jueves, diciembre 31, 2020

¡Brindemos! (Rubaiyat, de Omar Kayyham)

34. No busques la felicidad: la vida es breve como un suspiro. Convertidos en polvo, flotan, en el molino que contemplas, Jamshyd y Kaikobad. El universo es un espejismo; la vida, un sueño.



45. ¡Todos los reinos de la tierra por un vaso de vino! ¡Toda la ciencia de los hombres por la suave fragancia del mosto fermentado! ¡Todas las canciones de amor por el grato murmullo del vino que llena nuestras copas!


46. De la felicidad no conocemos sino el nombre. Nuestro más viejo amigo es el vino nuevo. Acaricia con tus ojos y tus manos el único bien verdadero: el ánfora llena del jugo de la vid.


49. Sabios y retóricos abandonaron la existencia sin lograr ponerse de acuerdo sobre el ser y el no ser. ¡Hermanos míos en ignorancia: seguid gustando el zumo de la vid y dejad a esos hombres ilustres contentarse con pasas!


51. ¿Nuestro tesoro? El vino. ¿Nuestro palacio. La taberna. ¿Nuestros fieles amigos? La sed y la embriaguez. Ignoramos la inquietud porque sabemos que nuestras almas, lo mismo que nuestras copas y trajes mancillados, no tienen que temer ni el polvo ni el agua ni el fuego.


53. ¿Piensas en tus antepasados? Son polvo con el polvo confundido. ¿Hablas de sus méritos? Mírame sonreír. Toma este ánfora y bebamos, escuchando, sin inquietudes, el vasto silencio del universo.

miércoles, diciembre 30, 2020

¡Oh licor exiquisito!

¡Oh licor exquisito!
a ti acude
toda clase de mosquitos,
a ti te visitamos
los enfermos y los sanos,
y a ti te debemos
la salud que disfrutamos.

A ti en las bodegas te tizan
y los taberneros te bautizan;
y por ti nos vemos muy borrachos
y somos la risión de los muchachos;
por ti faltamos a nuestros deberes,
y luego, cuando llegamos a casa,
reñirnos con nuestras mujeres.

Vengan vinos de Castilla,
manchegos y andaluces,
que el que sea de Castilla

debe estar siempre a dos luces.

- - - - - -
Tomado de «Poesía popular: el brindis», de Arturo Martín Criado en Biblioteca Cervantes.

lunes, diciembre 28, 2020

Figura sin paisaje - Luis García Montero

He vendido mi alma dos veces al diablo,
por monedas de niebla y curso clandestino
en países que nadie se ha atrevido a fundar.

Un realista que vive el mundo de los sueños,
un soñador que quiere vivir la realidad.

Mal destino es el tuyo.
Así te va
.

domingo, diciembre 27, 2020

¡Salud!



Viñetas de Sandman 4, Estación de nieblas, de Neil Gaiman 

* * * 

En Pulso, mi última columna de este año: De brindis y otros dones



* * * 

Oda al otoño
John Keats


Estación de nieblas y fecundas sazones,
colaboradora íntima de un sol que ya madura,
conspirando con él cómo llenar de fruto
y bendecir las viñas que corren por las bardas,
encorvar con manzanas los árboles del huerto
y colmar todo fruto de madurez profunda;
la calabaza hinchas y engordas avellanas
con un dulce interior; haces brotar tardías
y numerosas flores hasta que las abejas
los días calurosos creen interminables
pues rebosa el estío de sus celdas viscosas.

¿Quién no te ha visto en medio de tus bienes?
Quienquiera que te busque ha de encontrarte
sentada con descuido en un granero
aventado el cabello dulcemente,
o en surco no segado sumida en hondo sueño
aspirando amapolas, mientras tu hoz respeta
la próxima gavilla de entrelazadas flores;
o te mantienes firme como una espigadora
cargada la cabeza al cruzar un arroyo,
o al lado de un lagar con paciente mirada
ves rezumar la última sidra hora tras hora.

¿En dónde con sus cantos está la primavera?
No pienses más en ellos sino en tu propia música.
Cuando el día entre nubes desmaya floreciendo
y tiñe los rastrojos de un matiz rosado,
cual lastimero coro los mosquitos se quejan
en los sauces del río, alzados, descendiendo
conforme el leve viento se reaviva o muere;
y los corderos balan allá por las colinas,
los grillos en el seto cantan, y el petirrojo
con dulce voz de tiple silba en alguna huerta
y trinan por los cielos bandos de golondrinas.


