«Encuentren lo que les gusta, no pasen jamás un segundo criticando algo o a alguien. Nunca, nunca, nunca critiquen. Y si los critican a ustedes digan: "De acuerdo" y sigan, no hay nada que hacer. Encuentren sus moléculas. Si no las encuentran, ni siquiera pueden leer. Leer es eso, es encontrar vuestras propias moléculas. Están en los libros. Vuestras moléculas cerebrales están en los libros. Yo creo que nada es más triste en los jóvenes en principio dotados que envejecer sin haber encontrado los libros que verdaderamente hubieran amado. Y generalmente no encontrar los libros que uno ama, o no amar finalmente ninguno, da un temperamento…y de golpe uno se hace el sabio sobre todos los libros. Es una cosa rara. Nos volvemos amargos. Ustedes conocen la especie de amargura de ese intelectual que se venga contra los autores por no haber sabido encontrar a aquellos que amaba… el aire de superioridad que tiene a fuerza de ser tonto. Todo eso es muy enojoso. Es preciso que, en última instancia, sólo tengan relación con lo que aman».
Gilles Deleuze, “En medio de Spinoza”.
Mostrando las entradas con la etiqueta leer. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta leer. Mostrar todas las entradas
miércoles, enero 08, 2025
lunes, marzo 25, 2024
Tiempo para leer - Daniel Pennac
El tiempo para leer siempre es tiempo robado. (Al igual que el tiempo para escribir, por otra parte, o el tiempo para amar.) ¿Robado a qué? Digamos que al deber de vivir. Esta es, sin duda, la razón de que el metro —símbolo arraigado de dicho deber— resulte ser la mayor biblioteca del mundo. El tiempo para leer, al igual que el tiempo para amar, dilata el tiempo de vivir.
Si tuviéramos que considerar el amor desde el punto de vista de nuestra distribución del tiempo, ¿qué arriesgaríamos? ¿Quién tiene tiempo de estar enamorado? ¿Se ha visto alguna vez, sin embargo, que un enamorado no encontrará tiempo para amar?
Yo jamás he tenido tiempo para leer, pero nada, jamás, ha podido impedirme que acabara una novela que amaba. La lectura no depende de la organización del tiempo social, es, como el amor, una manera de ser.
Si tuviéramos que considerar el amor desde el punto de vista de nuestra distribución del tiempo, ¿qué arriesgaríamos? ¿Quién tiene tiempo de estar enamorado? ¿Se ha visto alguna vez, sin embargo, que un enamorado no encontrará tiempo para amar?
Yo jamás he tenido tiempo para leer, pero nada, jamás, ha podido impedirme que acabara una novela que amaba. La lectura no depende de la organización del tiempo social, es, como el amor, una manera de ser.
miércoles, enero 03, 2024
Encuentren sus moléculas - Gilles Deleuze
Encuentren lo que les gusta, no pasen jamás un segundo criticando algo o a alguien. Nunca, nunca, nunca critiquen. Y si los critican a ustedes digan: "De acuerdo" y sigan, no hay nada que hacer. Encuentren sus moléculas. Si no las encuentran, ni siquiera pueden leer. Leer es eso, es encontrar vuestras propias moléculas. Están en los libros. Vuestras moléculas cerebrales están en los libros. Yo creo que nada es más triste en los jóvenes en principio dotados que envejecer sin haber encontrado los libros que verdaderamente hubieran amado. Y generalmente no encontrar los libros que uno ama, o no amar finalmente ninguno, da un temperamento…y de golpe uno se hace el sabio sobre todos los libros. Es una cosa rara. Nos volvemos amargos. Ustedes conocen la especie de amargura de ese intelectual que se venga contra los autores por no haber sabido encontrar a aquellos que amaba…el aire de superioridad que tiene a fuerza de ser tonto. Todo eso es muy enojoso. Es preciso que, en última instancia, sólo tengan relación con lo que aman.
miércoles, abril 19, 2023
Miguel de Unamuno: Leer, leer, leer, vivir la vida...
que otros soñaron.
Leer, leer, leer, el alma olvida
las cosas que pasaron.
Se quedan las que quedan, las ficciones,
las flores de la pluma,
las solas, las humanas creaciones,
el poso de la espuma.
