Mostrando las entradas con la etiqueta español. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta español. Mostrar todas las entradas

martes, noviembre 24, 2020

Actualización del diccionario de la RAE

antirretroviral, barbijo, cuarentenear, desconfinar, desescalada, despublicar, distópico, finde, presentismo trol... son algunas de las 2557 palabras incorporadas o con nuevas acepciones en el Diccionario de la Real Académia. El papel de esta institución lo platicaremos luego, por lo pronto aquí está la liga a una muestra de estas palabras.

Por cierto, estos tuits dieron mucho de que hablar en esa bonita red social:




martes, abril 26, 2016

El genial discurso de Fernando del Paso al recibir el Premio Cervantes

Majestades, Señor Presidente del Gobierno, Señor Ministro de Educación, Cultura y Deporte, Señor Rector de la Universidad de Alcalá, Señora Presidenta de la Comunidad de Madrid, Señor Alcalde de esta ciudad, autoridades estatales, autonómicas, locales y académicas, querida esposa —oíslo— e hijos, queridos parientes y amigos que me acompañan, queridos todos, Señoras y Señores:

La del alba sería, cuando timbró el teléfono de mi casa y yo pensé que si no era una tragedia la que me iban a anunciar, sería la malobra de un rufián que deseaba perturbar mis buenas relaciones con Morfeo, o quizás el mago Frestón. Pero no fue así, por ventura: era mi hija Paulina quien desde Los Cabos, Baja California, me anunciaba haberse enterado que me habían otorgado este premio, lo cual colmome de dicha pese a que desde ese instante las múltiples llamadas telefónicas que recibí por parte de amigos, parientes y periodistas, incluyendo los de España, para ratificar la gran nueva, no me dejaron volver a pegar el ojo. Yo, ni tardo ni perezoso acometí de inmediato la empresa de despertar a cuanto amigo y pariente tengo para informarles lo que me habían comunicado.

En marzo del año pasado, cuando tuve el honor de recibir en la ciudad mexicana de Mérida el Premio José Emilio Pacheco a la Excelencia Literaria, hice un discurso que causó cierto revuelo. Sé muy bien que esas palabras despertaron una gran expectativa en lo que se refiere a las palabras que hoy pronuncio en España. Las cosas no han cambiado en México sino para empeorar, continúan los atracos, las extorsiones, los secuestros, las desapariciones, los feminicidios, la discriminación, lo abusos de poder, la corrupción, la impunidad y el cinismo. Criticar a mi país en un país extranjero me da vergüenza. Pues bien, me trago esa vergüenza y aprovecho este foro internacional para denunciar a los cuatro vientos la aprobación en el Estado de México de la bautizada como Ley Atenco, una ley opresora que habilita a la policía a apresar e incluso a disparar en manifestaciones y reuniones públicas a quienes atenten, según su criterio, contra la seguridad, el orden público, la integridad, la vida y los bienes, tanto públicos como de las personas. Subrayo: es a criterio de la autoridad, no necesariamente presente, que se permite tal medida extrema. Esto pareciera tan solo el principio de un estado totalitario que no podemos permitir. No denunciarlo, eso sí que me daría aún más vergüenza.

Quizá debí haber comenzado este discurso de otra forma y decirles que yo nací en el ámbito de la lengua castellana el 1º de abril de 1935 en la ciudad de México. “Felicidades señora, es un niño”, dicen que dijo el médico que estaba exhausto de maniobrar una y otra vez con los fórceps, antes de ponerme no de patitas sino de orejitas en el mundo y quién al ver por primera vez mis entonces diminutos órganos reproductores, coligió con gran perspicacia que yo era un varón, rollizo no, pero tampoco escuálido: yo no quería nacer y a veces todavía pienso que no quiero nacer.

Me cuentan que lloré un poco y ¡Oh, maravilla! lloré en castellano: y es que desde hace 81 años y 22 días, cuando lloro, lloro en castellano; cuando me río, incluso a carcajadas, me río en castellano y cuando bostezo, toso y estornudo, bostezo, toso y estornudo en castellano. Eso no es todo: también hablo, leo y escribo en castellano.

