Mostrando las entradas con la etiqueta cine mexicano. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta cine mexicano. Mostrar todas las entradas
lunes, agosto 22, 2022
domingo, octubre 17, 2021
viernes, mayo 01, 2020
Óscar Chávez (1935-2020)
Apenas el miércoles se reportó que Óscar Chávez había ingresado al hospital «con síntomas de Covid-19», y la tarde este jueves se supo, por medio de la Secretaria de Cultura federal, que el cantante y actor que marcó a varias generaciones de latinoamericanos había muerto.
Demasiada tristeza. Además de la propia muerte, una consecuencia terrible del nuevo coronavirus es no poder acompañar a nuestros seres queridos en la llamada capilla ardiente, en un homenaje como el que se merecen para despedirnos bien, como se estila en México. Óscar Chávez —como Amparo Dávila, como Gabriel Retes, como Luis Eduardo Aute— merecería un homenaje internacional, donde todos pudiéramos aplaudir, llorar, decir adiós con todos los sentidos.
Sus éxitos más conocidos son Por ti, Macondo, La Mariana, Mariguana y La niña de Guatemala, pero también hay que hablar de sus parodias, sus sátiras políticas. Deberíamos escucharlas a ver cómo le sientan a un país que busca y necesita cambios ante transformaciones y normalidades. Distanciado de muchos supuestos izquierdistas y desconfiado ante la «oposición», la crítica la ejerció a plenitud desde su trinchera personal, con eso que tantos parecen desconocer y que se llama congruencia. En su labor de investigador rescató numerosas canciones en los pueblos, la lírica tradicional, en las voces de los viejos. Román Castillo es un ejemplo. Transformó melodías y se hizo querer.
Aún conservo esos LP de mi padre cuyas canciones me aprendí de niño: Corrido del 75, El abuelo, El error, De quién podría hablar, Las elecciones, Seis años, La calaca flaca, Alta traición. Hasta después me enteré que tenía letras de Octavio Paz, José Martí o José Emilio Pacheco. No sabía que öscar Chávez era El Estilos ni había visto Los Caifanes (1967). Hasta después me enteré que La Casita era una parodia basada en la letra del poeta potosino Manuel José Othón.
En épocas de verdadera censura criticó mesical y humorísticamente a «Jolopo» y a toda la clase política. Hizo equipo con Rius, (que hizo los dibujos para varias portadas de sus discos) y como el caricaturista lograron el respecto del poder para librarla de venganzas y malos tratos; como Rius, Óscar Chávez se apartó del poder, que como el sol de cerca quema. Hizo equipo también con Chava Flores, con Amparo Ochoa, con Tehua, con los Morales. Bien dijo en una entrevista a Milenio que para componer no esperaba a que las musas lo agarraran a cachetadas ni le compondría una canción a AMLO ni a ningún otro presidente. Decía que era doloroso ver que los problemas y corruptelas que denunciaba en sus canciones desde la década de 1970 siguieran vigentes.
«Se vende mi pais por todas partes
se vende Antropología y Bellas Artes.
Se venden su historia y su destino,
se venden desde el principio su camino.
Yo no lo vendo, no, porque lo quiero...»
Ciclos de la vida. En 2009 fui al concierto de «Dos Tipos Descuidados» en el Festival Cervantino. No me podía perder la oportunidad de ver juntos a dos tipos de quienes más admiro, Óscar y Jaime López. Lo vi en varios conciertos, emocionado.
Hasta siempre, Comandante...
Demasiada tristeza. Además de la propia muerte, una consecuencia terrible del nuevo coronavirus es no poder acompañar a nuestros seres queridos en la llamada capilla ardiente, en un homenaje como el que se merecen para despedirnos bien, como se estila en México. Óscar Chávez —como Amparo Dávila, como Gabriel Retes, como Luis Eduardo Aute— merecería un homenaje internacional, donde todos pudiéramos aplaudir, llorar, decir adiós con todos los sentidos.
