Debes dejar de escribir en primera persona, me dijo el personaje. Nos confunden, añadió. Yo mismo (autor, personaje) me confundo y mejor salgo a ver la luna.
El autor, el escritor, el personaje, el narrador y su esquizofrénica polifonía... Soy yo, pero alterado y la mano sigue su curso, sin que yo intervenga. ¿Quién pasa la pluma sobre el papel? ¿Mira o es mirado? ¿Con qué recuerdos, con qué intenciones, con qué efectos (o afectos)?
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viernes, mayo 25, 2018
jueves, noviembre 12, 2015
jueves, septiembre 03, 2015
Página en blanco (1)
Estuve horas
y horas,
y horas
ante esa página en blanco.
Pero todo cambió
cuando la Nación del Sueño atacó.
(Página en blanco 2)
jueves, junio 05, 2014
Espejo sobre el papel - Darío Jaramillo Agudelo
1.
Noche. Noche de papel
con oscuridad de tinta,
plana y no plana pesadilla
línea y palabra: Babel.
2
¿Felino o ave? Ojos
que ven a quienes los miran
¿Papel de piedra o de tiza?
¿Mera noche del despojo?
3
Todo diario es un bestiario,
basta mirar para adentro
y esta noche y este negro
son espejo y lapidario.
4
Forma pura, cielo duro
el de quien -cansado
y lúcido y azorado-
sabe el tiempo sin futuro.
5
Dejar que la mano ruede,
nada se puede buscar,
pues el arte de encontrar
sólo el instinto lo puede.
6
¿Son los años claridad
o sequedad de una herida,
tiene valor recordar
o quien recuerda alucina?
7
Plancha que te deja ver
el mundo por el reverso
adivinando el anverso,
espejo sobre papel.
8
Color que el negro sí tiene
jugando a ver lo profundo,
negrura que el blanco puede
con los colores del mundo.
9
Sobre el plano y arbitraria
la tinta lega una forma:
llevándonos la contraria
nuestra visión se transforma.
10
Plancha que nació de espejo
de la tinta en el papel,
línea que es arte y es juego
entre la muerte y el ser.
Noche. Noche de papel
con oscuridad de tinta,
plana y no plana pesadilla
línea y palabra: Babel.
2
¿Felino o ave? Ojos
que ven a quienes los miran
¿Papel de piedra o de tiza?
¿Mera noche del despojo?
3
Todo diario es un bestiario,
basta mirar para adentro
y esta noche y este negro
son espejo y lapidario.
4
Forma pura, cielo duro
el de quien -cansado
y lúcido y azorado-
sabe el tiempo sin futuro.
5
Dejar que la mano ruede,
nada se puede buscar,
pues el arte de encontrar
sólo el instinto lo puede.
6
¿Son los años claridad
o sequedad de una herida,
tiene valor recordar
o quien recuerda alucina?
7
Plancha que te deja ver
el mundo por el reverso
adivinando el anverso,
espejo sobre papel.
8
Color que el negro sí tiene
jugando a ver lo profundo,
negrura que el blanco puede
con los colores del mundo.
9
Sobre el plano y arbitraria
la tinta lega una forma:
llevándonos la contraria
nuestra visión se transforma.
10
Plancha que nació de espejo
de la tinta en el papel,
línea que es arte y es juego
entre la muerte y el ser.
viernes, marzo 07, 2014
Escribir
Quizá debí ser relojero. Aprender cómo encajan los engranes entre sí, ya que así son las palabras. Dar coherencia en el tiempo, hacer que signifiquen tiempo y más, algo que habite el tiempo. Se mide y se oye. Se articula. El ojo importa tanto como el oído. De la prisa del conejo a la poca importancia que le damos al estar junto a, juntos. Tic-tac, tic-tac. No ha pasado ni un minuto desde que empecé a escribir. No se trata de qué es lo que sucede en ese lapso, sino en que debe estar coordinado, exacto, imperturbable en su camino, de manecilla a manecilla, de una a dos. Tic-tac, tic-tac. Ancora, ancla que hace vibrar. Oscilo. Cada uno en su papel, en su ajuste de tiempo. Cómo surge la fuerza de un toque, de una pieza que se va desenredando poco a poco. Tic-tac, tic-tac. Pero al escribir siempre me adelanto, sobran algunos segundos, un minuto extra, no veo la hora. Tic-tac, tic-tac. Palabras como engranes, latidos. Sé que tu nombre es la pieza central, la que da cuerda, pero no sé calcular bien la fuerza que imprime a verbos y adverbios. Qué predicado.