* * * 





sábado, diciembre 26, 2020

Pues el tiempo no para - José Saramago

Pues el tiempo no para, poco importa.

Que los días vividos nos acerquen
el vaso de agua amarga colocado
donde la sed de vida se exaspera.

No contemos los días que pasaron:
Fue hoy cuando nacimos.

Sólo ahora
la vida ha comenzado, y, lejos aún,
la muerte ha de cansarse en nuestra espera.

viernes, diciembre 25, 2020

De Clarice Lispector y de Rudyard Kipling






“Incluso mis alegrías, qué solitarias son a veces. Y una alegría solitaria puede tornarse patética. Es como quedarse con un presente todo envuelto con papel de regalo en las manos, y no tener a quien decirle: tome, es suyo, ábralo. No queriendo verme en situaciones patéticas y, por una especie de contención, que evita el tono de tragedia, raramente envuelvo entonces con papel de regalo mis sentimientos”.

Clarice Lispector



Sea bienvenida entonces la descortesía del Destino,
dondequiera que aparezca,
en todo tiempo de angustia y también
en el de nuestro triunfo,
el juego vence siempre al jugador
y el barco a su tripulación.

Rudyard Kipling

jueves, diciembre 24, 2020

Las cosas que no son útiles y las que hacen falta (2 de 2) - Miriam Gabriela Reyes Zermeño

El control

La palabra control deriva en muchos significados. ¿Controlamos la situación?. ¿Controlaremos la vida? Control de natalidad. Control de mortalidad. Tomografía de control: los pulmones de Ed previamente sanos ahora son ocupados por el virus. Para que me entiendas: el virus hace que el pulmón lesionado se vea blanco, lo que originalmente debería ser obscuro ahora es blanco-grisáceo. El control radiográfico mostró su pulmón comprometido en más del 80%. ¡El control no existe!  


Lo peor

Llegaron noticias, le aplicaron los nuevos medicamentos. Ya no importan si son experimentales o no, ya no importa si Estados Unidos dijo que servían o no. Cuando estás en el final cualquier opción es válida. Conectado al ventilador y pronado. Para que me entiendas: está de panza. Ha logrado subir la saturación a 75%, es suficiente con que no se deteriore. Quizá eso baste hoy para sobrevivir. 

Alejandra prometió dar noticias y ya pasaron otras 24 hrs. 


La Navidad

Faltan 16 días para Navidad, hace dos meses los memes versaban en torno a no echar a perder la llegada de la Navidad, estábamos listos preparándonos en un mundo imaginario donde podíamos controlar la infección. Ya solo falta un poco más de dos semanas y no lo logramos. Ed no es solo, tiene una esposa. Ella me contactó, le hablaron de mí, lo único que puedo hacer es mirarlo a la distancia. Así de grave ya no es posible trasladarlo, la única opción es dejarlo donde está. La mejor manera de tomar a la guerra por sorpresa, es combatirla donde se pise parejo, moverte puede eliminarte. Se quedó en la misma terapia intensiva donde inicio su final. 


Las necesidades 

Faltan 16 días para Navidad y apenas reparé en que él tiene hijos. Apurados por hacer llegar la información que detrás de él estamos varios, aquí sus cuates para responder por las necesidades que se deban de cubrir. El dinero se puede cubrir. Pero nadie pensó en ellos. Ni siquiera los conocemos. Sabemos nada. Sé nada de su mujer, familia, padres. Ignoramos cómo era su vida. 

Ale apareció con noticias, lo sacaron de paro en dos ocasiones, subieron las aminas para que su corazón siga latiendo. Tic tac, tic tac, así me suena los oídos. Solo somos espectadores.

—Tic tac, tic tac. Mami, así suena el corazón de papi.

Eso me contó su esposa. Empapadas en lágrimas, se me crispa el pecho. 

—Tic tac, tic tac —dice su hija y pregunta:

—¿Mami, si papi se va, ¿crees que por fin conozca a Santa en persona?

