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domingo, marzo 08, 2026

Dos poemas y una cita

Citas que faltaron en mi columna de hoy por falta de espacio:

Amparo Dávila: «Llego por subterráneas grutas / al intacto manantial del sueño. / Y he ahí que me fugo / de las manos que me oprimen; / intento la estatura del grito / y avanzo hacia mi sombra; / porque nadie sabe / que este silencio de sepulcros / es sólo un eco / de tormenta en la cumbre».

Rosario Castellanos: «Gesto de la oración / o preludio del vuelo, / en tu copa se vierten uno a uno / los cielos. // Desde el país oscuro de los hombres / he venido, a mirarte, de rodillas. / Alta, desnuda, única. / Poesía».

María Zambrano: «Escribir es defender la soledad en que se está; es una acción que sólo brota desde un aislamiento efectivo, pero desde un aislamiento comunicable, en que, precisamente, por la lejanía de toda cosa concreta se hace posible un descubrimiento de relaciones entre ellas».


sábado, marzo 25, 2023

Femenino Plural

La Dirección de Cultura Municipal de San Luis Potosí presenta en las rejas de Morales (galería perimetral del parque Juan H. Sánchez) la exposición colectiva de fotografía Femenino Plural, como parte de las actividades en torno al Día Internacional de la Mujer. Las obra es de las artistas Amanda Bouchenoire, Aída López, Ana Karen Flores, Cecilia Guerrero, Fernanda Solís, Marcela del Muro y Norma Rivera. Entre las retratadas están buscadoras, manifestantes, artistas, indígenas... Hay un retrato de mi tía abuela Raco, obra de Norma Rivera. Sonrisa de encanto, se titula, y no podía titularse de otra forma.















jueves, junio 02, 2022

Pioneras - Red de Mujeres Periodistas de San Luis Potosí

QUIÉNES SON ESAS MUJERES QUE, DESDE EL PERIODISMO, HAN CONTRIBUIDO A NARRAR LA REALIDAD DE SLP?  

Boletín. Con esa pregunta en mente arrancamos, en abril, un espacio formativo en el que aprendimos cómo investigar y narrar la historia de las mujeres periodistas de nuestro estado, de la mano de la Dra. Elvira Hernández Carballido.  

Como parte de ese ejercicio, 10 periodistas, escritoras, y/o activistas propusieron la historia de una periodista potosina, así como una ruta de investigación, para indagar y relatar su historia.  


Cuatro de esas historias fueron seleccionadas para investigarse y convertirse en piezas indispensables de esta serie que hoy pre-lanzamos: Emilia Cervantes Ávalos, Fabiola Rodríguez, Maria Luisa Olivo y Martha Eugenia Ortiz Elizondo. 

Cada uno de los textos escritos se publicará semanalmente en el diario Pulso a partir del 7 de junio. 

La versión en podcast se publicará en las plataformas digitales de la RMPSLP, también durante el mes de junio.   


GRACIAS SIEMPRE a nuestras colegas por sus propuestas y su disposición; a las seleccionadas por su compromiso con este proyecto; a la Dra. Elvira Hernández Carballido por su guía generosa; a nuestra productora Caro Quintanilla, por subir el volumen de nuestras historias; y a Ana Buendía, por su estupendo diseño gráfico.

lunes, marzo 08, 2021

¿Quién sabe de la mujer? - Alejandra Hernández

Hay personas que afirman, muy seguras de su saber y conocimiento, lo que debe de hacer una mujer, lo que debe pensar, sentir y como puede expresarse. Se ha dicho que las mujeres tienen un papel muy importante en la historia de la humanidad, ya que se las ha visto como musas, proveedoras, las que dan vida, en si las que siempre están dadas por sentado; es decir, que se ha creído que con darnos un breve reconocimiento ya estamos formando parte igualitaria en la historia. Es por eso que no se cree necesario darnos voz y lugar; sin embargo, hay enojo e incomodidad cuando las mujeres exigimos y tomamos esos lugares, cuando alzamos la voz y decimos lo que nos molesta o incomoda, cuando a través de medios, vistos como violentos e irracionales, nos damos a notar.