Leer, leer, leer; ¿seré lectura
mañana también yo?
¿Seré mi creador, mi criatura,
seré lo que pasó?
Leer, leer, leer, el alma olvida
las cosas que pasaron.
Se quedan las que quedan, las ficciones,
las flores de la pluma,
las solas, las humanas creaciones,
el poso de la espuma.
Leer, leer, leer; ¿seré lectura
mañana también yo?
¿Seré mi creador, mi criatura,
seré lo que pasó?
lunes, abril 25, 2022
Ceart: lectura en el día del libro #ElVicioSinCastigo
Con obsequio de libros varios y unos bonitos separadores (obra de Bety Rodríguez), y lectura de textos propios o que nos gustan mucho, celebramos en la biblioteca del Centro de las Artes de San Luis Potosí el día mundial del libro, la lectura y los derechos de autor.
Gracias a Leonardo Viggo y Aldo Córdoba, autoridades del Ceart, por el apoyo para realizar la actividad; a Octavio César Mendoza, director de Publicciones de la Secretaría de Cultura, y a los colegas lectores: Lelia Acosta, Marcela Pérez, Tutis Alebrije Infinito, José Manuel Alvarado, Laura Jovana Hernández, Aby San Rod, Manuel Alejandro Moreno, Dany Cid, Alejandro Aguilar, Octavio César, Gustavo Antonio SP y Fabiola Amaro.
En cuanto se deje la red, subiré el video a mi canal de YouTube.
¡Gracias!
viernes, abril 23, 2021
El vicio sin castigo - Antonio Muñoz Molina
«El vicio ha de ser alimentado, pero es un vicio tan feliz que la sustancia de la que se alimenta permanece intacta una vez consumida, incluso puede ser todavía más satisfactoria: es una refutación de ese antipático dicho inglés según el cual no es posible comerse la tarta y seguir teniéndola. Yo llegaba al final de La isla misteriosa y como no tenía ningún otro libro a mano volvía al primer capítulo, y la escena magnífica de los fugitivos que viajan en un globo arrastrado por un huracán era todavía más apasionante. ¿Cuántas veces puede uno leer un poema que le gusta mucho teniendo la sensación de que lo lee por primera vez? Pero la poesía, en su sentido más alto, no es un género literario, sino el ingrediente supremo de toda literatura, la nicotina que nos la vuelve adictiva, la dosis de uranio de la que se desprende una radiación perpetua, activa a lo largo de siglos, de milenios, tan poderosa que traspasa las distancias culturales y las barreras de los idiomas...»
Completo por acá, en El País (2005)
![]() |
| Día del Libro 2021 en la Universidad Politécnica SLP |
Leer - Virginia Woolf
Hoy, como si fuera una mariposa cuyas alas se hubiesen arrugado hasta la extenuación, empiezo a reabrirlas, a batirlas y a planear a través el aire. No he leído tantas horas seguidas desde hace no sé cuantos meses. A veces pienso que el cielo debe de ser una continua e inagotable lectura. Es un arrebato impalpable, como un trance que me atrapaba cuando era niña y que vuelve una y otra vez con una violencia que me deja agotada. ¿He dicho que estaba volando? ¿Por qué entonces estoy tan baja de ánimo? Porque, querida Ethel, leer consiste en eliminar completamente el propio ego, y es el ego el que se pone erecto, igual que otra parte del cuerpo cuyo nombre no me atrevo a decir.
domingo, abril 21, 2019
Día del Libro, ¿qué se va a hacer?
Y sí, podemos intercambiar o regalar libros a amigos y familiares, donación a bibliotecas, "liberar" libros en plazas públicas, maratón de lectura, grabar en video la lectura de un texto que nos guste mucho, compartir fragmentos de libros mediante imágenes en las redes, hablar de bibliotecas y librerías de viejo, decirle "ontas" a ese / esa autor (a), irnos a un café a hablar sobre libros, llamar a aquel profesor de español que nos metió ideas de autores y lecturas, releer (quizá retrabajar o tirar) eso que escribimos hace muchos años, fotocopiar un texto breve (nuestro o no) y repartirlo como hojita parroquial, escribir a cuatro manos con esa persona, o sencillamente leer o leerle a alguien...