lunes, diciembre 31, 2012
A favor de la diversidad textual
Este año me fragmenté. No soy soy yo o no soy el que era, o a veces. El que esto escribe —un yo más, digamos, más físico que otros, casi siempre—se ha encerrado y casi no se deja ver. Trastornos de la personalidad, al fin y al cabo, las demás personalidades, casi todas, a veces salen. Llevo a mis otros yo, a veces a regañadientes, a terapia grupal, y dice la siquiatra que ahí la llevamos, que las discusiones entre yos son "relativamente" normales. Este año por primera vez publiqué poemas, y los leí en auditorios, patios, escuelas y autobuses del transporte público. Viajé, a veces vi viajar a otra personalidad mientras me quedaba a escribir. Hay una personalidad que escribe más que yo y cuando puedo me le escapo mientras se queda a pergeñar palabras. Hay quien no quiso comentar nada y me rehuyó hasta como amigo. Hay otra que no he visto porque está muy ocupada. Aumentaron mis lagunas mentales y una personalidad se ahogó. Sin embargo, hay un libro de poemas, uno de cuentos y una novela, además de textos y libros editados para amigos o instituciones, que están en camino. En todo caso, yo y mis otros yo —casi todos— no pusimos de acuerdo en que este día no etiquetaríamos a nuestros contactos en una imagen de champán y rosas, ni les desearíamos nada que no busquen o sueñen ustedes ya. La felicidad y la realización son relativas. Cada quien, pensamos. Hay proyectos, realidades, organizaciones y mucho que hacer. Si están aquí, en la matrix, es por algo, si los elegimos o nos eligieron como contacto u objeto de lectura (a cualquiera de nosotros yo) no es coincidencia. Ojalá. En todo caso, gracias por provocar una sinapsis, por alterar en algo nuestra química cerebral. Pero sí, abrazos, y nos adherimos como abajofirmantes a cualquier manifestación y sitio donde se fomente la diversidad textual.
martes, febrero 14, 2012
líquido
No estoy leyendo poemas de amor.
No, no estoy llorando.
Quizá me disuelvo un poco
mientras trato de desatarme
atando un agujero negro
en esta hoja en blanco.
Me liquido aquí,
gris,
mientras las palabras evaden
el molesto goteo
y escapan a la lluvia.
No, no estoy llorando.
Quizá me disuelvo un poco
mientras trato de desatarme
atando un agujero negro
en esta hoja en blanco.
Me liquido aquí,
gris,
mientras las palabras evaden
el molesto goteo
y escapan a la lluvia.
viernes, octubre 14, 2011
solo queda la muerte en las palabras - Dylan Thomas
"Cada día me pongo más oscuro. Me da ahora dolor físico escribir un poema. Siento que todos los músculos se me contraen cuando trato de arrancar de las palabras arremolinadas alrededor de mis eternas ideas sobre la importancia de la muerte en vida, algunas palabras que expliquen cómo el estrellado sistema de los muertos es visto, ordenado como en la sepultura del cielo, a lo largo de la órbita de un pie o de una flor. Pero cuando llegan las palabras tan a fondo fuera de sus asociaciones vivas, solo queda la muerte en las palabras. Y podría dar alaridos, con real dolor físico, cuando se ve desnuda sobre el papel una línea mía y parece tan incomprensible como una adivinanza en sánscrito. [...] Soy un caprichoso usador de palabras, no un poeta. Ésa es la verdad. Y sin autocompasión".
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