Hoy pude conseguir información bioquímica. Esas cifras que aprendí a traducir para los pacientes a palabras como "mejor", "igual" o "peor". Los valores son estables, ni mejor ni peor. Sigue pronado, sigue saturando en vuelos bajos. Sigue coqueteando con el fin. 

Cuántas cosas que ya no son útiles nos están ocupando. Y otras más que ni nos hacen falta nos están llenando. Su sonrisa, los años, las preguntas, la pandemia, el tiempo, la mierda, los expertos, el vestido nuevo, la impotencia, el verano, la vergüenza, los médicos, la fiesta, el control, lo peor, la Navidad, las necesidades. 

La sonrisa nos llenó los años y nos juntaron las preguntas. La pandemia hizo mierda el tiempo. Los expertos vestidos de la Peste Negra borraron el verano. La vergüenza no existe en el profano. 

—Tic tac tic tac. ¡¡¡Stop¡¡¡ Mami, ¿así se escuchará cuando pare el corazón de papi? 


21 de Diciembre de 2020

—¿Qué haces, bebé?— le dijo ella a su hija 

La niña había acomodado a su osito en una camita hecha con su cobija preferida, por almohada un suéter hecho bola. El osito tenía una manguera en la boca (la manguera de la estación de bomberos) y unos cordones amarrados al brazo derecho. Sin duda era papi en el hospital. En el costado derecho había seis pilas sacadas de sus juguetes. 

—Nenita, ¿para qué son las pilas? —preguntó ella. 

—Para que se cure papi. Necesita más pilas y su corazón seguirá haciendo tic tac tic tac. 

Ella, la adulta, se sentía recorrida por una especie de temblor, alegría, tristeza mientras escuchaba las respuestas de su hija. 

La niña se acercó y le apretó con sus manitas las mejillas, reflejando su sonrisa en sus pupilas. Se abrazaron fuerte, como abrazando la esperanza.

Ella se levantó apresurada, tomó el desatornillador y sacó más pilas de otros aparatos eléctricos  y se las dio a la niña para colocarlas al lado del osito. Felices le cantaron a su paciente. Se quedaron dormidas en el piso después de esta agotadora jornada. 

La vibración del celular la despertó. Miró su reloj: eran las 11 de la mañana. Un mensaje en el chat de reporte médico del hospital. Mirar el chat le produce taquicardia. Leyó: 

“Buenos días, señora.  Este es el informe médico.  Hace 72 horas le retiramos el ventilador a su esposo, está respirando de forma independiente, es decir, le quitamos el tubo que le ayudaba a respirar. Ya no lo necesita". 

Las lagrimas rodaban en sus mejillas. Una melodía silente mecía la esperanza, le abrazaba el corazón. Recordó las pilas, el osito, el amor de su hija, el poder de todos aquellos que a distancia están en esta historia. 

La ciencia hizo lo suyo, los médicos hicieron lo suyo y, como es diciembre, diremos también que la Navidad hizo lo suyo. 

- - - - - - - - - 

Nota: con afecto para todos los que estamos inmersos en esta pesadilla que no termina, cada quien de su lado. 


Las cosas que no son útiles y las que hacen falta (1 de 2) - Miriam Gabriela Reyes Zermeño

Basado en una historia actual.

Su sonrisa

Llegó sonriendo a la escuela, todos estábamos enfundados en sendos suéteres, abrigos o chamarras. Nos arremolinábamos esperando que abrieran el aula. La sonrisa de Ed se adelantaba a su voz, frente a nosotros mostró sus dientes blancos y encuadrados haciendo juego con su corte de pelo tipo militar color negro destino, tórax robusto y camisa obscura de manga corta. Él fresco y relajado, nosotros titiritando y frotando las manos tratando de conservar el calor. La radio registraba un grado centígrado en el Distrito Federal.

Lalo había pasado sus vacaciones en Nueva York, donde la temperatura en invierno se mide en grados bajo cero. Llegar al aeropuerto de la Ciudad de México era una brisa cálida, así que cuando nos vio temblando soltó una risa burlona pero simpática. Así era él.  Han pasado más de 20 años y este recuerdo salió a flote con la noticia de que "algo" le sucedió.