miércoles, abril 17, 2019
viernes, junio 22, 2018
Le Ley de Lem - Jaime Fernández
«En su ensayo Provocación (1982), Stanislaw Lem promulgó una provocadora Ley de Lem que consta de tres breves enunciados: “Nadie lee nada; los pocos que leen, no comprenden nada; a los pocos que entienden, se les olvida enseguida”. La cita está precedida por una observación acerca del temor de los editores a publicar libros debido a la habitual falta de tiempo, la oferta excesiva y la publicidad “demasiado perfecta”. Ni el carácter genérico de la ley, ni la exageración, y menos aún la ironía, logran desvirtuar el sentido de esas tres frases taxativas, escritas como en espiral, y que, a pesar de ir de menos a más -de ningún lector a los lectores más despiertos-, concluyen en la nada de la que partieron.
»Hace casi tres siglos Georg C. Lichtenberg observó algo parecido, aunque con matices. Decía el sabio de Gotinga que los libros eran una de las mercancías más extrañas que había en el mundo porque, siendo impresos por gente que no los entiende, los vende gente que no los entiende, son encuadernados, criticados y leídos por gente que no los entiende; y, lo que es peor, escritos por gente que no los entiende...»
»Hace casi tres siglos Georg C. Lichtenberg observó algo parecido, aunque con matices. Decía el sabio de Gotinga que los libros eran una de las mercancías más extrañas que había en el mundo porque, siendo impresos por gente que no los entiende, los vende gente que no los entiende, son encuadernados, criticados y leídos por gente que no los entiende; y, lo que es peor, escritos por gente que no los entiende...»
Completo en el blog En lengua propia.
miércoles, noviembre 22, 2017
Los derechos de los lectores - Daniel Pennac
1. El derecho a no leer.
"El derecho a no leer nos permite períodos de dieta, durante los cuales no tenemos ningún libro en nuestras manos, ya sea porque existen otras obligaciones, otros entretenimientos u otros intereses que ocupan nuestro tiempo, sin dejar por ello de seguir siendo lectores".
2. El derecho a saltarnos páginas.
"Un gran peligro les acecha si no deciden por ellos mismos lo que está a su alcance y se saltan las páginas que ellos escojan: otros lo harán en su lugar. Se armarán con las grandes tijeras de la imbecilidad y recortarán todo lo que consideren demasiado 'difícil'".
3. El derecho a no terminar un libro.
"Hay treinta y seis mil motivos para abandonar una novela antes del final: la sensación de ya leída, una historia que no nos engancha, nuestra desaprobación total a la tesis del autor, un estilo que nos pone los pelos de punta, o por el contrario una ausencia de escritura que no es compensada por ninguna razón de seguir adelante... Inútil enumerar las 35.995 restantes".
4. El derecho a releer.
"Releer no es repetirse, es ofrecer una prueba nueva de un amor infatigable. Así que releemos […] Releemos gratuitamente, por el placer de la repetición, la alegría de los reencuentros, la comprobación de la intimidad".
5. El derecho a leer cualquier cosa.
"Existe lo que yo llamaría una 'literatura industrial' […] Éstas serán, con seguridad, malas novelas. ¿Por qué? Porque no tienen nada que ver con la creación sino con la reproducción de 'formas' preestablecidas, porque son un intento de simplificación (es decir de mentiras), cuando la novela es arte de verdad (es decir de complejidad), porque al halagar nuestros automatismos, adormecen nuestra curiosidad, en fin, y sobre todo, porque el autor no está allí, como tampoco está la realidad que pretende describirnos".
"Una de las grandes alegrías del pedagogo es —cuando está autorizada cualquier lectura— ver a un alumno cerrar solo la puerta de la fábrica best-seller para subir a respirar donde el amigo Balzac".
6. El derecho al bovarismo.
"Vilipendiamos la estupidez de las lecturas adolescentes, pero no es raro que nos rindamos al éxito de un escritor telegénico, del que nos burlaremos cuando haya pasado de moda. Las preferencias literarias se explican muy bien por esta alternancia de nuestros caprichos ilustrados y de nuestras negaciones perspicaces.
7. El derecho a leer en cualquier sitio.
Si, yo puedo sin mentir, y esto es doctrina
decir que leí entero a Gogol en la letrina.
