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domingo, mayo 11, 2025

Soneto a la madre - Eva Govea



Navegué en tu vientre por nueve meses,
Madre, mi nacimiento añorabas
junto a mi padre, lo deseabas;
quería nacer para que me beses.

Amor incondicional tú mereces,
el eco de mi voz siempre anhelabas
cuando sin querer me nombrabas
desperté con sonrisas muchas veces.

Entre caricias de ternura amada
das felicidad en todo momento
de corazón y alma encantada.

A pesar de la distancia, te siento,
te llamo y apareces de la nada
como las estrellas en el firmamento.

domingo, abril 13, 2025

Los días morados - Miguel Álvarez Acosta

Este señor que marcha con premura 
para viajar a un puerto en vacaciones, 
olvida sus sagradas convicciones 
y divertirse y descansar procura. 

En la semana santa: fiesta, holgura 
preparativos, viajes, libaciones;
un congreso de tiernos corazones
limpian de todo mal la vida impura.

Yo me detengo a meditar; al lado
coros, palabras; el ritual morado
cumplen los sacerdotes, mis vecinos.

La ciudad se ha quedado silenciosa
porque la población huyó gozosa
para cumplir sus hábitos divinos.

sábado, junio 01, 2024

Soneto - Carlos Pellicer



A un amigo incomparable, regalándole un reloj

El tiempo que nos une y nos divide
frutal nocturno y floreciente día
hoy junto a ti, mañana lejanía,
devora lo que olvida y lo que pide.

Cuidar en él lo que al volar descuide
será internarse en su relojería;
y minuto a minuto y día a día,
sin quererlo, aunque poco, nos olvide.

Olvidados del tiempo, esos instantes,
serán de eternidad; los deslumbrantes
momentos del instante de lo eterno.

Junio en tus manos su belleza afina;
el otoño es su dócil subalterno.
Tiempo y eternidad tu alma combina.

lunes, julio 04, 2022

Presencia - José Emilio Pacheco


¿Qué va a quedar de mí cuando me muera
sino esta llave ilesa de agonía,
estas pocas palabras con que el día
dejó cenizas de su sombra fiera?

¿Qué va a quedar de mí cuando me hiera
esa daga final? Acaso mía
será la noche fúnebre y vacía
que vuelva a ser de pronto primavera.

No quedará el trabajo, ni la pena
de creer y de amar. El tiempo abierto,
semejante a los mares y al desierto,

ha de borrar de la confusa arena
todo lo que me salva o encadena.
Más si alguien vive yo estaré despierto.

lunes, agosto 09, 2021

¿Por qué escribe usted? - Óscar Hahn

Porque el fantasma porque ayer porque hoy:
porque mañana porque sí porque no
Porque el principio porque la bestia porque el fin:
porque la bomba porque el medio porque el jardín

Porque Góngora porque la tierra porque el sol:
porque San Juan porque la luna porque Rimbaud
Porque el claro porque la sangre porque el papel:
porque la carne porque la tinta porque la piel

Porque la noche porque me odio porque la luz:
porque el infierno porque el cielo porque tú
Porque casi porque nada porque la sed

porque el amor porque el grito porque no sé
Porque la muerte porque apenas porque más
porque algún día porque todos porque quizás

viernes, abril 02, 2021

A Cristo crucificado - anónimo

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido;
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor; muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido;
muéveme ver tu cuerpo tan herido;
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque cuanto espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

lunes, noviembre 02, 2020

represéntase la brevedad de lo que se vive - Francisco de Quevedo

¡Ah de la vida..! ¿Nadie me responde?
¡aquí de los antaños que he vivido!
la fortuna mis tiempos ha mordido,
las horas mi locura las esconde.

¡Que sin poder saber cómo ni adónde
la salud y la edad se hayan huido!
falta la vida, asiste lo vivido,
y no hay calamidad que no me ronde.

Ayer se fue, mañana no ha llegado;
hoy se está yendo sin parar un punto:
soy un fue, y un será, y un es cansado.

