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sábado, abril 16, 2022

Sábado de gloria

—Primero fue un ahorcado y ahora un joven recién descendido de la cruz. En fin, tendremos que trabajar con este cuerpo, antes de que pase la tormenta. Apúrate, Igor.


viernes, abril 15, 2022

Jueves por la mañana

 —Entiéndelo, no puedes ser el protagonista. El ego no es malo en sí, lo importante es dominarlo. Pero ya que insistes voy a crear un papel especial para ti, Judas.

—Gracias, maestro.

viernes, diciembre 17, 2021

Afuera del cine

Estaba yo muy triste afuera del cine, casi llorando, porque no alcancé entradas para ver Spiderman no way home, cuando se me acercó un anciano y me regaló dos pases. No lo reconocí hasta que me sonrió mientras cruzaba un portal transportador de regreso a su casa. ¡Era el mismísimo Stan Lee! 



   

miércoles, enero 06, 2021

Los tuits reyes magos

—Este pulpo salió defectuoso, trae los dos lados enojados.
—Así se lo pedí a los reyes magos.
 



* * * * * 

Vosotras, roscas vulgares,
me evocáis todas las cosas. 
Los tres reyes machados

* * * * * 

Otra vez, los reyes... magros.

* * * * * 

Me salió el monito. Aún no sé qué deseo pedir.





miércoles, octubre 21, 2020

Un sueño intranquilo...

 —Gregorio, ¡despierta! Parece que tenías un sueño intranquilo. Te tengo dos noticias, una buena y una mala. La buena es que ya no tienes que usar cubrebocas....




viernes, junio 15, 2018

Teatro moderno

Fui al teatro a ver una obra titulada "El gato de Schrödinger". 

Nunca abrieron el telón. 

Aplaudí emocionado.



jueves, mayo 31, 2018

Microtextos de la calor

Iba a escribir algo más extenso sobre la contaminación, la tala de árboles, sobre todo lo que hacemos mal para cambiar el clima del planeta. Pero los textos se deshidrataron.

* * * * * 

Fue a las dos de la tarde. La vi a lo lejos, y me sonrió. Era como un oasis en el desierto y su voz terminó de derretirme: "¿De qué sabor va a querer su congelado, joven?"

* * * * *

—Qué bonito sueño. 
—Es un espejismo. 

* * * * * 

Te juro que estuve escribiendo toda la tarde pero se evaporaron las letras. ¿Puedes olerlas? Siguen diciéndote lo que escribí.

* * * * *

Solo a una persona en todo el mundo se puede pedir un abrazo a horas como estas. El riesgo de asarnos en nuestro jugo es lo de menos.

*****

Sudar tinta a mares al escribir para que salgan apenas una o dos palabras...

lunes, abril 16, 2018

Puertas

1. Hoy encontré cerradas todas las puertas de mi palacio mental. No sé quien soy. Como era de esperarse, Dios abrió una ventana. Aturdido me arrojé por ella y me puse a escribir mientras caía.



2. Si Dios cierra una puerta, tira la casa por la ventana.

lunes, febrero 12, 2018

Algunos latidos: apuntes para mayores palpitares (o quizá no)



¿Fuiste tú todo este tiempo, Penélope? La que me mandó al carajo a ver si avistaba tierra, la que me ató al mástil y luego me cantó, la que me acompañó con su música durante mi hundimiento... Fuiste la mejor timonel de mi naufragio.
Por ti fui Nadie.
Incluso bajé al infierno para saber cómo llegar a ti y todo este tiempo estuviste aquí, conmigo.




Y llegaron los tiempos de la Pasión.
No la amo, dice. Anegado tres veces antes de que cante el gallo.




—No eres tú —le escupió. —Es la química, que ya no llega a alquimia.
—No lo viste, pero sí logramos hacer oro.




Me inflamas y me incendias
cuando tienes el poder de extinguirme.
Me fundas al fundirme.
Me derrites.




Ella tenía corazón de condominio.
Yo vivía en la suite, a veces.
Eran las mejores vacaciones de mi vida
y cuando me jubile quisiera retirarme a vivir ahí.




Por hoy ya estuvo bueno de pensar en ti. Estoy cansado.
Buenas noches, me voy a soñarte.


jueves, febrero 08, 2018

Frito

Día de tianguis: como que no quiero ir. Crudito y todo pero tengo que ir: como que falta nuez, perejil, jitomate, higaditos de pollo y mango ataúlfo. Son como siete cuadras retacadas de mercancia y marchantes. No me ha dado hambre desde que no estás pero los antojos se atraviesan ingratos, sin consideración, como tu recuerdo. Y es que no sé, ir de compras juntos era bonito.

