viernes, febrero 23, 2018

El baile de Águedas - Claudio Rodríguez

Veo que no queréis bailar conmigo
y hacéis muy bien. ¡Si hasta ahora
no hice más que pisaros, si hasta ahora
no moví al aire vuestro estos pies cojos!
Tú siempre tan bailón, corazón mío.
¡Métete en fiesta; pronto,
antes de que te quedes sin pareja!
¡Hoy no hay escuela! ¡Al río,
a lavarse primero,
que hay que estar limpios cuando llegue la hora!
Ya están ahí, ya vienen
por el raíl con sol de la esperanza
hombres de todo el mundo! Ya se ponen
a dar fe de su empleo de alegría
¿Quién no esperó la fiesta?
¿Quién los días del año
no los pasó guardando bien la ropa
para el día de hoy? Y ya ha llegado.
Cuánto manteo, cuánta media blanca,
cuánto refajo de lanilla, cuánto
corto calzón. ¡Bien a lo vivo, como
esa moza se pone su pañuelo,
poned el alma así, bien a lo vivo!
Echo de menos ahora
aquellos tiempos en los que a sus fiestas
se unía el hombre como el suero al queso.
Entonces sí que daban
su vida al sol, su aliento al aire, entonces
sí que eran encarnados en la tierra.
Para qué recordar. Estoy en medio
de la fiesta y ya casi
cuaja la noche pronta de febrero.
y aún sin bailar: yo solo.
¡Venid, bailad conmigo, que ya puedo
arrimar la cintura bien, que puedo
mover los pasos a vuestro aire hermoso!
¡Águedas, aguedicas,
decidles que me dejen
bailar con ellos, que yo soy del pueblo,
soy un vecino más, decid a todos
que he esperado este día
toda la vida! Oídlo.
Óyeme tú, que ahora
pasas al lado mío y un momento,
sin darte cuenta, miras a lo alto
y a tu corazón baja
el baile eterno de Águedas del mundo,
óyeme tú, que sabes
que se acaba la fiesta y no la puedes
guardar en casa como un limpio apero,
y se te va, y ya nunca...
tú, que pisas la tierra
y aprietas tu pareja, y bailas, bailas.

martes, febrero 20, 2018

Próximamente: minotauros

Al principio solo me daban miedo los intensos ruidos que se colaban por la ventana. La noche crujía, yo preso. La explicación no podía ser más sencilla: en días recientes llegaron un par de minotauros a anidar en el arbol que está afuera de mi ventana. Vivo en un quinto piso, y desde la ventana los oigo mugir al amanecer. Han prometido contarme algunas historias, y en cuanto lo hagan algo he de compartir. Minotauros somos y en el laberinto andamos.

lunes, febrero 19, 2018

Contra los pensamientos negros - Enrique Lihn

Pensamientos
no pensamientos negros
La relación paradigmática de éstos con la muerte es un recurso fácil
una mala metáfora
Los pensamientos no lloran
no se conduelen de sus objetos
tampoco deben ser pensados como auxiliares de la razón contra la locura
(Fourier no anunció sin razón las ciencias de la locura)
El desahuciado observa que, en la perspectiva de la muerte, las cosas
forzadas a ocupar un espacio limitado antes que a fluir en un
tiempo amorfo supuestamente ilimitado
se ordenan como en un cuadro de Mantegna
Nunca antes se había visto así, al centro del escenario
Como un santo con un león a sus pies
Nunca fui un santo ni domestiqué un león
lo importante es el centro del cuadro
como lo veo como lo ven
en el andén de la equidistancia
el de ser sin que esto sea un motivo de orgullo
(¿qué orgullo puede tener el que va a morir?)
el centro de un pequeño sistema planetario
al que, en honor a la claridad, le falta la cuarta dimensión

el tiempo que ciega en punto a la perspectiva.

sábado, febrero 17, 2018

Detención

—Lo siento, jefe, a petición de parte tiene que dejar esa hoja en blanco.
—¿Y eso?
—Derechos de autor, usted sabe.
—Pero... yo lo escribí...
—Pues sí, pero ya sabe: todo lo que escriba puede ser usado en su contra.
—Me reservo el derecho a proceder literariamente.

viernes, febrero 16, 2018

Al atardecer refresca el día - Edith Södergran

I
Al atardecer refresca el día...
Bebe el calor de mi mano,
mi mano tiene la misma sangre de la primavera.
Toma mi mano, mi blanco brazo,
toma el ansia de mis menudos hombros...
Qué maravilloso sería sentir
en una noche, en una noche como ésta,
el peso de tu cabeza sobre mi pecho.