Los años

Los años se vuelven útiles para quienes los trabajan, inútiles para quienes los olvidan. Los años pasan de largo y no reparan en los que se sube o se baja en las horas o en los días que lo ocupan. El tiempo es el mayor constructo imaginado por el ser humano e intangible como el amor. Todos creemos en él, estamos pendientes de él como si fuera una verdad y cuando llega la hora del final lo deconstruimos como una mentira. ¿Por qué regresamos al pasado cuando el presente se tambalea?


La pregunta 

 ¿Saben algo de Ed?

Así comenzó el jueves, una pregunta publicada en el grupo de Facebook. Nadie escribía en ese viejo chat desde hace nueve años.

Tenía más de una semana que no consultaba las redes sociales, alejada de las cuentas personales. 

Investigar la respuesta fue fácil, su familiar posteó el motivo en un texto largo, doloroso y con mucho enojo: Ed se había contagiado de Covid en el hospital. 

El reclamo es generalizado: unos tratan de curar y otros se contagian de forma exponencial.


La pandemia

Han pasado 10 meses que este virus saltó del murciélago al  humano. Los motivos que causaron la pandemia fluctúan entre noticias de tráfico de especies exóticas en el mercado negro de Wuhan hasta las teorías conspiracionistas de la producción intencionada de un virus genéticamente modificado para controlar el crecimiento de la humanidad.


El tiempo

Todo se cuenta en segundos, minutos, horas, días, semanas, meses, años.  La vida se nos va en contra. Cuánto oxigeno se difunde en el organismo, cuántas unidades desciende la oxigenación, cuántos suspiros y cuántas inspiraciones han aumentado cada vez que tragas bocanadas de aire que se fugan en el deseo de no morir. 

Contamos cuántas veces cuesta más trabajo respirar, cuántas veces deseamos no ser intubados. Lo negamos un sinfín de veces: esto no nos está pasando a nosotros. Contamos el número de esperanzas alojadas en nuestros conteos, los minutos que nos quedan para ser dormidos, antes que aparezca el médico vestido de azul, con careta y sin rostro, una voz más que precede el viaje de la vida o la muerte. Contamos cuántos días dormiremos antes de no despertar. Todos se duermen en el sueño del anestesiólogo que te lleva a una relación indefinida con un ventilador mecánico. 

La mierda 

Pero no alcanzan las inspiraciones profundas para compensar un pulmón hecho mierda, donde el oxígeno no encuentra donde descansar y hacer lo que sabe hacer: mantenernos vivos. El pulmón de Ed esta hecho mierda, se consume, lo consume el virus. 

Los expertos

Los inexpertos que entramos a guardias Covid nos volvimos los expertos para los que no han entrado, en los momentos que no hay más personal que nosotros. Los inexpertos que han mirado al virus de lejos y nosotros los que hemos mirado al virus de frente, aprendiendo por necesidad, porque la ciencia es la ciencia y en los artículos esta, porque hoy la tecnología nos acerca y nos pueden coordinar vía remota. Si no hacemos esto, quién entonces apoyara a los verdaderos expertos. Un buen bloque de personal se fue por vulnerabilidad.


El vestido nuevo

Nos cuidamos de usar un equipo de protección personal emulando a los médicos de La Peste. Ahora portamos una pijama quirúrgica, un overol blanco que cubre hasta la cabeza, botas quirúrgicas, triple guante quirúrgico (yo llevo los míos de nitrilo para mayor protección), cubrebocas N95 y en mi hospital encima del N95 colocamos uno plisado, googles herméticos y la cereza del uniforme es la careta. Esta vestimenta no nos permitirá orinar o defecar en las próximas 12 horas y nos hará sudar hasta que la cabeza nos quiera reventar, en este nuevo vestuario la palabra cansancio no existe.  Así es el vestido nuevo de la Peste del año 2020. 

La impotencia

Es imposible conseguir información de Ed. Soy médico, pero no puedo solicitar informes sin ser el familiar, así que posteo ayuda en mis redes sociales para buscar un contacto, alguien que nos dé luz, que nos permita controlar la zozobra de saber si morirá o no. Hoy se contactó una anestesióloga, prometió darme informes más tarde. Ya pasaron 72 horas y no sabemos nada. 