En el hoy y mañana y ayer, junto
pañales y mortaja, y he quedado
presentes sucesiones de difunto.

martes, marzo 24, 2020

Preso en los laberintos del amor - Francisco de Quevedo

Tras arder siempre, nunca consumirse,
y tras siempre llorar, nunca acosarme;
tras tanto caminar, nunca cansarme,
y tras siempre vivir, jamás morirme;

después de tanto mal, no arrepentirme;
tras tanto engaño, no desengañarme;
después de tantas penas, no alegrarme,
y tras tanto dolor, nunca reírme;

en tantos laberintos, no perderme,
ni haber tras tanto olvido recordado,
¿qué fin alegre puede prometerme?

Antes muerto estaré que escarmentado;
ya no pienso tratar de defenderme,
sino de ser de veras desdichado.

jueves, marzo 19, 2020

Detente...



Detente, sombra de mi bien esquivo
imagen del hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
dulce ficción por quien penosa vivo.

Si al imán de tus gracias atractivo
sirve mi pecho de obediente acero,
¿para qué me enamoras lisonjero,
si has de burlarme luego fugitivo?

Mas blasonar no puedes satisfecho
de que triunfa de mí tu tiranía;
que aunque dejas burlado el lazo estrecho

que tu forma fantástica ceñía,
poco importa burlar brazos y pecho
si te labra prisión mi fantasía.




Sor Juana Inés de la Cruz

miércoles, marzo 06, 2019

Miércoles de ceniza




Amor más allá de la muerte
Francisco de Quevedo

Cerrar podrá mis ojos la postrera
sombra que me llevare el blanco día,
y podrá desatar esta alma mía,
hora a su afán ansioso lisonjera;

mas no, de esotra parte en la ribera,
dejará la memoria, en donde ardía:
nadar sabe mi llama la agua fría,
y perder el respeto a ley severa.

Alma a quien todo un dios prisión ha sido,
venas que humor a tanto fuego han dado,
medulas que han gloriosamente ardido,

su cuerpo dejará, no su cuidado;
serán ceniza mas tendrá sentido;
polvo serán, mas polvo enamorado.

Los amantes de Valdaro

y es que
Las ashes no son mudas

viernes, noviembre 09, 2018

Soneto - Anna Brigadere

¿Y tendré que luchar contra el olvido,
y he de pedir que el grito del pasado
no vibre más, y entre mi ser guardado
quede cual otro ser jamás nacido?

No: todo lo que alienta me es amado,
aun el antro de hervor estremecido;
árbol mi vida al huracán erguido
dirá al morir su !canto enamorado.

Si soy grano en la mies innumerable
que vivió solo y fiel en el granero
y germina en la siembra perdurable,

todo en redor de mis sentidos quiero:
de racha y sol, de sima y de lucero
fue formado mi espíritu insaciable.

jueves, diciembre 07, 2017

De Sonetos a Orfeo - Rainer Maria Rilke

XXIX

Siente, amigo callado de lejanías múltiples,
cómo tu aliento aún multiplica el espacio.
En la armazón del campanario oscuro
déjate resonar. Lo que en ti roe

se hará fuerte con esos alimentos.
Sal y entra en la transustanciación.
¿Qué fue lo más doliente de tu vida?
¿Te es amargo el beber? Vuélvete vino.

En tal noche de exceso sé conjuro
en el cruce de todos tus sentidos,
la razón de su extraña convergencia.

Y si tal vez te olvida lo terrestre
dile a la tierra silenciosa: fluyo;
y dile al agua rápida: Yo soy.

domingo, diciembre 09, 2012

Amistad - Carlos Catro Saavedra

Amistad es lo mismo que una mano
que en otra mano apoya su fatiga
y siente que el cansancio se mitiga
y el camino se vuelve más humano.

El amigo sincero es el hermano
claro y elemental como la espiga,
como el pan, como el sol, como la hormiga
que confunde la miel con el verano.

Grande riqueza, dulce compañía
es la del ser que llega con el día
y aclara nuestras noches interiores.