II
Arrojaste la rosa roja de tu amor
en mi blanco seno-
Entre mis febriles manos aferro
la rosa roja de tu amor que pronto se marchita...
Oh tú, Emperador de gélidos ojos.
acepto la corona que me tiendes,
la que me dobla la cabeza hacia el corazón...

III
Hoy vi a mi dueño por vez primera,
temblando, al instante lo he reconocido.
Ahora siento su pesada mano sobre mi brazo leve...
¿Dónde está mi sincera risa de doncella,
mi libertad de mujer de cabeza altiva?
Ahora siento su férreo abrazo
alrededor de mi cuerpo estremecido,
ahora oigo el duro estruendo de la realidad
contra mis frágiles, frágiles sueños.

IV
Buscabas una flor
y hallaste un fruto.
Buscabas una fuente
y hallaste un mar.
Buscabas una mujer
y hallaste un alma:
estás decepcionado.

jueves, febrero 15, 2018

Iniciación a la Escritura

Los invitamos a leer algunos textos de integrantes del Taller de Iniciación a la Escritura del Centro de las Artes de San Luis Potosí. El blog se actualizará constantemente.



martes, febrero 13, 2018

Stolen kisses are the sweetest, louveciennes, 1932 - Carlota Caulfield

Henri:
Je pense à toi tous le temps.
Anaïs

Lo único que quiero saber es
si detrás del espejo
me esperan tus ojos.
Kess me quick, my dear,
que la vida es breve.

Te amo ha tomado por asalto
todos mis Diarios.
Veámonos dónde y cómo sea.
Quiero que tus manos
escriban en los pliegues
de mis páginas
todas tus aventuras,
y que cada trazo de tu pluma
sirva para hacer
menos virgen mi cuaderno.

lunes, febrero 12, 2018

Algunos latidos: apuntes para mayores palpitares (o quizá no)



¿Fuiste tú todo este tiempo, Penélope? La que me mandó al carajo a ver si avistaba tierra, la que me ató al mástil y luego me cantó, la que me acompañó con su música durante mi hundimiento... Fuiste la mejor timonel de mi naufragio.
Por ti fui Nadie.
Incluso bajé al infierno para saber cómo llegar a ti y todo este tiempo estuviste aquí, conmigo.




Y llegaron los tiempos de la Pasión.
No la amo, dice. Anegado tres veces antes de que cante el gallo.




—No eres tú —le escupió. —Es la química, que ya no llega a alquimia.
—No lo viste, pero sí logramos hacer oro.




Me inflamas y me incendias
cuando tienes el poder de extinguirme.
Me fundas al fundirme.
Me derrites.




Ella tenía corazón de condominio.
Yo vivía en la suite, a veces.
Eran las mejores vacaciones de mi vida
y cuando me jubile quisiera retirarme a vivir ahí.




Por hoy ya estuvo bueno de pensar en ti. Estoy cansado.
Buenas noches, me voy a soñarte.


sábado, febrero 10, 2018

Yóllotl, corazón - Miguel León Portilla

«La raíz de yóllotl es la misma que la del verbo yoli que significa "vivir". Dado que la lengua náhuatl es polisintética, o sea que estructura vocablos compuestos —más aún que el griego o el alemán—dispone de un rico conjunto de afijos, partículas que se anteponen, intercalan o posponen, siempre integrándose al vocablo, confiriéndole diversos sentidos. Así, en tanto que yoliliztlí es "acción de vivir", yóllotl es forma abstracta que denota lo que es propio o esencial de lo enunciado por la raíz del vocablo. En consecuencia la voz yóllotl significa la esencia o fuerza de la vida, lo que es propio del ser viviente...»

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Miguel León Portilla, Significados del corazón en el México prehispánico. Texto leído en el Auditorio del Instituto Nacional de Cardiología el 18 de abril de 2004 al conmemorarse sesenta años de su fundación.

 

Del Diccionario visual del náhuatl de Antonio Ortiz

viernes, febrero 09, 2018

Invenciones - Amanda Palmer y Neil Gaiman

“Cuando empezó a tenerme más confianza, me contó que durante mucho tiempo había creído que en realidad la gente no se enamoraba. Que todos fingían.

—No puede ser. Eres escritor —dije yo— y has visto mil películas, has leído mil libros y memorias, y conoces a personas de carne y hueso que están sinceramente enamoradas. […] ¿Piensas que actúan? Tú has escrito libros enteros, cuentos y escenas en las que los personajes están profundamente enamorados. Quiero decir… que no me lo puedo creer. ¿Cómo podías escribir sobre el amor si no creías que existiera?

—Justamente, querida —me dijo—. Los escritores se inventan cosas”.

