanismo, desquite, aquí seguimos. Creo que aún hay cosas que decir, sin espejitos.
Les dejo esta homenaje de Salle al comic de Jis y Trino, Santos contra la Tetona Mendoza
lunes, agosto 03, 2009
Lúdico
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