Enchiladas recién hechas, de las que sí tienen queso; cueritos en vinagre, ¡ay, papá!; aguamiel en botella de refresco de toronja... No tengo ganas de platicar pero ni hablar, hay que hacer plática para que lo traten a uno bien y hasta le den pilón. La señora de los pollos descuartiza las aves con más ganas que otros días, y luego me cuenta que su marido la dejó anoche. Aunque trato de no ponerle atención a pláticas ajenas ni modo que no oiga cuando alguien habla a gritos. Así me entero tambor de que la de las frutas pasará el 14 de febrero con su compadre, comiendo palomitas y viendo series.

Suspiro... Sigo mis pasos, camino mirando al suelo. Suspiro de nuez. Pero ¿qué crees? (ya me salió verso sin esfuerzo, te digo que me haces poeta me cai). Lo veo y no me puedo resistir. Para no hacértela cardiaca, un corazón calientito y apetecible, recién escurrido de la manteca. ¿Cómo guisaste el mío? Lo que sí es que me lo dejaste frito, igualito a este. Me lo llevo sin pensarlo. Al puro tiro para unos taquitos con bastante salsa, aunque seguramente no te gustarían, como los de higado o de sesos.

Ñam. Y tú que ni al cazo, corazón.


sábado, enero 06, 2018

Monstruos (2 y 3)

(2)

Llegaron del oriente un insecto que siguió una estrella tras un sueño intranquilo, un pulpo ancestral y un hombre cosido de retazos de otros, con los recuerdos de una mente ahorcada.
Eran los tres reyes monstruos.

(3)

—Hay un monstruo en mi cama.
—Pues yo no veo nada en tu cama. Ni se oye nada.
—Lo sé. ¿Verdad que es espantoso? Por eso no puedo dormir.

sábado, octubre 21, 2017

Cuentubre

A partir del reto gráfico de #Inktuber, que bien puede traducirse como tintubre, hay quienes han llevado la práctica a las letras, y surgió así el Cuentubre: tomar una palabra propuesta para cada día del mes, e inventar una breve historia, una microficción o un poema  partir de ella.

Tarde pero sin sueño me apunto al llamado letrado, para no procrastinar, para no alegar falta de inspiración, porque a veces las palabras se las lleva el viento y no sirven para nada. Pero sí, no sé. (Aquí mismo iré actualizando el Cuentubre 2017 hasta completar el mes.)

1
Ibas tan rápido que te convertiste en futuro.

2
Vivir dividido no es tan malo: hay horas en que todas las voces cantan en coro.

3
Nadie descubrió el veneno: ella lo portaba en su mirada.

4
El cuento desértico tuvo un final inesperado, submarino.

5
Hace mucho, mucho tiempo no había tiempo. Empezó cuando Luzbel cayó, y lo primero que inventó fue la clepsidra.

6
Sin poder evitarlo, seguía pensando en ella. Se quedó dormido y cuando despertó, la espada seguía pendiendo sobre su cabeza. Suspiró.

7
Érase un personaje tan tímido que no se asomó ni siquiera al final del cuento.

8
Ninguna autoridad pudo (o no quiso) aportar pistas para que aterrizara tan torcido caso. Dejaron que se estrellara contra la víctima.

9
El chillido, que se creía a salvo escondido bajo la cama, levantó finalmente las manos, rodeado por silencios.

10
Al menos la sombra proyectada sobre la página en blanco lo hacía sentir gigantesco.

11
Sí, desde hace mucho sé que debí correr, que la catástrofe era inminente. Pero no pude. Primero tengo que averiguar cómo hacerle para dejar de flotar.

12
Era tan optimista que nunca admitió estar destrozado. Si acaso, concedía, a veces siento que estoy compuesto de tepalcates.

13
Más que repleto se sintió pletórico al terminar tres platos grandes de sopa de letras. Sería una gran obra.

14 
—¿Es por mis ojos saltones y mis dientes afilados? —musitó apenado el lobo feroz.

15 
Todos vieron el verbo morir pero el pronombre misterioso permaneció en las sombras. Era hora de la oración.

16 
—Quiero probar esa manzana... 
—No sé, se me antoja algo con grasa... Los cerdos no están prohibidos, ¿verdad?

17 
Se sintió ofendido al pensar en el prefijo "a" cuando le dijeron "agraciado".

18 
Pocos saben que si bien Ulises no se tapó los oídos, se tapó la boca para no corear entusiasmado el inmundo canto de las sirenas.

19 
Él subía a la nube todas las fotos y mensajes de ella. Todas las noches le llovía sobre mojado pero despertaba con una sonrisa. 