Sus éxitos más conocidos son Por ti, Macondo, La Mariana, Mariguana y La niña de Guatemala, pero también hay que hablar de sus parodias, sus sátiras políticas. Deberíamos escucharlas a ver cómo le sientan a un país que busca y necesita cambios ante transformaciones y normalidades. Distanciado de muchos supuestos izquierdistas y desconfiado ante la «oposición», la crítica la ejerció a plenitud desde su trinchera personal, con eso que tantos parecen desconocer y que se llama congruencia. En su labor de investigador rescató numerosas canciones en los pueblos, la lírica tradicional, en las voces de los viejos. Román Castillo es un ejemplo. Transformó melodías y se hizo querer.
Aún conservo esos LP de mi padre cuyas canciones me aprendí de niño: Corrido del 75, El abuelo, El error, De quién podría hablar, Las elecciones, Seis años, La calaca flaca, Alta traición. Hasta después me enteré que tenía letras de Octavio Paz, José Martí o José Emilio Pacheco. No sabía que öscar Chávez era El Estilos ni había visto Los Caifanes (1967). Hasta después me enteré que La Casita era una parodia basada en la letra del poeta potosino Manuel José Othón.
En épocas de verdadera censura criticó mesical y humorísticamente a «Jolopo» y a toda la clase política. Hizo equipo con Rius, (que hizo los dibujos para varias portadas de sus discos) y como el caricaturista lograron el respecto del poder para librarla de venganzas y malos tratos; como Rius, Óscar Chávez se apartó del poder, que como el sol de cerca quema. Hizo equipo también con Chava Flores, con Amparo Ochoa, con Tehua, con los Morales. Bien dijo en una entrevista a Milenio que para componer no esperaba a que las musas lo agarraran a cachetadas ni le compondría una canción a AMLO ni a ningún otro presidente. Decía que era doloroso ver que los problemas y corruptelas que denunciaba en sus canciones desde la década de 1970 siguieran vigentes.
«Se vende mi pais por todas partes
se vende Antropología y Bellas Artes.
Se venden su historia y su destino,
se venden desde el principio su camino.
Yo no lo vendo, no, porque lo quiero...»
Ciclos de la vida. En 2009 fui al concierto de «Dos Tipos Descuidados» en el Festival Cervantino. No me podía perder la oportunidad de ver juntos a dos tipos de quienes más admiro, Óscar y Jaime López. Lo vi en varios conciertos, emocionado.
Hasta siempre, Comandante...
viernes, febrero 22, 2019
La tierra giró para acercarnos - Eugenio Montejo
La tierra giró para acercarnos,
giró sobre sí misma y en nosotros,
hasta juntarnos por fin en este sueño,
como fue escrito en el Simposio.
Pasaron noches, nieves y solsticios;
pasó el tiempo en minutos y milenios.
Una carreta que iba para Nínive
llegó a Nebraska.
Un gallo cantó lejos del mundo,
en la previda a menos mil de nuestros padres.
La tierra giró musicalmente
llevándonos a bordo;
no cesó de girar un solo instante,
como si tanto amor, tanto milagro
sólo fuera un adagio hace mucho ya escrito
entre las partituras del Simposio.
giró sobre sí misma y en nosotros,
hasta juntarnos por fin en este sueño,
como fue escrito en el Simposio.
Pasaron noches, nieves y solsticios;
pasó el tiempo en minutos y milenios.
Una carreta que iba para Nínive
llegó a Nebraska.
Un gallo cantó lejos del mundo,
en la previda a menos mil de nuestros padres.
La tierra giró musicalmente
llevándonos a bordo;
no cesó de girar un solo instante,
como si tanto amor, tanto milagro
sólo fuera un adagio hace mucho ya escrito
entre las partituras del Simposio.