El verano

Casi a punto de terminar el verano, mi grupo cada día enloquecía más. La exigencia voraz de la competencia nos llevó a grados extremos, a puntos fluctuantes, a acciones hostiles. Éramos el segundo grupo en la escuela con altos estándares de competencia, éramos uno y éramos todos, éramos islas y éramos desierto. Ahí todos conocimos a Ed, era 1993. A unos el tiempo les regaló años de semanales cofradías, a otros nos alejo de él. 

Y como la regla es la regla, la desgracia nos reúne. Así que no tengo ninguna historia entre 1998 y noviembre de 2020, la historia empezó el jueves. 

La vergüenza

Nos acercamos con los recuerdos, unos buenos y otros malos, pero en el infortunio nos aguantamos la vergüenza y preguntamos, superamos las rencillas del pasado, ofrecemos lo único que nos queda: una oración por él. Porque cuando hemos topado entre todos que ser médicos no basta, de este lado de la historia somos igual a todos, no tenemos noticias de nuestro enfermo, se acercara el fin de semana y la ausencia de información será la posibilidad más probable. 


Médicos

Somos médicos, pero no somos sus médicos. Esta vez solo somos amigos, somos pasado y nos convertimos en presente. Nos acercamos a rezar porque ante esta nueva peste no existe algoritmo eficiente, no existe tratamiento vital, apostamos a la cura emergente sin certeza de que funcionará. He mirado sus cifras:  ferritina y Dímero D queriendo alcanzar el cielo, interleucina 6 … deseo se quede sigilosa, nerviosa y pensante, no quiero que se eleve porque  si sucede la esperanza solo será una buena intención. Abro los ojos, miro la pantalla y veo los valores que superan los 20 mil, se me descompone el sentimiento porque he visto las mismas cifras en los que se mueren. A veces quisiera ignorar y solo ver en esos números un valor apremiante por ser mucho, pero sin saber que significa. 

La fiesta

Era 1995, habíamos quedados los del grupo vernos en casa de una amiga, de las poquísimas veces que nos reunimos. El objetivo era divertirnos y no estudiar, cosa que no sabíamos hacer juntos. Ed llegó escandaloso, contando que lo había detenido la policía por pasarse un alto porque iba a más de 150 km/hora. El motivo:  ya venía tarde a la fiesta. Pasó cerca de 40 minutos explicándole al policía los motivos y las razones por las que un estudiante de medicina se puede pasar un alto a gran velocidad y después, cortés, detenerse a pagar su multa. Fue hábil, logró que el policía le pidiera disculpas y lo dejara ir. 

Cierro los ojos e invariablemente veo su sonrisa pachona. 

miércoles, diciembre 23, 2020

Temporada para atrapar sueños

 


Viñeta de Sandman 10, El velorio, de Neil Gaiman


Y sí, espero que haya tiempo para llenar libros en blanco, 
para crear formas y alejar pesadillas.
Por temporada, las libretas atrapasueños 2021 se unen al catálogo
de Alexandro Roque / Debajo del Agua / Corazón Todito
para comenzar otros mundos. 


Por $300.00 se llevan un ejemplar de Fuera de mí, eufemismos para ciertas locuras
y una libreta atrapasueños.
O bien, el libro más un morral o una playera de Corazón Todito.
Nos quedan pocas libretas. 
¡Llame ya (o mande correo)!



En unos días, habrá otras ofertas y productos.
Estamos hechos de la misma materia de los sueños.

Por lo pronto, que sea una noche de paz, en lo posbile.
¡Salud!




martes, diciembre 22, 2020

Lecturas y otras fiestas



Los textos de Lecturas y otras fiestas fueron publicados originalmente como columna, titulada Crimentales en la sección editorial del diario Pulso de San Luis, donde nos hemos dado cita para compartir, y lo agradezco, desde agosto de 2016.

Van 226 semanas. Los domingos, el día en que salen mis colaboraciones, son días de compartir y descansar, por lo que espero no haber sido tan tedioso ni tan descuidado. Muchas columnas, por su espacio en el medio, han sido acerca de noticias de coyuntura política (local, principalmente), pero también muchas sobre cultura, arte y política cultural, y otras tantas de experiencias y sugerencias de lectura.

De estas últimas he hecho una selección (y algo de edición) de las entregas de 2016 y 2017, y es mi regalo de año nuevo 2021, año especial por lo que entraña en lo personal y en lo creativo. 

