"Si se me permite hacer una clasificación un tanto chusca, el microrrelato es el polvo de una noche, excitante, sí, pero enseguida olvidado. El relato de 20/30 folios es una relación de tres o cuatro meses –digamos que un verano-, quizá en una ciudad lejana, quizá en una casa de campo, quizá en un apartamento alquilado al que uno sabe que nunca volverá: suficiente para que deje huella, pero no tanto como para que llegue a crear tedio o sensación de asfixia. Y la novela es una larga convivencia en pareja, con todas las ventajas y todos los inconvenientes que tiene eso".
Eduardo Jordá (en El Síndrome Chéjov)