Dormido, Alex sonríe.
Mostrando las entradas con la etiqueta coincidencias. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta coincidencias. Mostrar todas las entradas
jueves, noviembre 18, 2021
Coincidencias
viernes, julio 31, 2020
Antes de despertar
«¿Adónde van cuando duermen?»
Paul Dini
«Es un sueño, dices.
No es un sueño, responden ellas.»
Steve Erickson
—Te soñé.
—Cuéntame...
De tres disponibles en el estante de la tienda, elegí un número de The Sandman al azar,
por coincidencia, cuatro historias cortas y el guion original de la primera:
Calliope: una musa, un escritor bloqueado y un Eterno.
Literatura gráfica y gatitos.
Hasta parece un sueño.
Je.
Por coincidencia, de verano, como el de uno de los personajes.
Hoy se presenta mi libro,
mediante acercamiento (zoom) a la distancia.
Sueños, locura, la forma de llamarle es lo de menos.
Aprovechemos, si pueden, antes de despertar.
lunes, julio 20, 2020
Coincidencias o casualidades
Este sábado, mientras en televisión pasaban Tornado (Jan de Bont, 1996), hubo un tornado en Jalisco —y era tornado aunque las autoridades digan que era «una tromba en altura»— según fotos y videos en las redes sociales.
Qué coincidencia, pensé.
En la película, los cazatormentas divorciados interpretados por Bill Paxton y Helen Hunt crean un aparato que se llama Dorothy para estudiar los tornados desde adentro.
Al día siguiente, al prender la tele apareció Dorothy, justo cuando arrecia la tormenta antes del tornado en la inmortal El mago de Oz (Victor Fleming, 1939). Las escenas sepias se transforman en colores chillantes, en canciones pegajosas, en una historia que no envejece.
«Hay que acotar nuevas parcelas de la memoria, hacer más denso el laberinto, cuidando, pues, de dejar una traza de hilo, como hizo Teseo aquella vez, para poder volver al exterior, y contarlo. Sobre todo, en lo que a mí respecta por lo menos, persistir en la búsqueda de algo, que nunca he sabido definir, pero que tiene que ver, por encima de cualquier otra finalidad, con alguna forma de belleza.»
También este domingo murió Juan Marsé, español, autor de novelas como Si te dicen que caí, Caligrafía de los sueños y Últimas tardes con Teresa.
En su discurso de aceptación del Premio Cervantes en 2008, Juan Marsé dijo:
«Hay que acotar nuevas parcelas de la memoria, hacer más denso el laberinto, cuidando, pues, de dejar una traza de hilo, como hizo Teseo aquella vez, para poder volver al exterior, y contarlo. Sobre todo, en lo que a mí respecta por lo menos, persistir en la búsqueda de algo, que nunca he sabido definir, pero que tiene que ver, por encima de cualquier otra finalidad, con alguna forma de belleza.»
Tornado es verbo en pretérito singular: yo he tornado, ella ha tornado...
En Twitter, Jorge Alberto Pérez publicó la portada de un libro de Marsé recientemente adquirido, Ronda del guinardo, y el epígrafe del mismo: «Érase una vez una coincidencia que había salido de paseo en compañía de un pequeño accidente; mientras paseaban, econtraron una explicación tn vieja, tan vieja, que estaba toda encorvada y arrugada y parecía más bien una adivinanza». ¿El autor del epígrafe? Lewis Carroll.
Rafael Chirbes (Material de derribo, 2002) dice de las novelas de Marsé que son «un experimento radicalmente original, una relectura de cada uno de los géneros en el que el pasado se expresa y, en conjunto, una relectura de ese pasado que se convierte en un torbellino, en un tornado ascendente en el que, de abajo arriba, los usos literarios más degradados entran en contacto con lo más alto del escalafón literario».
Al final no tiene que ver una cosa con la otra. ¿ O sí? Como las ironías y críticas sociales de la película, como el mago estafador o las muertes accidentales que provoca Dorothy y devienen heróicas. La coincidencias de ritmo del primer viaje a color con el prisma de El lado oscuro de la luna de Pink Floyd.
Escribo mientras llueve o viceversa. Truena y trueno pero no he tornado.
Tornados y retornos, en fin, casualidades que se vuelven coincidencias significativas si uno quiere hilvanarlas.
Así se construye la memoria.
martes, febrero 06, 2018
Coincidencia y accidente - Lewis Carroll
"Erase una vez una coincidencia que había salido de paseo en compañía de un pequeño accidente; mientras paseaban, encontraron una explicación, tan vieja, que estaba toda encorvada y arrugada y parecía más bien una adivinanza".
