Mostrando las entradas con la etiqueta Amanda Bouchenoire. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Amanda Bouchenoire. Mostrar todas las entradas

domingo, noviembre 21, 2021

A la frontiere / En la frontera, cuento de Alexandro Roque, traducción y voz de Amanda Bouchenoire



Agradezco infinito a la artista plástica Amanda Bouchenoire 

Audio disponible en SoundCloud.


* * * 
A la frontiere

A la douane on arrête un instant la muse. Les gardes se méfient de sa légèreté car ils ne peuvent pas voir ses ailes. Les souvenirs sont portés par moi, mais ils ne sont pas lourds non plus.

—Quelque chose à déclarer ? Lui demandent-ils ?

Elle n'a rien dit. Les Muses n'aiment pas les impératifs. Par leur simple existence, elles transforment n'importe quel muscle cardiaque en autel, musée, panthéon, palais. Et ce muscle se joint battement à battement aux nerfs optiques, au doigt cordial et aux autres. Et nous devenons un collectif d'anonymat, d'hétéronymes, de pseudonyme : c'est dans cette différence que nous trouvons notre moitié, nos trois huitièmes, notre quintessence. Le mot et le sens.

Elle sourit. Ils lui sourient. Elle disparaît quelques mètres devant moi.

—Quelque chose à déclarer ? —Ils me demandent

—Rien, plutôt beaucoup à écrire.

—Vous avez acheté beaucoup de souvenirs ? —Non, je les ai construits. D'autres sont en chemin dans mes rêves.

Vous ne ressemblez pas à celui qui est sur votre passeport.

—C'est parce que je ne suis plus le même.

On dit que les frontières et le sens des choses sont arbitraires.

viernes, abril 23, 2021

Sueño tinto - Amanda Bouchenoire

Desde hace 17 años estoy apasionada por las superficies. He presentado ocho exposiciones diferentes sobre ese tema. Los líquidos son parte integrante de esta fascinación que vivo y persigo.

Este año me enfoqué en una substancia nueva muy noble, ancestral y bíblica: el vino.



Tomar una copa de vino es un viaje en todos los sentidos. Por ejemplo, el vaso en el cual lo tomamos constituye nuestro medio de transporte: no es igual viajar en primera clase que en económica, o en una bicicleta respirando aire, disfrutando cada detalle del paisaje, que viajar en un tren a 300 kilómetros por hora.

A través de estas fotos, les comparto mi sentir y percepción: un vals entre bailarinas girando con sus vestidos rojos, una cascada de diamantes, un sol en medio de la noche. Todo es cuestión de interpretación de nuestro propio cerebro, del pasado que vivimos, y de cómo decidimos vivir cada día que nos es ofrecido. 



En esa época de pandemia, a través de una conferencia virtual, esta copa de vino nos permite unirnos a nuestros seres queridos, compartir con un poco de nostalgia y mucho optimismo para el futuro un poco de nosotros.






("Forum Leonora", en el Museo Leonora Carrington del Ceart)

lunes, abril 05, 2021

Forum Leonora, exposición colectiva

 


Fernando Díaz de León, Claudia Antunes, Ricardo de la Torre, Verónica Villarreal, Bosco, José Zendejas, Amanda Bouchenoire, Thore Sundermeyer, Julio Sahagún Sánchez, Cynthia de la O, Pilar Pacheco, Luis García, Constance Jones, Elisa Urías, Tanja Mastroiacovo, Esther Sandoval, Antonio Tercero, Sylvia Torres, Guadalupe López Wongñis, Roy Glez, Juan Carlos Fernández Esparza, Rosaura Gallegos, Claude-Henri Bartoli, Sofía Milán y Arely Sierra.








martes, julio 07, 2020

Reflexión (2): Carlota y Amanda

Autorretrato en el espejo convexoCarlota Caulfield


En el cuadro hay un niño sonámbulo, pero no se puede
saber si camina o vuela. El movimiento de la retina
no quiere terminar el juego de lo que reposa o se alza.
El hilo de luz crea una transparencia en la mano que hace
ver su anillo. Parmigianino es capaz de refractarse.
En el cuadro hay una niña sonámbula,
pero no se puede saber si camina o vuela.

Convergencias. Fluir desde el riesgo de una mañana
anónima. Los niños entran en la cámara lúcida y se
dan la mano. Un día nos veremos al otro lado del
prisma, abriéndonos caminos en territorios lúdicos.

Habítame en ellos.


Amanda Bouchenoire



La mano en el aireCarlota Caulfield
Se extiende la escritura desatada
ante los espejos del cuerpo.

Las imágenes son pródigas
y el chispazo delicado del gozo
se cierran sobre la cintura
mientras se declara disidente.

Con fragmentos se construye el ánfora.
El descenso de la rueda termina.
La luz se hace forja
en su reflejo anónimo.

Cuando llegue el día
en que esté terminada
la forma entrará como aire
y un abrazador torrente
será murmullo.

De Giuseppe Arcimboldo
se ha dicho
que inventaba rompecabezas.