Fuente de convivencia, de ternura,
es la amistad que crece y se madura
en medio de alegrías y dolores.

lunes, agosto 09, 2010

Hijo de la noche - Joaquín Antonio Peñalosa

Mentira que la noche acuna el sueño,
que me muero al dormir con una muerte
anticipada y breve y de tal suerte
que en cadaver vivo me despeño.

Mentira que en la noche no soy dueño
de entrever y entreverme y entreverte,
que el alma con el alba se despierte
y se duerma a la sombra todo empeño.

Abre la noche cuanto la luz sella,
abre la flor, la flor del universo
y al hombre vuelve su vivir primero.

Soy hijo de la noche por su estrella,
uno en la sombra y a la luz disperso,
dormido vivo si despierto muero.

sábado, junio 20, 2009

¿A un día de verano compararte?... - William Shakespeare

¿A un día de verano compararte?
Más hermosura y suavidad posees.
Tiembla el brote de mayo bajo el viento
y el estío no dura casi nada.

A veces demasiado brilla el ojo
solar y otras su tez de oro se apaga;
toda belleza alguna vez declina,
ajada por la suerte o por el tiempo.

Pero eterno será el verano tuyo.
No perderás la gracia, ni la Muerte
se jactará de ensombrecer tus pasos
cuando crezcas en versos inmortales.

Vivirás mientras alguien vea y sienta
y esto pueda vivir y te dé vida.

miércoles, abril 02, 2008

De Jorge Cuesta

De otro fue la palabra antes que mía
que es el espejo de esta sombra, y siente
su ruido, a este silencio, transparente,
su realidad, a esta fantasía.

Es en mi boca su substancia, fría,
dura, distante de la voz y ausente,
habitada por otra diferente,
la forma de una sensación vacía.

Al fin es la que hoy, obscura y vaga,
otra prolonga en mí, que no se apaga,
sino igual a sí misma oye su sombra

al hallarla en el ruido que la nombra
y en el oído hacer crecer su hueco
más profundo cavándose en el eco.

sábado, abril 28, 2007

Soneto encontrado en Internet

Hay un cómico hombrecito
que presume de cuentista.
Es tan sólo pobre autista
a quien ya le falla el pito.

Se tiene por gran artista
este autor de un cuentecito,
al cual proclama bonito,
redondo, sin una arista.

Y ahí va cantina en cantina,
de ahí salta a los jurados
tras la literaria fama

que sólo un cuento reclama
ante sus fans embobados
cuando más el codo empina.

- - - - - - - - -
(cualquier parecido con alguien real es mera coincidencia)

viernes, abril 27, 2007

Presencia y fuga - José Gorostiza

Te contienes, oh Forma, en el suntuoso
muro que opones de encarnada espuma
al oscuro apetito de la bruma
y al tacto que te erige luminoso.

Dueña así de un dinámico reposo,
marchas igual a tu perfecta suma
ay, como un sol, sin que el andar consuma
ni el eco mismo de tu pie moroso.

¡Isla del cielo, viva, en las mortales
congojas de tus bellos litorales!
Igual a ti, si fiel a tu diseño,

colmas el cauce de tu ausencia fría;
igual, si emanas de otra tú, la mía,
que nace a sus insomnios en mi sueño.

viernes, abril 06, 2007

El poeta a su amada - César Vallejo

Amada, en esta noche tú te has crucificado
sobre los dos maderos curvados de mi beso;
y tu pena me ha dicho que Jesús ha llorado,
y que hay un viernes santo más dulce que ese beso.

En esta noche clara que tanto me has mirado,
la Muerte ha estado alegre y ha cantado en su hueso.
En esta noche de setiembre se ha oficiado
mi segunda caída y el más humano beso.

Amada, moriremos los dos juntos, muy juntos;
se irá secando a pausas nuestra excelsa amargura;
y habrán tocado a sombra nuestros labios difuntos.

Y ya no habrá reproches en tus ojos benditos;
ni volveré a ofenderte. Y en una sepultura
los dos nos dormiremos, como dos hermanitos.