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jueves, mayo 06, 2021

Vacuna Cansino



Un paso más. La suerte de que no hubiera fila, de pasar casi de inmediato; la suerte de encontrar personal de salud muy amable y la suerte de no presentar reacciones.  Si todo va bien, si seguimos de suerte, en 28 días saldremos de gira por los municipios de San Luis Potosí y a otros estados. 

lunes, diciembre 21, 2020

Busco en la muerte la vida - Miguel de Cervantes

Busco en la muerte la vida,
salud en la enfermedad,
en la prisión libertad,
en lo cerrado salida
y en el traidor lealtad.
Pero mi suerte, de quien
jamás espero algún bien,
con el cielo ha estatuido,
que, pues lo imposible pido,
lo posible aún no me den.

sábado, julio 25, 2020

Fin de semana


Noches de arar, noches de bordear las piedras (el corazón) imitando el mar.
Islas de colores. Como las olas, vino, viene y se va.
Noches de desear salud, en voz alta.

domingo, mayo 24, 2020

Lecturas varias

Estas son algunas de las entrevistas y notas que alimentaron mi columna de hoy, "Egoismo y sobrevivencia", en Pulso como cada domingo. Y algunas más que me eché esta semana. Como siempre, todo lo entramado en la columna queda a discusión y posible ampliación aquí o en donde se pueda tener una charla civilizada, algo que también parece estar en cuarentena.

José Antonio López Guerrero: “El coronavirus se va a quedar. Tiene tal capacidad para dispersarse que ya no va a desaparecer”.

Tomás Pueyo y coronavirus: "Hay cuatro factores: salud, economía, libertad y privacidad. Y en uno saldrás perdiendo".

Byung-Chul Han: “El dataísmo es una forma pornográfica de conocimiento que anula el pensamiento”.




Alaíde Ventura: "Tú no viajarás pronto".

Beatriz Montserrat Gómez Martínez: industria automotriz en SLP frente al Covid-19

domingo, diciembre 20, 2015

Hospitales

Voy hacia lo que menos conocí en mi vida: voy hacia mi cuerpo. 
(Héctor Viel Temperley, Hospital Británico, 1984) 

¿Quién quiere escribir en un hospital? Tanto tiempo y sin embargo tan pocas ganas. El cuerpo que nos sostiene (y ama y goza y lo que somos) hoy no responde. Las palabras se agolpan en los sueños. Las ansias de dormir inmovilizan. El goteo de la venoclisis arrulla. En otra cama un "Ay, Dios mío" se vuelve un gemido, una forma de respirar. Mejor, de exhalar. Y uno calla, mira al techo y cede a la nostalgia.

—¿En qué piensas?

—Muchas cosas.

En las áreas de urgencias del ISSSTE y del IMSS hay un sistema de semáforo: rojo para atender de inmediato, por riesgo de muerte; amarillo, en minutos, verde si no hay riesgo. Diferencia entre emergencias "reales" y emergencias "sentidas". El riesgo es ¿quién diagnostica? Pueden pasar horas si el médico se equivoca y manda en verde a alguien (72 años, con vómito constante, debilidad y palidez notorias) o si, como en el caso de otro paciente, se traspapela su solicitud de entrada.

¿Cómo me llamo? ¿Qué hora es? ¿Desde cuándo estoy aquí? ¿Quién está afuera?

¿Quién nos acompaña en el lecho? ¿Quién quisiéramos que nos acompañe?

En estos días, con sus tres noches, largas, frías, nadie ha sabido dar información. Demasiadas contradicciones. Los doctores están muy ocupados, intenta justificar un guardia. Un médico desdice al anterior en dietas y medicinas, en información a medias. El personal, sí, hace lo que puede, pero a veces ni siquiera alcanzan los desayunos y los parientes tienen que ir a comprar algo para su paciente.

Gritos, sangre, dolor, mucho dolor. Enfermos posiblemente contagiosos junto a otros heridos, o mujeres parturientas.

Sí, muchos no queremos ir al doctor, lo dejamos para cuando ya no aguantamos el dolor. Y mucho es por esta espera, esta incertidumbre, estos diagnósticos.

Hospital viene de hospitalidad, y a veces no se cumple. Equivale a miedo.