Que los hados nos sean propicios...



lunes, diciembre 21, 2020

Busco en la muerte la vida - Miguel de Cervantes

Busco en la muerte la vida,
salud en la enfermedad,
en la prisión libertad,
en lo cerrado salida
y en el traidor lealtad.
Pero mi suerte, de quien
jamás espero algún bien,
con el cielo ha estatuido,
que, pues lo imposible pido,
lo posible aún no me den.

domingo, diciembre 20, 2020

De quesos y fantasmas

 Esta semana en mi columna Crimentales hablamos sobre los fantasmas de los tiempos verbales: tenemos pasado, presente y futuro, como los fantasmas de Carlos Dickens. Deberíamos usarlos más, jugar con los tiempos así como el tiempo juega con nosotros. Jugaremos en el bosque... Hablamos del modelo del queso suizo aplicado a la pandemia. Queso y vino, como debe ser. Salud.



miércoles, diciembre 16, 2020

Huella





El caracol se arrastra
dos o tres pasos
y se acaba el día
.
Masaoka Shiki


Y sí, pero deja huella. Hace camino al andar, dijera otro poeta.
Poco a poco, hacia adelante, quizá ese andar sea medicinal, o no sea nada.
Con la casa encima, creciendo al tiempo que envejecemos. 
Es cosa de estirar las antenas, los ojos,
darse tiempo.





lunes, diciembre 14, 2020

Óscar Wong (1948-2020)


Estertor Inútil

Garganta herida, montaña devastada,
tránsfuga de mí, me descubro contemplando
la luz que camina sobre el agua.

Con el ojo derecho lagrimeo,
con el izquierdo sonrío tontamente.
Sol, deslumbro;
río, me tiendo en el regazo del verano.

Este es mi tiempo: por eso vibro, pestaña atónita,
ante la belleza de la mujer que anhelo.

Me reencuentro en el aire y me instalo
en el fondo de mí mismo:
soy árbol incendiando de amarillo el horizonte,
luz moviéndose con rapidez ante el azoro de la noche.

He vuelto a mí, me digo.
He vuelto como desgarradura, puñado de hojas secas,
rama tronchada.

Raíces aferrándose a la roca son mis dedos.
Mis manos golpean los restos del estío.

Mis ojos brillan, despiden fulgores asesinos.
Marchita la esperanza, lo que rige es el ahora.

Certero
soy un caudal candente,
gruñido cimbrando las paredes del espanto.

Soy fauces desgarrando los músculos del día,
barrito,
estridulo entre las raíces y la hierba,
husmeo el aire que trepida ante el acecho.

De un salto me instalo en esta rama,
chillo cuando el peligro retumba, zumba y zigzaguea.
Con un estruendo de hojas y crujidos caigo.

Con mis amigos hago un recuento del viaje:
las canas, muescas que el otoño puso
en los cabellos de todos. Los vientres abultados,
hijos que se desparraman por la vida con el sello indeleble
de nos-otros. Aquel pasea su bonanza y alegría. El de allá
su desventura. Otros cabalgan en pos de un espejismo.
Los que callan regurgitan su dolor: un hijo extraviado
en los márgenes del alba; una mujer flotando
en el sollozo, transformando en cenizas las espumas del día.
Pero todos son cada vez más en lo menos de lo que pervive.

Digo que no tengo Amor, ni una mujer que aguarde
ansiosa mi regreso.
Me levanto con la aurora a continuar mi extravío.
Soy un fragmento de mí, un tajo agónico,
un muñón tembloroso que salta al golpe de machete,
un estertor inútil. Soy un puñado de sal restregando la herida,
el zumo de un limón cayendo en el ojo del mundo.

Digo que soy, pero no soy.
Ni siquiera un graznido, paloma surcando
la ribera, gaviota posada en el mástil del navío.
Una brizna de luz, gota de sal enardecida.

Digo que soy. Tal vez el asombro en la pupila
del primer hombre asomándose en el río,
el aullido triunfal tras la primer lanzada,
la primera sangre a borbotones.

Digo que soy el arroyo mitigando la sed del caminante
y el fuego cobijando la primer pareja
que gime y se revuelca en la hojarasca.