- - - - - -
Poema declamado en 21 gramos, escrita por Guillermo Arriaga y dirigida por Alejandro González Iñárritu. Véase al respecto el texto de Arriaga "Eugenio Montejo en 21 gramos".
viernes, abril 21, 2017
Ferretis y Rulfo
Nota al pie en Luvina: geografía de los desesperanza, encuentro con la desilusión,
de Genaro Eduardo Zenteno Bórquez
"Juan Rulfo en el cine", por Roberto García Bonilla en Milenio
lunes, abril 21, 2014
Ferretis, Fuentes y Rulfo, censores
Estas son las coincidencias que me gustan, las de las lecturas que llevan a otras, que hilan, que sacan una sonrisa: anoche empecé a revisar La literatura quema, un texto que me publicó la Secretaría de Cultura de SLP en 2007 acerca del escritor rioverdense Jorge Ferretis, con miras a buscar publicarlo de nuevo, corregido y aumentado.
No había caído en cuenta de que en unas horas sería su cumpleaños, y con más ganas seguí leyendo. Vi un video de la UASLP, releí la primera tesis que se hizo aquí (en la LLyLH-FCSyH-UASLP) sobre Ferretis (de la que fui sinodal) y encontré un par de textos que no conocía, que ya les platicaré.
Todo el cumpleaños de Ferretis seguí buscando materiales, releyendo, y por casualidad me encontré hace un rato, ya empezado el lunes, este texto que recién acababa de publicar, unos minutos antes, Humberto Musacchio en Excelsior:
Parece que la reedición de La literatura quema va por buen camino.
No había caído en cuenta de que en unas horas sería su cumpleaños, y con más ganas seguí leyendo. Vi un video de la UASLP, releí la primera tesis que se hizo aquí (en la LLyLH-FCSyH-UASLP) sobre Ferretis (de la que fui sinodal) y encontré un par de textos que no conocía, que ya les platicaré.
Todo el cumpleaños de Ferretis seguí buscando materiales, releyendo, y por casualidad me encontré hace un rato, ya empezado el lunes, este texto que recién acababa de publicar, unos minutos antes, Humberto Musacchio en Excelsior:
En el suplemento dominical de Reforma (13/IV/2014) apareció una entrevista de Guadalupe Loaeza con Elena Poniatowska en la que ésta dice: “Recuerdo que Carlos Fuentes y Juan Rulfo consiguieron chamba con un señor muy lindo que se llamaba Jorge Ferreti [en realidad Jorge Ferretis. Nota de HM], que estaba en Gobernación. En México se empezó a filmar cantidad de películas; a ellos les dieron la chamba de censores. Incluso, estaban muy contentos porque les dieron sillas con su nombre escrito atrás. No tenían que hacer absolutamente nada. Salvo cuando se atravesaba en el set un perro flaco, Fuentes se levantaba y decía: ‘Corte, este perro denigra a México’. Entonces se paraba toda la filmación y se volvía a grabar”. Guadalupe comenta: “Era la época de Ruiz Cortines”. Sí, responde Elena, “era la época de Ruiz Cortines. Se sacaba al pobre perro, que le iba peor que si hubiera salido en la película. Ésa fue una de las primeras chambas de Fuentes”.
Parece que la reedición de La literatura quema va por buen camino.
martes, septiembre 28, 2010
porno dejar
Apuntes discutibles a propósito de la película Daniel y Ana (Michel Franco, 2009).
No necesariamente sentimientos, pero un acto sexual en una obra de arte (o al menos comunicativa) debería mostrar y provocar emociones. La denuncia debe ser manejada de forma inteligente para provocar una reacción más allá del azoro de la concurrencia. El coito debería ser el momento de encuentro o desencuentro de dos personajes, no el protagonista; disparador o desenlace de una trama, no ambos. Las malas actuaciones echan a perder las mutaciones anímicas de cualquier vida, sea actuada o "real".
¿Una telenovela (o caso de la vida real de dos horas) con esbozos de porno soft?
lunes, julio 06, 2009
viernes, marzo 27, 2009
El violín, arma de don Ángel Tavira
Columba Vértiz
"Todo asunto que atañe a la sociedad podría y debería tratarse en el cine. El propósito de este arte no es sólo hacernos soñar despiertos sino, sobre todo, hacernos conscientes de nuestros sueños, los mismos que todos tenemos: una sociedad más justa, más abierta, un mundo plenamente disfrutable.