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En El arte de pedir

jueves, febrero 08, 2018

Frito

Día de tianguis: como que no quiero ir. Crudito y todo pero tengo que ir: como que falta nuez, perejil, jitomate, higaditos de pollo y mango ataúlfo. Son como siete cuadras retacadas de mercancia y marchantes. No me ha dado hambre desde que no estás pero los antojos se atraviesan ingratos, sin consideración, como tu recuerdo. Y es que no sé, ir de compras juntos era bonito.

Enchiladas recién hechas, de las que sí tienen queso; cueritos en vinagre, ¡ay, papá!; aguamiel en botella de refresco de toronja... No tengo ganas de platicar pero ni hablar, hay que hacer plática para que lo traten a uno bien y hasta le den pilón. La señora de los pollos descuartiza las aves con más ganas que otros días, y luego me cuenta que su marido la dejó anoche. Aunque trato de no ponerle atención a pláticas ajenas ni modo que no oiga cuando alguien habla a gritos. Así me entero tambor de que la de las frutas pasará el 14 de febrero con su compadre, comiendo palomitas y viendo series.

Suspiro... Sigo mis pasos, camino mirando al suelo. Suspiro de nuez. Pero ¿qué crees? (ya me salió verso sin esfuerzo, te digo que me haces poeta me cai). Lo veo y no me puedo resistir. Para no hacértela cardiaca, un corazón calientito y apetecible, recién escurrido de la manteca. ¿Cómo guisaste el mío? Lo que sí es que me lo dejaste frito, igualito a este. Me lo llevo sin pensarlo. Al puro tiro para unos taquitos con bastante salsa, aunque seguramente no te gustarían, como los de higado o de sesos.

Ñam. Y tú que ni al cazo, corazón.


miércoles, febrero 07, 2018

Liliana Bodoc (1958-2018)

Prólogo de Elisa. Una rosa inesperada (Norma, 2017)
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«Cuando tomé la decisión de viajar para escribir una novela no sospeché ninguna oscuridad. Acostumbrada a transitar argumentos, a esperar largas horas hasta el arribo del próximo verosímil, resignada a perder, de tanto en tanto, el equipaje de las certezas lingüísticas, supuse que la ruta planeada resultaría en una fructífera narración, nutrida por la geografía norteña.

»Nada sucedió como lo había previsto. El viaje se agrietó y por las fisuras nacieron cardones. Mi cuaderno se trasformó en tierra, y me quedé viendo cómo se alejaba.

»Acunada por el movimiento del ómnibus blanco, una mujer se durmió en mi hombro y me dejó sin palabras.

»Fue la realidad, que no quiso adecuarse a la lógica de los párrafos.

»Es cuestión de básica honestidad confesar que atravesé dudas, conflictos, me contradije y reconsideré la misma cosa incontables veces hasta encontrar el sentido de esta novela, y su auténtica relación con el viaje que le dio origen.

»Respiré el viento de los camiones que pasaban cerca. Me acodé en mis rodillas para ver pasar gente desconocida. Descreí de las fotografías. Extrañé la línea argumental…Finalmente comprendí que esta novela solo podría ser la versión escrita de un camino impensado, de un plan fallido.

»Un viaje, no. Un naufragio me trajo hasta esta página. Conocí Tilcara. Comí tortillas rellenas, me tropecé con una cruz caída, amanecí llorando. Y si algo encontré para decir es que la vida es un viaje con música de fondo.

»Por todo esto, y dispuesta ya a narrar, elegí a Abel Moreno como guía.

»Abel Moreno vive en Tilcara. Es viejo, y escasamente abandona su silla de paja, con un hueco en el medio a punto de ceder. Usa gorro de lana, tose y se rasca el dorso de la mano izquierda.

»Él narrará lo que yo no vi. Será, en esta historia, la mitad misteriosa.

»Abel Moreno existe.

»Él narrará lo que yo no vi. Será, en esta historia, la mitad misteriosa.

»Abel Moreno existe.

»Sabe de antes y de luego.

»Sabe de aquí y de allá.

»Se rasca el dorso de la mano izquierda.

»Tose.

»Usa gorro de lana.

»Y un atardecer caluroso, intervino en mi historia. Silbó para ayudar a una inocente.»

martes, febrero 06, 2018

Coincidencia y accidente - Lewis Carroll

"Erase una vez una coincidencia que había salido de paseo en compañía de un pequeño accidente; mientras paseaban, encontraron una explicación, tan vieja, que estaba toda encorvada y arrugada y parecía más bien una adivinanza".