Digo que soy, pero el Recuerdo se enfrenta a los recuerdos,
con una mueca escupe su ironía.

(Esta mañana fue una aguja pinchando a la esperanza;
ayer, llamarada consumiendo a la lujuria.
La tarde parece una tierra yerma, un paraje severo,
un terrón de arcilla desmoronándose.)

Digo que soy.
Y la impotencia desgarra la garganta.

domingo, diciembre 13, 2020

Albedrío - Luis Hernando Guerra

De los escombros elige el que te guste.
Hay azules cielo despejado,
para aquellos que sueñan paraísos,
donde la luz no alcanza.
Hay verdes, como el vientre del bosque,
colmados de hojas y de alas.
Los hay rojos, como la sangre
que se vierte en cada guerra, en todo vino.
De los escombros elige el que te guste.
Hay variedad de grises olor a bruma.
El negro escondido en algún rincón de la penumbra.
El blanco páramo.
El que inventa el calor de la canícula.
Puedes llevar los colores del sol y de la flor,
acaso el lila, el magenta, el rosa.
Puedes llevar los colores de la luna y la semilla,
los oscuros colores de la tierra.
Puedes llevar el amarillo-dorado,
como el alba o la tarde,
como fruto maduro,
como ese viento que danza en los trigales.
De los escombros elige el que te guste.
Sólo tú sabes el color de tu miseria.

sábado, diciembre 12, 2020

Café Slott, de Eduardo Garay Vega

Entre las anomalías de esta bifurcación temporal o realidad alternativa por la que estamos atravesando, sucedió que este año tres colegas (personas cercanas, queridas) me invitaron a escribir los prólogos o textos introductorios para sus libros. 

Y ya está una de estas publicaciones anunciada en el catálogo de la editorial La Tinta del Silencio. Se trata del nuevo libro del narrador queretano Eduardo Garay Vega: Café Slott. Les invito a leerlo. 



Seguro pronto habrá presentaciones (a distancia o como sea) y algunas visitas a ese café y algunos otros sitios típicos de Querétaro.

Estos son los anteriores títulos de Lalo:




viernes, diciembre 11, 2020

Novedades del 11 de diciembre

1) Este viernes tendré el gusto de charlar sobre arte y literatura con los asistentes a la Feria del Libro de la Universidad Cuauhtémoc de Aguascalientes

2) El programa completo de la Feria está ya en mi Scribd

3) Espero que el video se suba al canal de YouTube de la editorial El Diván Negro.

4) Ya encarrerados, los invito a visitar mi canal de YouTube y dar algunos likes.

5) Ya están abiertas las inscripciones para el próximo ciclo del taller de Creación Literaria en el Ceart.

6) Mi libro de cuentos Fuera de mí, eufemismos para ciertas locuras (El Diván Negro, 2020) se va a comenzar a distribuir en Chile dentro de pocos días.

7) Por temporada, la compra de Fuera de mí incluye una libreta, una playera o un morral de Corazón Todito. Informes por correo y por WhatsApp.

8) Mi novela La bruja guachichil, palabras para otra magia, ya se fue a imprenta. Aquí pueden leer un adelanto.

9) Estamos planeando algunos cursos vía Zoom: "escritura académica", "erotismo y escritura", "mitología griega" y "literatura y locura". Serían a partir de enero, una o dos veces a la semana cada curso.

10) Ofrezco asesorías, talleres y cursos a distancia o presenciales (a grupos de hasta cinco personas), así como trabajos de redacción, corrección de estilo, diseño editorial o hasta escritura fantasma. Conferencias y charlas varias. Precios módicos. Informes aquí.



jueves, diciembre 10, 2020

Taller de creación literaria (continuará...)

Este miércoles terminó un ciclo más del Taller de Creación Literaria en el Centro de las Artes (Ceart) de San Luis Potosí. Fue enriquecedor leer y compartir textos que fueron creciendo en intensidad y técnica conforme avanzaban las sesiones. Sugerencias de mejora mediante lecturas necesarias, exploración de géneros, formatos, y voces; apuntes de teoría, correcciones de ortografía, de sintaxis y giros argumentales. Posibilidades editoriales. Uno que otro chisme acerca de las noticias del momento en lo que algunos llaman "república de las letras". La necesidad de leer y de crear en estos tiempos para reordenar el mundo, replantear el caos. Muchas perspectivas, todas interesantes y propositivas, para tomar lo que convenga al texto. 