Es muy fácil juzgar, minimizar, criticar y dar una opinión de cómo se deben realizar las cosas, cómo decirlas y cómo hacerse presentes. Cada día escucho mucho comentarios “inocentes e inofensivos” de personas que dicen: “no juzgo, no estoy en contra de ningún movimiento feminista PERO…” Siempre hay un pero para todo, está bien expresarse pero no de esa forma, está bien que opines pero no en voz alta, está bien que lo pienses pero no lo digas, está bien que las demás lo hagan pero tú no. Todo está bien pero no se sostiene, todas esas personas que están a favor de expresarse y que otras más se expresen, me pregunto aquí, ¿qué hacen cuando les toca vivirlo en carne propia? Cuando les toca estar al frente y sostener eso que dicen, es ahí donde todo “se complica”, es ahí donde la palabra pesa y es lo insostenible.

Muchas personas pueden hablar de las mujeres, pero ¿quién podría decir sin temor a equivocarse lo que las mujeres quieren, necesitan y cómo lograr sus objetivos? ¿Quién tiene el derecho de hablar de las mujeres? En este mismo tenor podríamos decir que muchas personas podrían darle contestación a dichas preguntas, volviendo así a dar opiniones y comentarios que cada quien considera verdades o “humildes opiniones”. Aun así, ¿quién sabe de las mujeres?

Vivir Quintana - Canción sin miedo ft. El Palomar

Acerca de Delta de sol (fragmento) - Lucía María


Las mujeres hemos estado compitiendo por la adquisición del poder en todos los ámbitos sociales; primero, a manera de supervivencia; segundo, porque tenemos la misma capacidad; tercero, porque el poder seduce. Sin embargo, nuestra sensibilidad y nuestra intuición no nos permiten entregarnos tan fácilmente a la ambición y a la adicción que genera el poder. Por eso lloramos, por eso desistimos, por eso —finalmente— buscamos a ese hombre o esa mujer (pero que se enfrenta a los hombres como igual), para que sean ellos los que luchen en dicha carnicería social, mientras el reto se vuelve apoyar a ese hombre o a esa mujer, hacer equipo, y combatir juntos a la inconsciente confusión y al dolor. Las mujeres lloramos hasta volvernos piedras, piedras hechas de lágrimas, frágiles, piedras de sal. Trabajamos hasta convertirnos en piedras, con el sudor de nuestro cuerpo, hasta alcanzar la inmovilidad, hasta exprimir toda la potencia de nuestro ser, vamos convirtiendo, también, nuestros cuerpos en piedras de sal. Piedras que una vez que vuelven a estar en contacto con el agua, con el amor, se disuelven y se entregan al flujo constante de la vida.

Un grito ahogado - Eidden Razo

Mexicana. Primogénita. Deportista. Trabajadora. Profesionista. Independiente. Soltera. Sin hijos. Nada femenina. Prospecto de escritora. Puedo continuar buscando adjetivos pero ¿qué de todo ello me hace ser mujer? ¿Poseer una vagina o pechos, tener una figura más o menos femenina, mis pensamientos, las emociones, ser hormonal? Ser mujer va más allá de una palabra compuesta de cinco letras, es mucho más complejo de tratar de entender, de querer definir. ¿Qué te hacer ser mujer, tener los rasgos físicos femeninos, la llegada de la primera regla o ser el complemento de un hombre?

Alguna vez, un familiar dijo: “ella no es una mujer porque no sabe hacer el quehacer y no le gusta atender al marido”. ¿Entonces si decido el estudio en vez del hogar, soy menos mujer? ¿Soy menos mujer por no saber planchar una camisa, por no querer traer hijos a este mundo, por no atender a un hombre, por amar a otra mujer? ¿Soy menos mujer por no cumplir los estándares de una sociedad machista que quiere controlar mi forma de actuar, de pensar, de vestir?

“No es lo que una mujer haría”... ¿Quién rayos dicta lo que es ser o debe hacer una mujer? La iglesia, la sociedad, la colectividad, el gobierno. Las mujeres, para buena parte de la población masculina mexicana, somos sinónimo de debilidad, torpeza, incapacidad, sumisión, un pedazo de carne, algo de lo que pueden disponer.

Y es que en México, ¿qué mujer no se ha sentido violentada hacia su persona al menos alguna vez en la vida? Te hacen creer que sólo está en tu cabeza, que estas exagerando, que no era la intención del muchacho y entonces se vuelve normal, algo que puede pasar en cualquier momento de tu día. Crees que están bien los piropos que te incomodan, las nalgadas en los autobuses, las miradas desnudantes, el roce su miembro contra tu hombro mientras corta tu cabello, ser violentada de una y tantas formas. Y lo más doloroso es que se va transmitiendo de generación en generación hasta que alguna dice ¡basta!, hasta que alguna se amarra el rebozo y decide romper el silencio.