8. El derecho a hojear.
"Yo hojeo, nosotros hojeamos, dejémosles hojear. Cuando no se dispone ni de tiempo ni de los medios para regalarse con una semana en Venecia, ¿por qué negarse el derecho a pasar allí cinco minutos?"
9. El derecho a leer en voz alta.
"¿Ya no tenemos derecho a meternos las palabras en la boca antes de clavárnoslas en la cabeza? ¿Ya no hay oído? ¿Ya no hay música? ¿Ya no hay saliva? ¿Las palabras ya no tienen sabor?"
10. El derecho a callarnos.
"El hombre construye casas porque está vivo, pero escribe libros porque se sabe mortal. Vive en grupo porque es gregario, pero lee porque se sabe solo. (...) Nuestras razones para leer son tan extrañas como nuestras razones para vivir. Y nadie tiene poderes para pedirnos cuentas sobre esta intimidad."
"El derecho a no leer nos permite períodos de dieta, durante los cuales no tenemos ningún libro en nuestras manos, ya sea porque existen otras obligaciones, otros entretenimientos u otros intereses que ocupan nuestro tiempo, sin dejar por ello de seguir siendo lectores".
2. El derecho a saltarnos páginas.
"Un gran peligro les acecha si no deciden por ellos mismos lo que está a su alcance y se saltan las páginas que ellos escojan: otros lo harán en su lugar. Se armarán con las grandes tijeras de la imbecilidad y recortarán todo lo que consideren demasiado 'difícil'".
3. El derecho a no terminar un libro.
"Hay treinta y seis mil motivos para abandonar una novela antes del final: la sensación de ya leída, una historia que no nos engancha, nuestra desaprobación total a la tesis del autor, un estilo que nos pone los pelos de punta, o por el contrario una ausencia de escritura que no es compensada por ninguna razón de seguir adelante... Inútil enumerar las 35.995 restantes".
4. El derecho a releer.
"Releer no es repetirse, es ofrecer una prueba nueva de un amor infatigable. Así que releemos […] Releemos gratuitamente, por el placer de la repetición, la alegría de los reencuentros, la comprobación de la intimidad".
5. El derecho a leer cualquier cosa.
"Existe lo que yo llamaría una 'literatura industrial' […] Éstas serán, con seguridad, malas novelas. ¿Por qué? Porque no tienen nada que ver con la creación sino con la reproducción de 'formas' preestablecidas, porque son un intento de simplificación (es decir de mentiras), cuando la novela es arte de verdad (es decir de complejidad), porque al halagar nuestros automatismos, adormecen nuestra curiosidad, en fin, y sobre todo, porque el autor no está allí, como tampoco está la realidad que pretende describirnos".
"Una de las grandes alegrías del pedagogo es —cuando está autorizada cualquier lectura— ver a un alumno cerrar solo la puerta de la fábrica best-seller para subir a respirar donde el amigo Balzac".
6. El derecho al bovarismo.
"Vilipendiamos la estupidez de las lecturas adolescentes, pero no es raro que nos rindamos al éxito de un escritor telegénico, del que nos burlaremos cuando haya pasado de moda. Las preferencias literarias se explican muy bien por esta alternancia de nuestros caprichos ilustrados y de nuestras negaciones perspicaces.
7. El derecho a leer en cualquier sitio.
Si, yo puedo sin mentir, y esto es doctrina
decir que leí entero a Gogol en la letrina.
8. El derecho a hojear.
"Yo hojeo, nosotros hojeamos, dejémosles hojear. Cuando no se dispone ni de tiempo ni de los medios para regalarse con una semana en Venecia, ¿por qué negarse el derecho a pasar allí cinco minutos?"
9. El derecho a leer en voz alta.
"¿Ya no tenemos derecho a meternos las palabras en la boca antes de clavárnoslas en la cabeza? ¿Ya no hay oído? ¿Ya no hay música? ¿Ya no hay saliva? ¿Las palabras ya no tienen sabor?"
