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martes, febrero 13, 2024

Máscaras involuntarias - Pessoa


"Lo que soy esencialmente ―detrás de las máscaras involuntarias del poeta, el raciocinador y lo demás que haya― es dramaturgo. El fenómeno de mi despersonalización instintiva, a que aludí en mi carta anterior para explicar la existencia de heterónimos, conduce naturalmente a esta definición. Siendo así, no evoluciono. VIAJO."

Fernando Pessoa

martes, febrero 21, 2023

El carnaval - José Tomás de Cuellar

YA viene el Carnaval con sus hechizos,
derramando vivísimos placeres,
ya viene el Carnaval con sus mujeres
de ardiente, enamorado corazón.
Mirad ese fantasma que se ostenta
orlada la cerviz de mil colores,
y vierte aromas por do quier y flores
y trae la copa con que brinda amor.

Sobre carro de púrpura y de oro
viene asentando la voluble planta,
y en medio de las músicas levanta
con hondo grito su sonora voz.





domingo, febrero 19, 2023

Fiesta de disfraces - Alexis Díaz Pimienta

La vida es una fiesta de disfraces
en un cuarto de espejos invertidos
y nos probamos máscaras y frases
y risas y disgustos y vestidos

y besos y zapatos y antifaces
y libros y condones y latidos
y corbatas y miedos y qué haces
y cómo estás y miércoles y olvidos.

La vida es una fiesta de disfraces
con máscaras y rostros confundidos,
con espejos farsantes y veraces,

con ojos sordos y ciegos oídos.
La vida es una fiesta de disfraces:
eterna danza entre desconocidos.

sábado, marzo 02, 2019

Carnaval

48. Mirando mi calavera
un nuevo Hamlet dirá:
He aquí un lindo fósil de una
careta de carnaval.

Antonio Machado

* * * * *

En la cantera fantasma,
estampa Doré su mueca
fosca, saturniana y hueca,
de pesadilla fantasma...
En el cementerio pasma
la Muerte un zurdo can-can;
ladra en un perro Satán,
y un profesor rascahuesos
trabuca en hipos aviesos
el Carnaval de Schumann.


Julio Herrera y Reissig



lunes, febrero 27, 2017

Carnaval

Va mi columna de esta semana en Pulso:


Y la definición de carnaval según Bajtin:
"El carnaval es un espectáculo que se desarrolla sin rampas y sin separación entre actores y espectadores. Todos sus participantes son activos, todos comunican en el acto carnavalesco. No se mira el carnaval y, para ser más exactos, habría que decirse que ni siquiera se lo representa, sino que se lo vive. Se está plegado a sus leyes mientras estas tienen curso y se lleva así una existencia de carnaval”.

sábado, noviembre 08, 2014

Agonías y emergencias

(apuntes para "Fronteras y rupturas en el lenguaje de las artes escénicas", panel organizado en La Guarida del Coyote y en el que estuvimos Aldo Córdoba, Edén Coronado, Arturo Garrido y Antonio Trejo, el pasado 30 de octubre)

1. Agón: contienda, desafío. Todos estamos hoy en agonía en México, pero pocos son/somos protagonistas, los primeros en hablar. Buscamos fin fe la última emisión de un sonido. Arrebatos pero no de palabra. Nos falta el diálogo, nos falta volver a ser coro, una sola voz como eco de las luchas que suceden fuera del escenario, de las esperanzas y necesidades que necesitan reflejarse en el foro. La acción está ahí afuera.

2. Ni anfiteatro ni ágora, el teatro se glocaliza. Necesitamos ser mímesis, aliteración de reclamos, de voces que exigen, que dudan, prevenir al que alza hoy la voz a la mitad del foro o al que puede y no sabe que en su actuación está el cambio de rumbo. Arenga y epístola del epígrafe al epitafio.

3. Tercera llamada o cierre del telón. Agonía: la primera fase de la muerte o la última de la vida.

4. Sentimos y significamos, todo es escénico y nos gusta el drama: happenings, danza de especifidad espacial, butoh, coreocartografía, sicodrama, live art, teatro invisible, flashmob, low technology.