"Un ejemplo de cine deseable, del mejor cine que se ha hecho en México, es El violín. Por ello ha merecido una notable serie de premios en los más prestigiados foros cinematográficos. Una obra maestra que se conoció antes en el extranjero que en México, donde se filmó.
"El cine es un vehículo extraordinario para que todo un país se conozca y se reconozca, para que perfeccione su vida en todos los órdenes. Esa es la razón por la cual en Proceso queremos y respaldamos un cine sin anteojeras, un cine que no se vea constreñido, para su producción ni para su distribución o exhibición, por censuras políticas ni económicas, un cine libre de restricciones que no sólo podamos ver, sino en el que podamos vernos.
"Que sea El violín la película que acabe de una vez por todas con el miedo de saber quiénes y cómo somos. Proceso.
Este miércoles en la CCSyH-UASLP.
"Todo asunto que atañe a la sociedad podría y debería tratarse en el cine. El propósito de este arte no es sólo hacernos soñar despiertos sino, sobre todo, hacernos conscientes de nuestros sueños, los mismos que todos tenemos: una sociedad más justa, más abierta, un mundo plenamente disfrutable.
"Un ejemplo de cine deseable, del mejor cine que se ha hecho en México, es El violín. Por ello ha merecido una notable serie de premios en los más prestigiados foros cinematográficos. Una obra maestra que se conoció antes en el extranjero que en México, donde se filmó.
"El cine es un vehículo extraordinario para que todo un país se conozca y se reconozca, para que perfeccione su vida en todos los órdenes. Esa es la razón por la cual en Proceso queremos y respaldamos un cine sin anteojeras, un cine que no se vea constreñido, para su producción ni para su distribución o exhibición, por censuras políticas ni económicas, un cine libre de restricciones que no sólo podamos ver, sino en el que podamos vernos.
"Que sea El violín la película que acabe de una vez por todas con el miedo de saber quiénes y cómo somos. Proceso.
Este miércoles en la CCSyH-UASLP.
martes, marzo 17, 2009
Este jueves: Voces inocentes en el cineclub CCSyH

(Alí Primera)
Que triste se oye la lluvia
en los techos de carton,
que triste vive mi gente
en las casas de cartón.
Viene bajando el obrero
casi arrastrando sus pasos
por el peso del sufrir,
mira que es mucho sufrir
mira que pesa el sufrir.
Arriba, deja la mujer preñada,
abajo está la ciudad
y se pierde en su maraña.
Hoy es lo mismo de ayer
es un mundo sin mañana.
Que triste se oye la lluvia
en los techos de cartón,
que triste vive mi gente
en las casas de cartón
Ahí cae la lluvia
viene, viene el sufrimiento
pero si la lluvia pasa
¿cuándo pasa el sufrimiento?,
¿cuándo viene la esperanza?
Niños color de mi tierra,
con sus mismas cicatrices,
millonarios de lombrices,
y por eso, que tristes viven los niños
en las casas de cartón
Que triste se oye la lluvia
en los techos de cartón
que triste vive mi gente,
en las casas de cartón
Usted no lo va a creer
pero hay escuelas de perros
y les dan educación,
pa que no muerdan los diarios,
pero el patrón
hace años, muchos años,
que está mordiendo al obrero.
Que triste se oye la lluvia
en los techos de cartón,
que lejos pasa la esperanza
en las casas de cartón.
(por esta ocasión el ciclo cambia del tradicional miércoles al jueves)
domingo, junio 01, 2008
miércoles, mayo 21, 2008
Mi vida dentro

En el documental “Mi vida dentro”, de Lucía Gajá, el espectador se verá involucrado en el caso de Rosa, a quien acusan de haber asesinado en Estados Unidos a un niño de dos años metiéndole toallas mojadas en la boca. Va a juicio, luego de dos años de estar prisionera, con todas las contras que significa ser ilegal en el país vecino. El proceso judicial, el veredicto, la separación de su familia y la impotencia que vive, son el eje conductor de la cinta.