(En Silvia y Bruno)

lunes, febrero 05, 2018

Unidad en ella - Vicente Aleixandre

Cuerpo feliz que fluye entre mis manos,
rostro amado donde contemplo el mundo,
donde graciosos pájaros se copian fugitivos,
volando a la región donde nada se olvida.
Tu forma externa, diamante o rubí duro,
brillo de un sol que entre mis manos deslumbra,
cráter que me convoca con su música íntima,
con esa indescifrable llamada de tus dientes.
Muero porque me arrojo, porque quiero morir,
porque quiero vivir en el fuego, porque este aire de fuera
no es mío, sino el caliente aliento
que si me acerco quema y dora mis labios desde un fondo.
Deja, deja que mire, teñido del amor,
enrojecido el rostro por tu purpúrea vida,
deja que mire el hondo clamor de tus entrañas
donde muero y renuncio a vivir para siempre.
Quiero amor o la muerte, quiero morir del todo,
quiero ser tú, tu sangre, esa lava rugiente
que regando encerrada bellos miembros extremos
siente así los hermosos límites de la vida.
Este beso en tus labios como una lenta espina,
como un mar que voló hecho un espejo,
como el brillo de un ala,
es todavía unas manos, un repasar de tu crujiente pelo,
un crepitar de la luz vengadora,
luz o espada mortal que sobre mi cuello amenaza,
pero que nunca podrá destruir la unidad de este mundo.

domingo, febrero 04, 2018

De la carta de Amanda Palmer a Neil Gaiman

«He llegado a amar estos momentos a mi propia y retorcida manera. A veces me recuerdan que no puedo creer que haya tenido tanta suerte de encontrar a este hombre... que es un guardián increíble de mi libertad y mi voz artística, un hombre feminista comprometido y sin remordimientos, un hombre increíblemente único y un visionario escritor, prestidigitador y pensador. Y, como estoy aprendiendo, un hombre que es el tipo de padre dispuesto a dejarlo todo de lado para pasar toda la noche abrazando a un hijo lloroso que tiene fiebre y la nariz mocosa para poder dormir un poco.

»Anoche salimos en una cita de aniversario (!!)... y me burlé de Magia y Sueños, porque esa es mi manera de mostrarle mi amor. Bromeo. En especial lo molesto con Magia y Sueños, porque es Neil Gaiman. Me dijo que "la magia y los sueños son pragmáticos". Le dije: "eso es un poema". Y él sacó un bolígrafo y mientras yo estaba sentada allí, bebiendo una taza de sake y soñando despierta mientras miraba la ventana —porque desde hace tiempo ya no usamos nuestros teléfonos durante las comidas—, me escribió un poema. Le tomó quince minutos y cuando terminó, lo miré y pensé: este es realmente el tipo de hombre con el que fantaseo. Cuando lo pienso, es él. El tipo de hombre que saca un bolígrafo y me escribe un poema en un restaurante. Y aquí está él. Vivo y real, sentado frente a mí.

»Neil Gaiman: te pinches amo como a nada en el mundo. He aquí ocho años de estar juntos, seis años de matrimonio, quince meses de paternidad y una perdiz en un pinche árbol de peras.

»Aquí hay muchos años más de magia pragmática y comida y familia, complicaciones, pruebas y tribulaciones y una comprensión más profunda del amor...»

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Carta completa en el Blog de Amanda Palmer.

viernes, febrero 02, 2018

Las ideas producen energía - Ray Bradbury

Has escrito cientos de relatos cortos, novelas, ensayos, poesías, obras de teatro, programas de TV… ¿De dónde sacaste la energía para hacer todo eso?
—Las ideas producen energía. A lo largo de los años me provocaron para sacarme de la cama y correr hacia la máquina de escribir o coger un bolígrafo y un papel a mitad de la noche. A menudo me despertaba a las 3.00 de la mañana y buscaba una libreta porque tenía que anotar algo antes de que desapareciera.

—¿Cómo decides que algo es lo suficientemente bueno?
—Mi subconsciente acierta casi siempre. Él decide por mí. Apenas se equivoca. Cuando trabajo una idea, escribo notas y las dejo reposar. Cuando vuelvo a verlas, mis instintos me dicen si debo retomarla y acabar la historia. Mi subconsciente me avisa. No decido con el intelecto.

Tomado de Yorokobu.

jueves, febrero 01, 2018

Conócete a ti mismo - Franz Kafka

«Conócete a ti mismo no significa: obsérvate. Obsérvate es la palabra de la serpiente. Significa: hazte señor de tus acciones. Pero ahora ya lo eres, eres señor de tus acciones. La palabra significa entonces: ¡Desconócete! ¡Destrúyete! Por consiguiente, algo malo, y sólo cuando alguien se inclina profundamente puede oír al bien, que dice: "Para hacerte el que eres".»