Pancho y Ramona, el Príncipe Valiente, Lorenzo y Pepita, Tarzán y Mandrake, fueron mis primeros personajes favoritos, y yo no podía esperar a que mi padre despertara para que me leyera las historietas dominicales a colores, de modo que me di priesa en aprender a leer en la pre-primaria en la que me inscribieron mis padres, dirigida por dos señoritas que no eran monjas pero sí muy católicas y tan malandrines que me daban con grandes bríos y denuedo reglazos en la mano izquierda–yosoy zurdo- cuando intentaba escribir con ella, sin obtener su objetivo: no soy ambidextro, soy ambisiniestro. Más tarde mi mano izquierda se dedicó a dibujar y fue así como se vengó de la derecha. Pero aprendí a leer con los dos ojos, y con los dos ojos y entre los rugidos de los leones me las vi con don Quijote de La Mancha. En efecto, un hermano de mi padre que tenía una gran biblioteca virgen —nadie la leía: compraba los libros por metro—, me invitó a pasar quince días en su casa, muy cercana al zoológico, desde donde se escuchaban a distintas horas del día los estentóreos rugidos de los leones y yo me dije: ¿leoncitos a mí? y me zambullí en la literatura de los clásicos castellanos: desde entonces estoy familiarizado con todos ellos: Tirso de Molina, Lope de Vega, Garcilaso, Góngora, el Arcipreste de Hita, Quevedo, Baltasar Gracián y varios otros. Fue allí también, en la casa de mi tío donde me enfrenté con Don Quijote en desigual y descomunal batalla: él, las más de las veces jinete en Rocinante o a horcajadas en Clavileño y yo, en miserable situación pedestre. No obstante mi Señor y Sancho Panza estaban ilustrados por Gustave Doré y eso me sirvió de báculo. Salí de su lectura muy enriquecido y muy contento de haber aprendido que la literatura y el humor podían hacer buenas migas. De esto colegí que también los discursos y el humor podían llevarse.

De ahí continué leyendo, apasionado, a numerosos y muy buenos escritores españoles. Antonio Montaña Nariño, un escritor colombiano ya fallecido, entró a la agencia de publicidad donde yo trabajaba y me presentó a su amigo, el hispano-mexicano José de la Colina. Pronto ellos se transformaron en mis primeros mentores literarios y me dieron a conocer a Benito Pérez Galdós, Ramón Menéndez Pidal, Ramón Gómez de la Serna, Ramón María del Valle Inclán, Antonio y Manuel Machado, Rafael Alberti y otros autores que me hicieron enamorarme profundamente de la lengua. En aquél entonces yo me regocijaba mucho leyendo a estilistas como Gabriel Miró. Antonio y José me dieron también a conocer a Joyce, Faulkner, Dos Passos, Erskine Caldwell, Julien Green, Marcel Schwob y otros muchos grandes autores de las literaturas anglosajona y francesa.

También desde luego a excelentes escritores españoles como Rafael Sánchez Ferlosio, Juan José Armas Marcelo, Juan Marsé, los hermanos Goytisolo, Fernando Savater, Camilo José Cela, Javier Marías, Arturo Pérez- Reverte y a quién detonó toda mi vocación literaria: el poeta Miguel Hernández, autor de El rayo que no cesa.

Recuerdo que hace algunos años en una universidad francesa, cuando comencé a dar una lista de los escritores que según yo me habían influido, una persona del público señaló que yo no había mencionado a ningún escritor español y me dijo que cómo era posible. Yo le contesté: los españoles no me han influido, a los españoles los traigo en la sangre, y agregué a la enumeración aquellos latinoamericanos que son parte de mis lecturas más importantes y por lo tanto de mi vida como Borges, Onetti, Carpentier, Lezama Lima, Cortázar, Asturias, Vargas Llosa, García Márquez, Neruda, Huidobro, Gallegos, Guimarães Rosa y César Vallejo y entre los mexicanos Juan Rulfo, Octavio Paz, Carlos Fuentes, Mariano Azuela, Martín Luis Guzmán, sin olvidar a Fernández de Lizardi y a nuestra amada monja Sor Juana Inés de la Cruz.

