Fuera de Ti, nada deseo en la tierra.
Mi carne y mi corazón pueden desfallecer,
Pero Dios es la fortaleza de mi corazón
El Heraldo de San Luis destacó el domingo 19 de noviembre de 1972 en su titular de ocho columnas: “Pavoroso incendio en Guaxcamá”, mientras el primer párrafo (el lead o entrada) añadía: "La débil chispa de un barreno inició la tarde de ayer al filo de las 15:30 horas un gigantesco incendio que hasta esta madrugada amenazaba con destruir las entrañas del subsuelo de Villa Juárez, en una enorme explosión”.
Variaron las versiones, pero hubo coincidencias: el incendio se inició durante la media hora que se daba en el cambio de turno, cuando algunos trabajadores se dedicaban a barrenar uno de los tiros. Los que quedaban en el interior dieron la voz de alerta. Se evacuaron durante esa tarde y parte de la noche unas quinientas familias de la misma Guaxcamá y de los poblados cercanos, como Buenavista, El Carrizal y Puerta del Río.
El diario destacó “la activa labor del síndico municipal en funciones de agente del Ministerio Público, Margarito Avila Martínez”.
Al día siguiente las ocho columnas fueron: “Aflictiva situación de familias mineras”, e incluyó un sumario: “El incendio provoca una psicosis general en la amenazada Villa...” Se informaba allí que el presidente de la república, Lic. Luis Echeverría Álvarez, dio intrucciones a un equipo interdisciplinario (aunque aún no se usaba esa palabra) para que se trasladara al lugar del siniestro, y que el secretario de Gobernación, Lic. Mario Moya Palencia, sostuvo una conversación telefónica con el gobernador del estado, Lic. Antonio Rocha Cordero, para instrumentar un plan conjunto.
Sin embargo, la labor de los bomberos era pesada y hasta inútil, ya que el incendio aumentaba debido a la falta de elementos y equipo adecuados para combatirlo.
Las fumarolas habían disminuido 30 por ciento, pero todavía el lunes debió ser evacuada la exhacienda de Agua del Medio, trasladándose sus habitantes a la escuela Heroinas Mexicanas, a graneros y a casas particulares de la cabecera de la Villa. El martes El Heraldo informó que se necesitaban 500 mil metros cúbicos de agua para extinguir el incendio, y que las personas que integraron el comité para la emergencia eran el ingeniero Víctor Gárate, coordinador; el licenciado Alfonso Lastras Ramírez (entonces Secretario General de Gobierno), Tesorero; el ingeniero Luis E. Ehrlich (director de operación de la Sría. de Mejoramiento Ambiental, SMA) y Enrique Márquez M. (Director de investigaciones de la SMA).
Con la mina convertida en un enorme volcán pasaron dos años, de lo que dan fe las burbujas que quedaron bajo la quebradiza tierra de Guaxcamá y los pequeños movimientos del piso que se sienten cada vez que alguien da un paso en el pueblo fantasma. Las casas nunca se volvieron a habitar, la iglesia y la casa de los patrones qudaron en ruinas, y eso le da al paseo un toque de misterio.
Hay quienes aseguran que hay chispas atrapadas en la tierra, y que el azufre que queda podría venderse bien, pero el precio de este mineral va cada vez más a la baja. Con el tiempo, si vuelven a subir los precios, Guaxcamá puede volver a vivir.
Allí quedan las ruinas y en la cabecera municipal la imagen de San Rafael —trasladada después del incendio— por testigos.
El video está disponible en la página de FB de la Casa Museo Manuel José Othón.
Con los comentarios de Luz Galván y Jorge Nieto, la anfitrionía de su director Javier Martínez Ramos, la organización de Claudia Vega, el equipo de Montse Gómez y Tomás Calvillo, la exposición fotográfica de Gabriel Figueroa, la asistencia de profesoras y alumnas (mayoría de mujeres, usemos el femenino como plural) y el apoyo de la Unidad de Cómputo de la Unidad 241 de la Universidad Pedagógica Nacional fue un éxito la presentación de mi novela La bruja guachichil, palabras para otra magia (Secult / Colsan, 2021). Les invito a ver el video en la página de Facebook de la UPN Unidad 241. ¡241 mil gracias!
Maravillosos comentarios de las maestras Andrea Saldaña y Ana Neumann, maravillosa lectura de Luz Galván, maravillosa atención del poeta Saúl Castro y el personal del IPBA, maravilloso público presente y virtual. Esta semana tenemos que volver al encierro pandémico, pero después de una tarde así yo lo haré con una gran sonrisa y muchas ideas para desarrollar a corto, mediano y largo plazo. Como dice el clásico: ¡gracias totales!
Video de la presentación: Facebook del Instituto Potosino de Bellas Artes.
Comentarios de Andrea Saldaña.
El anuncio en Paraje Tunero, de Roberto Valenciano.