20 
Quiso cortar entonces las raíces más profundas, pero sólo encontró floreceres subterráneos.

21 
Cuando apenas la iba a saludar, ella, indiferente, le pasó por encima.
Furioso, se revolcó en su tumba.

22
Hoja en blanco: no hay sendero, o hay infinidad. Es cuestión de apoyar la punta del bolígrafo y avanzar.

23
Era tan optimista que a pesar de estar desempleado iba al cajero automático todos los días, con la esperanza de encontrarse con un jugoso traspaso accidental.

24 
Después de, el ciego no volvió a extrañar la vista e imaginó miradas.

25 
Clasificado: el proyecto era enviar al espacio una cápsula con una quesadilla con queso y otra sin queso, para ver si por sin otros seres se dignaban a contestarnos.

26 
Chicherto. Ah, qué rechinar de muelas chutarse toda la pinche noche el chirrido de las chicharras. Chúpale, pichón.

27
Escalar números, magnitudes, posiciones mapas, montañas, letras, años. La vida no es callar. La vida es calar.

28 
Una mañana de otoño, poco después de cumplir los 45 años, el escritor despertó convertido en un insecto hoja. Y esperó a que ella llegara a escribir.

29
Estaba unido a él como un miembro fantasma. Él lo sentía todo el tiempo, con ese miembro escribía palabras que nadie entiende.

30 
Los cinco eran sospechosos pero no pudo encontrar ni una huella en la escena del crímen. Decidió empezar a conocerse como la palma de su mano (y sus cinco huellas).

31 
La máscara cayó justo antes del telón. No hubo aplausos. La cara que quedó en su lugar fue el peor deus ex machina del mundo. ¡Se suponía que era una historia de amor, por Dios!

viernes, julio 15, 2016

Órficos

“Mientras cantaba con la música de la lira, las almas rompieron a llorar. Tántalo no se esforzó en alcanzar las aguas que siempre se retiraban, la rueda de Ixión se detuvo, los buitres dejaron de picar el hígado de Titis, las hijas de Danao dejaron de llenar sus vasijas y Sísifo descansó sobre una roca".


1

Mientras salían, Eurídice cantaba. Un alma en pena, conmovida por el canto, tocó el hombro de Orfeo. Cada quién en su infierno busca una voz, esa música particular.


2

Aunque la versión más difundida es que los señores del inframundo le dijeron a Orfeo que fuera delante, hay quienes cuentan que Eurídice fue mordida por una serpiente. El error de Orfeo fue no decirle: "Ve adelante que yo iré más despacio". La vería aunque caminara más de prisa, aunque se perdiera en el horizonte.

3

—Puedes salir del infierno con la condición de que durante el camino no voltees a ver tu propia imagen, Orfeo. Nada de selfies.


4

Acaso sólo una sombra... Así fuera sólo durante el trayecto hacia el exterior, hay que imaginarse a Orfeo dichoso.


5

La cabeza, arrancada por las Ménades, cantaba. Ya no por conmover, sino para sí misma. No se oía, eran más los silencios, bien combinados en el tiempo del río que parecía no tener fin.

domingo, junio 19, 2016

Día del Padre

Y mientras bajaban del monte así dijo Abraham a Isaac:
—Bueno, hijo mío, pasemos a otra cosa. ¿Qué me vas a regalar el día del padre?


sábado, mayo 21, 2016

Antología Virtual de Minificción Mexicana


Los invito a visitar la página de Antología Virtual de Minificción Mexicana, donde podrán leer seis de mis microrrelatos, y los de otros muchos autores, gracias al esfuerzo de José Manuel Ortiz Soto y su equipo.

Se vale dejar comentarios allá, como aquí. La interacción es grata.

Otros de mis cuentos y cuentitos pueden encontrarse en este blog con las etiquetas al pie de este post: Alexandro Roque, cuentos, microcuentos, microficciones, microhistorias, minicuentos, nanorrelatos.

lunes, mayo 16, 2016

Bip bip

De tanto ver caricaturas, a Rufo Quijano —de complexión recia, seco de carnes, enjuto de rostro— se le reblandeció la mollera y haciéndose llamar Don Coyote salió a los caminos montado en su caballo Acme a perseguir rodamundos, a los que confundía con correcaminos.


viernes, abril 22, 2016

Prisa

Antes de ella yo no tenía prisa, veía pasar la vida sin más esperanza que la de llegar a viejo. Estaba dormido cuando ella pasó diciendo mi nombre, como enloquecida. Murmuraba algo sobre un reloj y unas manecillas enloquecidas. ¿Dónde están tus guantes?, me preguntó. No hay tiempo qué perder, añadió.

Hasta después me enteré que era sonámbula.

Pero me siguió hasta mi madriguera y cayó conmigo y me compartió sus sueños. Yo no recordaba nunca los míos y me apropié de ellos.

Yo era un simple conejo. ¿Por qué ella tenía qué pasar dormida? ¿Por qué soñó conmigo?