Los maravillosos sonetos de Miguel Hernández me motivaron a escribir Sonetos de lo diario, publicados por Juan José Arreola en “Cuadernos del Unicornio” en 1958. Pero en realidad mi primera incursión en el mundo castellano tuvo lugar cuando era yo muy peque: “Nano Papo quiee cuca pan quiquía”, que mi madre interpretaba fielmente: “Nano Papo” era: “Fernando del Paso”, “quiee cuca pan quiquía” quería decir “quiere azúcar pan y mantequilla”. Algunas tías malhumoradas, pronosticaron que yo no iba a dar pie con bola con el lenguaje. Se equivocaron de palmo a palmo. Poco después, al parecer insatisfecho con el eufemismo familiar que se le asignaba a los glúteos, los llamé “las guinguingas” y pronto este neologismo fue adoptado por toda la familia. La publicación de los Sonetos me sirvió para conocer a Arreola y a Juan Rulfo, quien sabía todo lo que había que saber sobre novela mexicana, española, rusa, inglesa, italiana, alemana, y, en fin, sobre novela mundial. Comencé entonces a escribir José Trigo, un libro reflejo de mi obsesión por el lenguaje, mi fascinación por la mitología náhuatl y que obedecía a tantos otros propósitos, que lo transformaron casi en un despropósito. Pero ahí está, tan campante, a sus 50 años de edad: fue publicado en 1966. Seguí después con Palinuro de México, una especie de autobiografía inventada, una recreación literaria de mi vida como niño y adolescente, conjugada en varios tiempos verbales: lo que fui, lo que yo creí que era, lo que no fui, lo que hubiera sido, lo que sería, etc. Y después vino Noticias del Imperio, la novela sobre los emperadores Maximiliano y Carlota en la que me propuse darle a la documentación el papel de la tortuga y a la imaginación el de Aquiles. Desde muy peque el melodrama de estos dos personajes, el saber que habíamos tenido en México un emperador austriaco de largas barbas rubias al que fusilamos en la ciudad de Querétaro y una emperatriz belga que vivió, loca, hasta 1927, cuando Lindbergh cruzó el Atlántico en avión, me había fascinado. Por supuesto, en cuanto ganó Aquiles la novela quedó terminada. He escrito también libros de poesía, libros para niños y dos obras de teatro. Una de ellas que he soñado que algún día se represente o se lleve a escena en este país: La muerte se va a Granada, sobre el asesinato de Federico García Lorca.

Toda mi vida ha continuado la riña entre mi mano izquierda y mi mano derecha. Ninguna de las dos ha triunfado y esto ha significado para mí un conflicto muy profundo. Sin embargo mi mano derecha se ha impuesto, no sé si soy escritor, pero sé que no soy pintor, nunca he dejado de escribir para dibujar y siempre he dejado de dibujar para escribir.

Sin embargo la lucha más prolongada que he sostenido en la vida ha sido contra mi propia salud. Desde que era muy peque y me operaron de algo que se llama “adenoides” hasta el momento actual, en que supero las secuelas, largas y dolorosas, de dos series de infartos al cerebro de carácter isquémico, he estado cuando menos quince veces en el quirófano: por una apendicitis, por dos hernias, dos tumores benignos, un desgarre en el corazón, un stent en la arteria femoral superficial de la pierna derecha, otro en la arteria coronaria izquierda, dos oclusiones intestinales y entre otras cosas dos operaciones de las que llaman “a corazón abierto”. Además de recurrentes ataques de gota y una fractura del tobillo derecho. Tan mal he estado en los últimos tiempos que cuando alguien me vio me dijo: “pero hombre, ¿así va usted a ir a España?” y yo le contesté: “yo a España voy así sea en camilla de propulsión a chorro o en avión de ruedas”.