10. El derecho a callarnos.
"El hombre construye casas porque está vivo, pero escribe libros porque se sabe mortal. Vive en grupo porque es gregario, pero lee porque se sabe solo. (...) Nuestras razones para leer son tan extrañas como nuestras razones para vivir. Y nadie tiene poderes para pedirnos cuentas sobre esta intimidad."
sábado, noviembre 11, 2017
lunes, noviembre 06, 2017
Características de los malos lectores - CS Lewis
1. Nunca, salvo por obligación, leen textos que no sean narrativos. No quiero decir que todos lean obras de narrativa. Los peores lectores son aquellos que viven pegados a «las noticias». Día a día, con apetito insaciable, leen acerca de personas desconocidas que, en lugares desconocidos y en circunstancias que nunca llegan a estar del todo claras, se casan con (o salvan, roban, violan o asesinan a) otras personas igualmente desconocidas. Sin embargo, esto no los diferencia sustancialmente de la categoría inmediatamente superior: la de los lectores de las formas más rudimentarias de narrativa. Ambos desean leer acerca del mismo tipo de hechos. La diferencia consiste en que los primeros, como Mopsa en la obra de Shakespeare, quieren «estar seguros de que esos hechos son verdaderos». Ello se debe a que es tal su ineptitud literaria que les resulta imposible considerar la invención una actividad lícita o tan siquiera posible. (La historia de la crítica literaria muestra que Europa tardó siglos en superar esta barrera.)
2. No tienen oído. Sólo leen con los ojos. Son incapaces de distinguir entre las más horribles cacofonías y los más perfectos ejemplos de ritmo y melodía vocálica. Esta falta de discernimiento es la que nos permite descubrir la ausencia de sensibilidad literaria en personas que por lo demás ostentan una elevada formación. Son capaces de escribir «la relación entre la mecanización y la nacionalización» sin que se les mueva un pelo.
3. Su inconsciencia no se limita al oído. Tampoco son sensibles al estilo, e incluso llegan a preferir libros que nosotros consideramos mal escritos. Haced la prueba y ofreced a un lector de doce años sin sensibilidad literaria (no todos los muchachitos de esa edad carecen de ella) La isla del tesoro a cambio de la historieta de piratas que constituye su dieta habitual; o bien, a un lector de la peor clase de ciencia ficción Los primeros hombres en la luna de Wells. A menudo os llevaréis una desilusión. Al parecer les estaréis ofreciendo el tipo de cosas que les gustan, pero mejor hechas: descripciones que realmente describen, diálogos bastantes verosímiles, personajes claramente imaginables. Picotearán un poco aquí y allá, y en seguida lo dejarán de lado. Ese tipo de libro contiene algo que los desconcierta.
4. Les gustan las narraciones en las que el elemento verbal se reduce al mínimo: «tiras» donde la historia se cuenta en imágenes, o filmes con el menor diálogo posible.
5. Lo que piden son narraciones de ritmo rápido. Siempre debe estar «sucediendo» algo. Sus críticas más comunes se refieren a la «lentitud», al «detallismo», etc., de las obras que rechazan.
2. No tienen oído. Sólo leen con los ojos. Son incapaces de distinguir entre las más horribles cacofonías y los más perfectos ejemplos de ritmo y melodía vocálica. Esta falta de discernimiento es la que nos permite descubrir la ausencia de sensibilidad literaria en personas que por lo demás ostentan una elevada formación. Son capaces de escribir «la relación entre la mecanización y la nacionalización» sin que se les mueva un pelo.
3. Su inconsciencia no se limita al oído. Tampoco son sensibles al estilo, e incluso llegan a preferir libros que nosotros consideramos mal escritos. Haced la prueba y ofreced a un lector de doce años sin sensibilidad literaria (no todos los muchachitos de esa edad carecen de ella) La isla del tesoro a cambio de la historieta de piratas que constituye su dieta habitual; o bien, a un lector de la peor clase de ciencia ficción Los primeros hombres en la luna de Wells. A menudo os llevaréis una desilusión. Al parecer les estaréis ofreciendo el tipo de cosas que les gustan, pero mejor hechas: descripciones que realmente describen, diálogos bastantes verosímiles, personajes claramente imaginables. Picotearán un poco aquí y allá, y en seguida lo dejarán de lado. Ese tipo de libro contiene algo que los desconcierta.
4. Les gustan las narraciones en las que el elemento verbal se reduce al mínimo: «tiras» donde la historia se cuenta en imágenes, o filmes con el menor diálogo posible.