En resumen, un periodo motivador. Gracias, de corazón. 


Coincidimos en que vienen días de lectura, de relecturas, ver series, películas e historietas. Días de escribir, de cortar y corregir. 



En enero iniciará un nuevo ciclo, con invitados y nuevos ejercicios. Ya están abiertas las inscripciones en el área de Integración del Ceart. 10 sesiones presenciales y asesorías permanentes durante la semana. Todo texto es perfectible, las posibilidades son inmensas.








Por lo pronto, mi gratitud y una sonrisa. Salud.





lunes, diciembre 07, 2020

Rumbo a la ensoñación

«¡Morir…, dormir; no más! ¡Y pensar que con un sueño damos fin al pesar del corazón y a los mil naturales conflictos que constituyen la herencia de la carne! ¡He aquí un termino devotamente apetecible! Morir…, ¡dormir! ¡Dormir! ¡Tal vez soñar!»

Tenía razón Hamlet y por eso es inmortal. 

Noches de entrada libre y otras dónde hay que tomar turno para ir a ese reino de la materia de que estamos hechos. Vale la pena la espera. Porque hoy hay nuevos sueños, y no hay derecho de admisión en ellos. Porque jugamos a las escondidas y creamos en ellos barcas y laberintos, porque reímos o abrazamos, y aunque no los recordemos las sensaciones persisten.



 

jueves, diciembre 03, 2020

De polémicas literarias

Para el debate, analizar sin prisas y desde varios ángulos, textos con los que podré no estar de acuerdo con quien escribe o de sobre quién se escribe, o alguno de ellos (si son sobre varias opiniones), o no sé, o sí de plano (como en el texto de Isabel), pero dan en qué pensar: nuestro papel como lectores-receptores, como creadores, como apropiadores o hasta empresarios en la cadena de producción que implica el libro. Sobre cómo vemos a los otros en esa cadena. 

a) Diez negritos de Agatha Christie cambia de título por racista: se llamará Eran diez

b) Sobre las opiniones literarias de Julieta Venegas. 

c) Sobre el debate de la premio Nobel Louise Glück y la editorial Pre-Textos acerca de sus ediciones en español. Y este otro de David Toscana.

d) Sobre la supuesta transfobia de JK Rowling.

e) Hermoso texto de Isabel Zapata sobre su traducción de Bluets de Maggie Nelson. 




miércoles, diciembre 02, 2020

Lo dijo Leonora

 


Los invito a conocer el blog que hice a propósito de 
Pronto, novedades acerca de ese libro y otros proyectos
en PDF, impresos, cursos, asesorías, videos e historietas.


martes, diciembre 01, 2020

Lídia Jorge, Premio FIL 2020

«Si a veces la vida parece un bote de basura tirado en el suelo, como decía Agustina Bessa-Luís, yo intento recoger fragmentos y, al unirlos, ofrecer una lógica en las páginas que en la vida es difícil de encontrar. Al mundo real yo deseo añadirle otro mundo que reclame la felicidad que no tenemos, la fraternidad que no construimos. Pero es necesario saber hacerlo, porque en la literatura el mal no se opone al bien, eso ocurre en los libros de autoayuda. En la literatura el mal se opone a la belleza».
Entrevista para El Universal.

«Es muy importante que las mujeres escriban… somos quienes mejor podemos escribir del poder porque estamos escuchando, de lejos, debajo de la mesa del poder...
»Veo a Pessoa como una epopeya... Sabemos que es cinco, seis máscaras, pero también que son cien máscaras, más. Cada máscara enseña algo de la otra, para abrir puertas, tantas puertas. 
»Nosotras mismas como escritoras, cuando escribo escribo como mujer, pero también quiero escribir como un hombre, como un niño, como un animal, experimentar el sentimiento que siente ante su dueño... O las paredes, que han visto cosas que nosotros no podemos ver. Quiero ser como las paredes... Todo eso es lo que la literatura da como posibilidades al escritor...» 
En la charla Mil jóvenes con Lídia Jorge, en la FIL 2020.