¿Dije antes que "todavía pienso que no quiero nacer"? ¡Pamplinas! Fue una bravuconada. La vida ha sido bastante cuata conmigo. Quise escribir y escribí. Nunca escribí para ganar premios, pero ya ven ustedes, aquí estoy. Quise casarme con Socorro y me casé con ella. Quisimos tener hijos y tuvimos hijos. Quisimos tener nietos y tuvimos nietos. Y desde hace unos dos años tenemos una bisnieta: Cora Kate McDougal del Paso. Espero que algún día sus padres le recuerden que su bisabuelo le deseó que ella agradezca haber venido al mundo a compartir la vida con todos nosotros, aunque no sé en que lengua lo hará, puesto que nació en la tierra de James Joyce, Irlanda, y parece destinada a vivir en ese país. También desde aquí le mando mil besos a nuestra otra casi bisnieta, Ximena, a quien le digo casi bisnieta porque es la nieta de un casi nuestro hijo, Arturo. Hay más, les voy a contar una historia. Seré breve, es la misma historia que conté en la Caja de las Letras: Hace mucho tiempo el joven poeta mexicano tabasqueño, José Carlos Becerra, obtuvo una beca Guggenheim y con ella se fue a Londres con el propósito de comprar un automóvil con el cual recorrer toda Europa. Una madrugada, camino a Bríndisi, en Italia, no se sabe qué sucedió: tal vez se quedó dormido al volante, el caso es que se desbarrancó y se mató. Yo llegué también con mi beca Guggenheim a Londres pocos meses después y me alojé en la casa del mismo amigo mutuo, Alberto Díaz Lastra, en donde él se había alojado. Allí, José Carlos olvidó una camisa que yo heredé. Desde entonces, cada vez que yo sentía pereza de escribir, desánimo o escepticismo, me ponía la camisa y comenzaba a trabajar. Consideré que yo tenía un deber hacia aquellos artistas, hombres y mujeres, cuya muerte prematura les impidió decir lo que tenían que decir. Por eso esa camisa tiene tanta importancia en mi vida. Depositarla en la Caja de las Letras no significa que no vuelva yo a escribir: la magnificencia e importancia del Premio de Literatura Española Cervantes, me obliga moralmente a hacerlo y así lo haré: me pondré la camisa, así sea metafóricamente, una y otra vez, hasta que se acabe (no la camisa sino mi vida).

Pero no vine aquí para contar mi vida y mis obras, ni para comentar mis penas. Tampoco a hablar de las guinguingas de nadie, ni siquiera de las de Don Quijote, aturdidas y compungidas como debieron estar, tras tantas tan tremendas tundas que le propinaron durante su azarosa profesión caballeril. Vine y estoy aquí hoy, 23 de abril de 2016, en el que se conmemora el aniversario número 400 de la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra, discurso en ristre y con los colores de España en el pecho, muy cerca del corazón, para agradecer: a sus majestades los Reyes de España Felipe VI y doña Letizia, por su muy generosa hospitalidad; por su hospitalidad también a la ciudad de Alcalá de Henares, a su Alcalde, y al Rector de esta Universidad; al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte así como al Instituto Cervantes; al jurado del Premio Cervantes por su decisión, riesgosa diría yo, en la medida en que juzgó como tal a mi literatura. Agradezco también a mis amigos y familiares presentes, a oíslo Socorro y a mis hijos: Fernando que descanse en paz, a Alejandro, Adriana y Paulina el gran apoyo que me han dado toda la vida. Socorro: perdóname si alguna vez te hice daño: te pido perdón en público. Asimismo y profundamente a la Providencia, a la casualidad o a la causalidad el haberme hecho súbdito de la lengua castellana, a mi país México y a mis padres por haberme dado este lenguaje y sobre todo, gracias a ti, España, mil gracias.

Por cierto, también sueño en español.

Vale.