5. Lo que piden son narraciones de ritmo rápido. Siempre debe estar «sucediendo» algo. Sus críticas más comunes se refieren a la «lentitud», al «detallismo», etc., de las obras que rechazan.
(La experiencia de leer)
viernes, mayo 05, 2017
Ceart SLP: Integración y Literatura (y más)
Aún hay cupo en el taller Iniciación a la escritura, en el Centro de las Artes Centenario.
Inscripciones abiertas hasta el 15 de mayo.
Ah, y hay muchos otros planes.
Por lo pronto, si alguien está interesado en asistir a un taller por la mañana, uno o dos días a la semana, háganmelo saber en comentarios, a debajodelagua@gmail.com o en un tuit a @corazontodito.
De otros cursos y publicaciones ruego a la audiencia estar al pendiente.
viernes, abril 21, 2017
Maratón de lectura en SLP
Sábado 22 de abril de 2017
Patio del Centro Cultural Palacio Municipal
09:00 a 21:00 horas.
- Hans Christian Andersen, nace el 02 de abril, escritor y poeta danés, famoso por sus cuentos para niños, entre ellos El patito feo, La sirenita y La reina de las nieves.
- José Maximiliano Revueltas Sánchez. El 14 de abril murió el conocido como José Revueltas. Escritor y activista político, reconocido por obras como El apando y El luto humano, por la cual recibió el Premio Nacional de Literatura en 1943.
- César Abraham Vallejo Mendoza (Santiago de Chuco, 16 de marzo de 1892–París, 15 de abril de 1938) fue un poeta y escritor peruano. Es considerado uno de los mayores innovadores de la poesía del siglo XX. Autor de Trilce y Los heraldos negros.
- Jaime Torres Bodet, nacido el 17 de abril. Escritor, diplomático, ensayista y poeta, director general de la Unesco de 1948 a 1952.
- Sor Juana Inés de la Cruz, quien murió un 17 de abril, escritora novohispana, gran exponente del Siglo de Oro de la literatura en español. Redondillas, Primero sueño y Respuesta a sor Filotea de la Cruz, entre otras.
- Octavio Paz, poeta y ensayista mexicano. Premio Nobel de Literatura en 1990. El laberinto de la soledad, La llama doble y Piedra de sol.
- Miguel de Cervantes Saavedra: Don Quijote de La Mancha.
domingo, enero 17, 2016
Neil Gaiman - Cuenta tu historia
La facultad de soñar y contar los sueños, de perturbar y enamorar. Gaiman sabe de lo que habla y nos lo comparte: no se vale esperar la inspiración, sino dedicarnos a poner una palabra tras otra, contar nuestra historia, desde nuestra voz, no desde las voces que nos dan nuestras lecturas.
Más (en inglés) en BrainPickings.
sábado, enero 02, 2016
10 años
He comprendido que mi bienestar sólo es posible cuando reconozco mi unidad con todas las personas del mundo, sin excepción. | |
| Leon Tolstoi |
Observar. Cualitativa y cuantitativamente, sincrónica y diacrónicamente.
Ya iremos buscando significados a tanto número.
Vamos por 10 crimentalizados años, en algunos meses, pese a todo, y quizá el cierre de este blog en esa fecha, y apertura de otro o no sé. Quizá el cierre de las redes ligadas a este blog, por cansancio o fecha de vencimiento. No sé. En todo caso, como dice Jean Cocteau, no sé escribir pero creo que leo. No sé.
En todo caso, eso si lo sé, que sea otro buen año este que empieza. Para todos.
lunes, noviembre 09, 2015
Lector de mí mismo - Rodrigo Fresán
«Hay ciertas zonas del acto de escritura sobre las que no me interesa pensar demasiado ni me interesa aclararme tampoco. Cuando uno va a un espectáculo de magia, se encuentra con dos tipos de espectadores: aquellos que intentan averiguar cómo se realiza el truco y aquellos que se rinden a la ilusión. En este sentido como escritor y como lector, no me interesa saber absolutamente todo; creo que los escritores, que los hay y todo mi respeto hacia ellos, que trabajan con fórmulas, esquemas y sistemas y que se ponen a escribir desde la conciencia previa de la certeza se divierten menos porque renuncian a una parte muy interesante de la escritura: la lectura de la misma escritura. Yo los momentos en los que más disfruto escribiendo son aquellos en los que me descubro como lector de mí mismo, sorprendido por lo que se me ocurrió.»