No, no es querer el libertinaje, es querer el respeto hacia mi cuerpo y el de mis hermanas, porque no somos un objeto desechable, somos personas conscientes con los mismos deseos de vivir la vida que un hombre. No, no es querer ser igual a ellos, es querer tener la misma oportunidad de poder decidir que queremos hacer de la vida sin que sea causa de exorcismos, es poder ser científicas, deportistas, abogadas, ingenieras, lo que se nos ocurra ser, pero tan solo tener la oportunidad de serlo.

Ser mujer es escuchar miles de veces que no puedes, por el sencillo hecho de ser precisamente mujer. “Esto no es para ti”: Trabajo, escuela, vestimenta, parejas, ejercicios, métodos, lugares, etc. ¿Cuántas veces no lo escuchaste de tu misma familia, de tus profesores, maestras, amigos, incluso de otras mujeres? Porque cuando una mujer alza la voz en una sala llena de hombres suele ser acallada, porque cuando expone una idea nueva es causa de burla, cuando ama a otra mujer es humillada, porque cuando viste como desea es violentada, porque cuando se defiende se vuelve irrespetuosa, cuando exige sus derechos es desaparecida.

Dicen que las mujeres de ahora estamos en contra de todo, que queremos romper el sistema, que somos unas rebeldes, cuando en realidad solo queremos la oportunidad de vivir sin temer ser mujer en este país.

El romanticismo hacia la mujer solo es otra cara de la moneda para hacernos creer que somos el sexo débil. Sí, somos delicadas pero no frágiles; sí, somos emocionales pero no estúpidas; sí, somos hermosas pero no para ser de alguien más, somos quienes somos porque así lo deseamos. Dicen que tenemos igualdad de condiciones, pero eso continua siendo una falacia para tantas mujeres en tantos sectores de la sociedad.

Sí, ser mujer es difícil pero también es increíble. Ser mujer es ser fuerte a pesar de las circunstancias, es no ver no solo por ti, porque si algo nos caracteriza es que jamás dejamos solos a quienes nos necesitan. Es dar el alimento al prójimo aún cuando tu no hayas llevado un pedazo de pan a la boca. Es levantarse igual de temprano que los compañeros pero trabajar el doble para tener el mismo reconocimiento. Es ser capaces de hacer varias cosas a la vez y de ser resilientes. Somos valentía, fortaleza, capacidad, bondad, entrega, pasión. Somos tantas cosas que es increíble que nos quieran apagar y someter. La lucha no termina, continuará y habremos de vencer.

A ti, mujer que te levantas cada día aun cuando no puedes más, a ti que sientes que todo está derrumbado y que nada vale la pena, a ti que te han violentado de alguna u otra forma, a ti que te han reprimido, a ti que estas en la tu propia búsqueda, a ti quiero decirte que no estas sola, que ahí afuera hay más mujeres siendo hermanas que no te dejarán sola.

Al final no sé todo lo que significa ser mujer, pero lo que sí sé es que amo ser una, una loca y descarriada mujer y apoyo a todas las que quieran ser ellas mismas, aun con el miedo y con la represión de su sociedad.

Bendición - Fabiola Amaro

Mi cuerpo es el alba, follaje, comienzo, expresión de un dulce gozo. Ligereza del viento entre tantas realidades. Bendito frágil cuerpo iluminado, un hogar al color de la luna. Tiene olores, texturas, sabia geometría. Se sabe victorioso y destello. Solo es posible entenderlo cuando se tiene el corazón y la sangre en el mismo centro. Una arritmia de pétalos, un sexo preciso para vivir. Mi cuerpo lo entienden tan bien las mujeres de orgullosas alas.

Presuntos Implicados - La mujer que mueve el mundo

Creación perfecta - Fabiola Amaro



Niña hecha de magia
de las más puras inocencias
entre tus manos
el viento se conmueve y se despierta.

*

Muchacha descifras tu canto con los años
en tus senos nace la vida
la historia de la hierba que retoza
el brillo del sol en tus ojos.

*

Mujer eres enlace con la vida
en tu vientre melodías
dejan dudas y miedos
crece el horizonte.

*

Abuela en este anochecer
de tierras y caminos
quedará tu estirpe
florecerás hasta dormir.

*

Y en cada una de tus formas
serás lirio luz desnuda
la conciencia del cielo
aquella que cobija todo

Leika Mochán - Esa mujer