5. Todos mienten. Por lo menos en el teatro sabemos que todo es apariencia.

6. Lecturas, música y gestos en el bar, en la calle, en la escuela, con la condición de no molestar, de imbuirse e inmiscuirse. Como los performanceros de los camiones urbanos, como los que crean su escenario con las bocinas a todo volúmen y nos hacen entrar a fuerza en su dinámica y una ruta que no es la nuestra. Quizá necesitan aplausos.

7. Quizá sí, somos todos, quizá no. Pero la incongruencia mayor es que no estamos todos los que somos. Si no somos no hacemos, si no somos nos hacemos. Nos faltan. 

domingo, marzo 23, 2014

Máscaras - Santayana

«Sea alegre o triste el semblante que asumamos, al adoptarlo y acentuarlo definimos nuestro humor prevaleciente. De aquí en adelante, mientras continuemos bajo el hechizo de este autoconocimiento, no solo vivimos sino actuamos; componemos y representamos el personaje que hemos elegido, calzamos el coturno de la deliberación, defendemos e idealizamos nuestras pasiones, nos estimulamos elocuentemente a ser lo que somos, devotos o desdeñosos o descuidados o austeros; hablamos a solas (ante una audiencia imaginaria) y nos envolvemos graciosamente en el manto de nuestra parte inalienable. Así vestidos, solicitamos el aplauso y esperamos morir en medio de un silencio universal. Declaramos vivir de acuerdo con los elevados sentimientos que hemos manifestado, así como tratamos de creer en la religión que profesamos. Cuanto mayores las dificultades, mayor es nuestro celo. Por debajo de nuestros principios proclamados y de nuestra palabra empeñada debemos esconder asiduamente todas las desigualdades de nuestro humor y nuestra conducta, y esto sin hipocresía, ya que nuestro carácter elegido es más verdaderamente nuestro que el flujo de nuestros sueños involuntarios. El retrato que pintamos de este modo y exhibimos como nuestra verdadera persona puede estar hecho según el gran estilo, con columnas y cortinados y paisajes distantes y señalando con el dedo un globo terrestre o la filosófica calavera de Yorick; pero si este estilo es innato y nuestro arte vital, cuanto más transmute a su modelo, más profundo y verdadero será el arte. El busto severo de una escultura arcaica, que apenas humaniza el bloque de piedra, será más justa expresión de un espíritu que el aspecto embotado que tiene el hombre por la mañana o sus muecas casuales. Todo aquel que está seguro de su inteligencia, u orgulloso de su cargo, o ansioso por su deber, asume una máscara trágica. Se delega en ella y a ella transfiere casi toda su vanidad. Si bien está vivo y sometido, como todo lo existente, al flujo debilitante de su propia sustancia, ha cristalizado su espíritu en una idea, y más con orgullo que con dolor ha ofrendado su vida en el altar de las musas. El autoconocimiento, como cualquier arte o ciencia, vierte su materia a un nuevo medio, el medio de las ideas, en el cual pierde sus viejas dimensiones y su antiguo lugar. Nuestros hábitos animales son transmutados por la conciencia en lealtades y deberes, y nos volvemos "personas" o máscaras».

Georges Santayana, citado por Erving Goffman

martes, septiembre 30, 2008

Nietzsche y las mascaras

"El juego de Nietzsche con el concepto móvil de la máscara fue una parte de su danza con los conceptos, una parte de su propuesta de la música del lenguaje. La proliferación de las máscaras es tomada por Nietzsche del mundo griego presocrático, todo él poblado de dioses. Este mundo lo tomó a Nietzsche y fue su idea materna genitora, uno de los muchos úteros que lo parieron. La parición de Nietzsche por el mundo presocrático es a través de los dioses. Todo está lleno de diosas y de dioses. Los dioses danzan, las diosas ríen, y Nietzsche los observó, los miró, y participó con ellos de sus rituales. Este mundo parió a Nietzsche a través de sus estudios de filología, y a pesar (y con) las múltiples voces que en sus libros se nos presentan, el filósofo alemán sacó su cabeza por la vagina de este mundo presocrático que lo fascinó, y que no se dejó abandonar ya más".

Stella Accorinti