«Cuando se publicó, me preguntaban de qué iba La parte inventada y yo solía decir que es una novela sobre una de los temas más transgresores, escandalizantes e incómodo que pueda existir hoy: leer y escribir. Son actividades cada vez menos frecuentes y más extrañas; no hay narcotraficantes ni millonarios sadomasoquistas, ni tampoco drogas duras o afán de épater que sea tan inquietante como leer y escribir. Evidentemente, para mí no es nada inquietante, yo no puedo hacer otra cosa que leer y escribir, y tampoco quiero hacer otra cosa que no sea leer y escribir.»
«Cuando se publicó, me preguntaban de qué iba La parte inventada y yo solía decir que es una novela sobre una de los temas más transgresores, escandalizantes e incómodo que pueda existir hoy: leer y escribir. Son actividades cada vez menos frecuentes y más extrañas; no hay narcotraficantes ni millonarios sadomasoquistas, ni tampoco drogas duras o afán de épater que sea tan inquietante como leer y escribir. Evidentemente, para mí no es nada inquietante, yo no puedo hacer otra cosa que leer y escribir, y tampoco quiero hacer otra cosa que no sea leer y escribir.»
martes, junio 30, 2015
Leer - Cesare Pavese
"Con los libros ocurre lo mismo que con las personas, han de que tomarlos en serio. Pero precisamente por ello debemos guardarnos bien de convertirlos en ídolos, es decir, en instrumentos de nuestra pereza. En este aspecto, el hombre que no vive entre libros y acude a ellos con esfuerzo y posee un capital de humildad, de inconsciente fuerza –la única que vale- que le permite acercarse a las palabras con el respeto y la ansiedad con que nos acercamos a una persona predilecta. Y esto vale mucho más que la “cultura”; más aún: es la verdadera cultura. Necesidad de comprender a los demás, actitud caritativa con los demás, que es a fin de cuentas la única manera de comprendernos y amarnos a nosotros mismos: la cultura empieza por aquí. Los libros no son los hombres, son medios para llegar a ellos; quien ama los libros y no ama a los hombres es un fatuo y un réprobo".
L’Unità de Turín, 20 de junio de 1945
L’Unità de Turín, 20 de junio de 1945
miércoles, abril 23, 2014
Día del libro
"Llegados a este punto, me preguntaréis: si dices que tu verdadero mundo es la página escrita, si sólo en ella te sientes a gusto, ¿por qué quieres apartarte de él, por qué quieres aventurarte en este vasto mundo que no eres capaz de dominar? La respuesta es sencilla: para escribir. Porque soy un escritor. Lo que se espera de mí es que mire a mi alrededor y capture rápidas imágenes de lo que sucede para después volver a inclinarme sobre mi escritorio y reanudar mi trabajo. Para hacer funcionar mi máquina de palabras es por lo que debo extraer nuevos combustibles del pozo de lo no escrito".
Italo Calvino
"En un pueblo de Escocia venden libros con una página en blanco perdida en algún lugar del volumen. Si un lector desemboca en esa pagina al dar las tres de la tarde, muere".
Italo Calvino
"Debemos tener siempre presente que la obra de arte es, invariablemente, la creación de un mundo nuevo, de manera que la primera tarea consiste en estudiar ese mundo nuevo con la mayor atención, abordándolo como algo absolutamente desconocido, sin conexión evidente con los mundos que ya conocemos. Una vez estudiado con atención este mundo nuevo, entonces y sólo entonces estaremos en condiciones de examinar sus relaciones con otros mundos, con otras ramas del saber".
Vladimir Nabokov
Julio Cortázar
"Durante estos períodos de sombra, soy incapaz de pensar, de sentir, de querer. No sé escribir más que guarismos, o rayas. No siento, y la muerte de quien amase me haría la impresión de haber sucedido en una lengua extranjera. No puedo; es como si durmiese y mis gestos, mis palabras, mis actos acertados, no fuesen más que una respiración periférica, instinto rítmico de un organismo cualquiera".
Fernando Pessoa
Suscribirse a:
Entradas (Atom)