Gajá tardó tres años en terminar el documental. En octubre pasado se alzó con el Premio a Mejor Documental en el Festival de Morelia y obtuvo Mención Honorífica en la categoría Derechos Humanos en el V Encuentro Hispanoamericano de Cine y Video Documental Independiente: Contra el Silencio Todas las Voces que se realizó en la ciudad de México del 8 al 12 abril. Ya se prepara su estreno en Estados Unidos, así como una gira por distintas plazas del país para crear conciencia entre las mujeres que desean irse al llamado "otro lado".
Como parte de la Gira Ambulante y con el auspicio de El Colegio de San Luis, "Mi vida dentro" se exhibirá en el cine teatro Alameda este 10 de junio a las 19:00 horas, con la presencia de la directora para un interesante diálogo.
viernes, marzo 30, 2007
Historias del desencanto, que encantan
Para cerrar el ciclo México lindo se presentó en el Cine Alameda Historias del desencanto (México, 2005), de Alejandro Valle, una opera prima que, para bien o para mal, cocteliza y trata de meter todo lo que le gusta a su director. Lo mismo está en la onda de Narnia que de Mad Max o Corre Lola corre o Drácula de Bram Stoker o El graduado o Matrix o El show de terror de Rocky o La tiendita del horror o Constantine o...
Buena foto, escenas sexuales prendidas pero justificadas, perversiones, pachecadas, sueños, buenas rolas (el maese López y Quijada) y una animación de excelente factura que no le pide nada a la extranjera justifican los diez años que el proyecto tardó en cocinarse en la onda de las nuevas tecnologías. De corto a largometraje es difícil el andar y a no ser por varios videoclips que alentan el ritmo la película se disfruta, aun con los lugares comunes acumulados por el director. Y es que lo común es disfrutable, no se puede descalificar una cinta que los sabe aprovechar.
Y al salir con una sonrisa de la función (por cierto casi vacía) uno no puede menos que preguntarse por qué diablos no se programó en el circuito comercial Historias del desencanto, mientras sigue en cartelera una cosa tan lamentable como Kilómetro 31, ahí sí, un lugar común... que desencanta.
sábado, marzo 24, 2007
el publico dividido de El cielo dividido

En el Cine Teatro Alameda (el único rescatado del ataque de las microsalas) se inició el ciclo México Lindo con "El cielo dividido", película de Julián Hernández, y la carta fuerte fue la presencia del director, que estuvo charlando un rato con quienes salían de la segunda función y los que entrábamos a la tercera.
La única referencia que me habían dado era "es fuerte pero es buena", y convencí a Luz de ir a verla.
Todos los que pidieron el micrófono le dijeron a Julián que les había gustado mucho su película, y nosotros no pudimos participar en la plática por no contar con mayores elementos.
La cinta trata de contar la historia (¿?) de amor entre Gerardo y Jonás, con encuentros, desencuentros y un supuesto nudo producto de un engaño. Secuencias laaargas sobre todo de sexo, pero también todo el camino del personaje por Ciudad Universitaria. Buena fotografía, con textura y tonos. Diálogo casi nulo ("lo bueno es que los cuerpos hablan", dijo el director) y una música que incluye un tema de (el cuñao) Kalimba...
¿Amor? Las miradas de los actores y el todo sexo no me transmitieron esa idea. Para la temática gay lo he visto reflejado con sutileza en la excelente "Quinceañera" (Glatzer y Moreland, 2006) y otras películas (los interesados pueden consultar www.homocine.com), pero el amor va más allá. Tanto sexo en pantalla cansa, y no porque sean escenas gay. Si hubiera sido una pareja heterosexual igual me hubiera cansado. Algo así como "9 songs" (Winterbottom, 2004), que tampoco aguanté completa.
Para ver sólo cuerpos prefiero comprarme una película porno en el tianguis de Las Vías.
Ah, el director dijo en la charla que hizo una película como la que le hubiera gustado ver de niño...
Ya después lei que durante la presentación de El cielo dividido en la Berlinale una parte del público aplaudió a rabiar y otra optó por la graciosa huida ante el aburrimiento que les causó la obra de Hernández.
Vaya, no fuimos los únicos en huir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)