(En Silvia y Bruno)
jueves, septiembre 07, 2017
Ese otro - Daniel Gerber
«Mientras que a "normales" y neuróticos, el inconsciente nos engaña de alguna manera porque creemos en los azares, las coincidencias, las casualidades; al paranoico no lo engaña: él tiene la certeza de que hay Otro —ese Otro que finalmente no es sino el lenguaje que nos habita y domina—, que maquina, conspira, mueve los hilos que manipulan a las marionetas humanas...»
sábado, octubre 22, 2016
Coincidencias - Paul Auster
Como cuando nos encontramos en el súper o descubrimos un tema común en los libros que abrimos:
"Cuando hablo de coincidencias, no hablo de un deseo de manipular. En las obras de ficción mediocres del siglo XVIII y XIX esto ocurre a menudo: estratagemas rutinarias para crear la trama, la necesidad de enlazar todos los elementos, los finales felices en que todos acaban por estar emparentados con todos. No, me refiero a la presencia de lo imprevisto, la naturaleza esencialmente sorprendente del ser humano. De un momento a otro puede suceder cualquier cosa. Las convicciones de toda una vida sobre el mundo pueden desaparecer en un segundo. En términos filosóficos, hablo del poder de lo fortuito. Nuestras vidas no nos pertenecen, pertenecen al mundo, y a pesar de nuestros esfuerzos por comprenderlo, el mundo va más allá de nuestra capacidad de comprensión. Rozamos estos misterios todo el tiempo y aunque el resultado puede llegar a ser verdaderamente aterrador, también puede resultar cómico".
jueves, marzo 13, 2014
Nombre y coincidencia - Carl Gustav Jung
«Nos encontramos ante una especie de dilema cuando tenemos que decidirnos sobre el fenómeno que Stekel llama la «compulsión del nombre». Lo que quiere decir con esto es que en ocasiones se producen coincidencias bastante grotescas entre el nombre de una persona y sus peculiaridades o profesión. Por ejemplo. Herr Gross (Señor Grande) padece delirio de grandeza. Herr Kleiner (Señor Pequeño) tiene complejo de inferioridad. Las hermanas Altmann se casan con hombres que tienen veinte años más que ellas. Herr Feist (Señor Robusto) es ministro de alimentación, Herr Rosstäuscher (Sr. Negociador astuto) es abogado: Her Kalberer (Sr. Calver —to calve en inglés significa parir la vaca—) es tocólogo. Herr Freud (alegría) defiende el principio del placer, Herr Adler (águila) tiene ansias de poder, Herr Jung (joven) la idea de la reencarnación, y así sucesivamente. ¿Son caprichos del azar o los efectos sugestivos del nombre, como Stekel parece sugerir, o son más bien "coincidencias significativas"? (Die Verpflichtung Des Names. Zeitschrift für Psychotherapie und medizinische Psychologie, Stuttgart, III, 1911, 110 ss.)».
(Nota al pie en Sincronicidad)
(Nota al pie en Sincronicidad)
sábado, junio 23, 2012
Santa Alicia (1):
Portada de Alicia en el País de las Maravillas,
traducida al ruso por Vladimir Nabokov
El reloj miente: son las cinco de la tarde, la hora del té.
Me acordé hace poco. Lo primero que quise escribir fue una adaptación "a cine" de Alicia en el País de las Maravillas (¿a los ocho, nueve años?). Fueron varias libretas llenas de tomas, escenas, escenarios, dibujo de vestuarios y algunos diálogos.
De ahí pal real, hasta en mi tesis de licenciatura cada capítulo tuvo un epígrafe de Lewis Carroll. De ahí pa la realidad, solo, sólo es real en el tablero alguien que me ha soñado escribiendo (digamos que es ella), ella a mí o yo a ella, no sé, y sé que como en las matemáticas o en la
Coincidimos en un momento de locura.
Ella se ha despertado, supongo, y me quedé atrapado aquí, dormidote.
Voy a pintar las rosas antes de que la reina se dé cuenta de mi error..
(sigue en el editor incomprendido (blogspot), maravillas (tumblr), reflejos del crimentalista (tumblr), alexandroroque (wordpress), AxRq (flickr) y en colectivo Fantomas (facebook).
- - - - - - - -
* Matemáticas en el país de las maravillas, de José Ma. Sánchez (en pdf)
* Opinión de Vladimir Nabokov sobre Alicia en el País de las Maravillas (aquí).
* Opinión de Jorge Luis Borges sobre Lewis Carroll (prólogo a las obras completas de L.C., aquí).
jueves, octubre 22, 2009
Casualidad, karma, destino...
No juega a los dados pero cómo se ha de divertir.
Como diría ese clásico que es Homero, Jebús es muy vengativo:
Como diría ese clásico que es Homero, Jebús es muy vengativo:
20 años después.
En 1893 Henry Ziegland, de Texas, abandonó a su amada. Ésta se suicidó y, para vengarla, su hermano disparó contra Ziegland, pero la bala pasó rozando la cara del novio desertor y fue a incrustarse en un árbol. Veinte años después, Ziegland intentó cortar el árbol que tenía la bala en su interior y usó para ello dinamita. La explosión disparó la vieja bala, que mató a Ziegland.
Más en Casualidades de la vida.
sábado, julio 18, 2009
coincidencias, tal vez...
“Cierto individuo [...] perdió una vez en alta mar un gemelo de brillantes, y veinte años después, exactamente el mismo día (un viernes, me parece), le sirvieron para cenar un gran pescado... pero no había ningún diamante adentro. Eso es lo que me gusta de las coincidencias”.
Vladimir Nabokov, Risa en la oscuridad
Vladimir Nabokov, Risa en la oscuridad
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






