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viernes, julio 15, 2016

Órficos

“Mientras cantaba con la música de la lira, las almas rompieron a llorar. Tántalo no se esforzó en alcanzar las aguas que siempre se retiraban, la rueda de Ixión se detuvo, los buitres dejaron de picar el hígado de Titis, las hijas de Danao dejaron de llenar sus vasijas y Sísifo descansó sobre una roca".


1

Mientras salían, Eurídice cantaba. Un alma en pena, conmovida por el canto, tocó el hombro de Orfeo. Cada quién en su infierno busca una voz, esa música particular.


2

Aunque la versión más difundida es que los señores del inframundo le dijeron a Orfeo que fuera delante, hay quienes cuentan que Eurídice fue mordida por una serpiente. El error de Orfeo fue no decirle: "Ve adelante que yo iré más despacio". La vería aunque caminara más de prisa, aunque se perdiera en el horizonte.

3

—Puedes salir del infierno con la condición de que durante el camino no voltees a ver tu propia imagen, Orfeo. Nada de selfies.


4

Acaso sólo una sombra... Así fuera sólo durante el trayecto hacia el exterior, hay que imaginarse a Orfeo dichoso.


5

La cabeza, arrancada por las Ménades, cantaba. Ya no por conmover, sino para sí misma. No se oía, eran más los silencios, bien combinados en el tiempo del río que parecía no tener fin.

lunes, mayo 21, 2012

Y es que el amor es ciego...

Alexandro Roque

"El monstruo resucita siempre en la penúltima escena, Penélope", leo en Me miras cada vez más de cerca (1971), un libro que encontré hace poco en una librería de viejo. El autor, Ulises Cabrera, le da voz a un narrador en primera persona que vaga por los mares acompañado de una pequeña sirena en busca de quien lo cegó. Nunca se menciona su nombre, Polifemo. Muchas historias desfilan ante su ojo (es un decir), y ya en Itaca se hace pasar por uno más de los pretendientes de la tejedora hasta descubrirse ante Odiseo en cuanto el penúltimo de sus contrincantes cae. El narrador, herido, espera una última flecha, mientras asegura que es esa última mirada, con un solo ojo afinando el tiro, la que salva al monstruo antes de la muerte definitiva: "Antes de ti no veía. Todo amor es un viaje y lo supe en cuanto partiste: Nadie era mi destino, mi mirada".

“Ulisses Zombando de Polifemo”, óleo sobre tela (1829), 
de Joseph Mallord William Turner. 

jueves, abril 26, 2012

Déjenme si leo llorando

Total, ya que... a veces ando de un cursi insoportable. ¡Voto a Júpiter tonante! Antes no leí para que no me vieran pero no soy de los que cruzan el pantano y no chillan. Hasta eso que mis ganas de llorar me dan risa, y hasta eso que mis lágrimas son grandes y transparentes: son de un buen humor. A veces yo tampoco creo que existo, y por eso comprendo que sea fácil hacerme a un lado, aunque mi siquiatra diga lo contrario.

- - - - - - -
Y aunque allá las lecturas suelen ser el día de Júpiter,
nos vemos este día de Venus en la Libertad de Querétaro
para entonarnos como si fuera el último día.

martes, abril 24, 2012

en la sala de espera

Deja los silencios y las dudas,
encárgalos a alguien.
El cajón de las despedidas está lleno: tíralo.
Trae tus cabriolas y tus brincos,
todas tus sonrisas;
trae tu tejido y tus alas
de plumas de ave fénix
por si volamos.

Por aire,
tierra y mar,
ven conmigo.
Contigo no sé errar,
contigo todo es movimiento
y hay un curso cursi: un destino claro.

Contigo quiero que sea mi siguiente viaje,
hacia ti,
mi Helena y mi Troya,
mi catedral, mi bar, mi poesía,
mi Itaca a pesar de las escalas.

Mapa y crónica de viaje:
quita el ancla y despeguemos.

miércoles, agosto 31, 2011

como una oferta, como una promoción...


como dicen las sirenas 
le venimos ofreciendo lo que viene siendo 
este bonito cuadernito con fotos, textos e lustraciones, 
Olimpotosí (ninis: ni cuentos ni poemas)
solo treinta pesitos le cuesta, 
bara, bara, llévelo marchantita.

jueves, mayo 26, 2011

Picoli miti

Bene, poiché hai dimostrato così tanto amore, ti è permesso di abbandonare gli inferi... 

Es un honor que el colega Stefano Valente haya traducido Mititos (1) al italiano, para publicarlo en su hermoso blog Il Sogno del Minotauro. Grazie mille.

Vayan per favore.

(Francesco Di Battista, Narciso perduto)

miércoles, marzo 30, 2011

Cuatro apuntes

1. Y ayer en San Luis Potosí hubo siete muertes más, incluida una niña de menos de dos años. Hubo un motín en la penitenciaria (no sé si esos lugares se pueden llamar centros de readaptación social, tal vez desgraciadamente sí, a la sociedad de hoy). Hablar de miedo y muerte es algo cotidiano y no se vale. Si esto no es un Estado fallido no sé qué es, pero no es lo que dice el presidente en el extranjero.

2. Cuando todos los bandos quieren demostrar su poderío ya no hay buenos ni malos, solo feos.

3. Al entrar a mi estudio, descálzate y lubrica tus alas.

4. La décima musa era Medusa, la del arte de la mirada petrificada ante la hoja en blanco.

martes, junio 08, 2010

Vampírico

La noche. Toda la noche es un abrazo aunque ya no lo siente. Si durara para siempre pero con el ser amado, al menos con su recuerdo, sería ideal. ¿Pero cómo estar en la eternidad sin esa imagen?

Esto es el terror, piensa cada vez que se toca el cuello y siente el par de heridas sin cicatrizar. Se muerde para no sentir hambre y se sabe solo. ¿Una estaca? Florecería.

Quisiera besarte, posar mis manos en las tuyas, piensa Narciso cada vez que pasa frente a un espejo. Y suspira.

martes, diciembre 29, 2009

mititos (3)

—Ya estuvo.

—¿Y qué te dijo la Esfinge, Edipo?

—Dijo que por haber adivinado su acertijo me voy a ir a chingar a mi madre...

lunes, diciembre 07, 2009

mititos (2)

No hacían falta las palabras. Lo siento, no tengo la culpa de que hayas comprobado lo que todos decían de ti. Yo sólo alce mi escudo como defensa. Es la realidad la que te ha petrificado y te ha mostrado lo que eres.

Tal vez por eso dicen que un imagen dice más que mil palabras, monstruo.

domingo, diciembre 06, 2009

mititos (1)

Bien, ya que has demostrado tanto amor, puedes marcharte del infierno, los dioses lo permiten, vete y no vuelvas jamás. Hay un sola condición, que en el camino al exterior no puedes volverte a mirar al objeto de tu deseo o todo lo perderás.



Anda, anda y no voltees a ver el espejo, Narciso.