Fernando del Paso

martes, noviembre 17, 2015

Moaxajas, vueltas y mudanzas

El castellano fue arabe, andaluz, judio, es mezcla e influencia. Convivencia. Léxico y pronunciación son parte de ese legado en el que occidente y oriente tuvieron mil y una noche juntos. En Al-Ándalus se hablaban el dialecto romance y el árabe, cristianos viviendo entre musulmanes y viceversa. Sus resultados fueron las moaxajas, la jarchas y los zéjel. Las moaxajas —"cancioncillas al estilo de los cristianos", como decían los arabes, o "formas métricas que la gente de al-Andalus ha usado mucho; [su tema] es el del nasīb y el gazal y son difíciles de escuchar, guardadas en los bolsillos y en los corazones. El primero que hizo las formas métricas de las moaxajas e inventó sus reglas fue, según tengo entendido, Muhammed Ibn Mahmud, el ciego de Cabra", escribió Julián Ribera— constaban de Qufl (vuelta) y Gusn (mudanza), y remataban con Markaz o Jarŷa (jarcha).

Tomado de la Biblioteca Virtual Cervantes.

Qufl
El amor juguetea con mi corazón
que se queja y llora por la pasión.

Gusn
¡Oh gentes! Mi corazón está prendado,
y es quien ansía amar, desconcertado;
le engaño y es mi llanto, el derramado.

Qufl
¿Quién te ha enseñado, ¡oh garzón!,
a lanzar miradas que matan a un león?

Gusn
En noche oscura, luna llena,
en rama granada, fruta plena,
esbelta cintura y mejilla morena.

Qufl
Ven, amado mío, a la unión,
para la huida de mí, no hay razón.

Gusn
Me contestó: mi mejilla es flor venenosa,
mis ojos desenvainan espada filosa.
¡Cuidado, mi unión es peligrosa!

Qufl
Quien desee atraparle, va a la perdición,
pero yo continúo detrás, con tesón.

Gusn
Mi corazón engañado se derrite de amor;
su amor entre tinieblas es puro resplandor;
prisionero entre sus manos está todo mi ardor;

Markaz o Jarŷa
No encuentro para la calma ninguna razón,
derramar lágrimas es mi único blasón.

sábado, junio 20, 2015

El español en el mundo

Datos del Instituto Cervantes en su web El día e.


  • En 2015, casi 470 millones de personas tienen el español como lengua materna (un 6,7% de la población mundial). A su vez, el grupo de usuarios potenciales de español en el mundo (cifra que aglutina al grupo de dominio nativo, el grupo de competencia limitada y el grupo de aprendices de lengua extranjera) alcanza casi los 559 millones.
  • El español es la segunda lengua materna del mundo por número de hablantes, tras el chino mandarín, y también la segunda lengua en un cómputo global de hablantes (dominio nativo + competencia limitada + estudiantes de español).
  • Las previsiones estiman que en 2030 los hispanohablantes serán el 7,5%de la población mundial. A su vez, dichas previsiones también pronostican que, dentro de tres o cuatro generaciones, el 10% de la población mundial se entenderá en español.
  • Compartir el español aumenta un 290 % el comercio bilateral entre los países hispanohablantes.
  • En 2014, el 6,7% de la población mundial es hispanohablante (un total de casi 470 millones de personas con dominio nativo del español), porcentaje que destaca por encima del correspondiente al ruso (2,2,%), al francés (1,1%) y al alemán (1,1%). Las previsiones estiman que en 2030 los hispanohablantes serán el 7,5% de la población mundial.
  • El 7,9 % de los usuarios de Internet se comunica en español, donde es latercera lengua más utilizada. El uso del español en la Red ha experimentado un crecimiento del 1.123 % entre los años 2000 y 2013. El español es la segunda lengua más importante de Wikipedia por número de visitas.
  • Más de 21 millones de alumnos estudian español como lengua extranjera, con Estados Unidos, Brasil y Francia en los primeros puestos en número de estudiantes de ELE. En Estados Unidos el número de universitarios matriculados en cursos de español supera al número total de alumnos matriculados en cursos de otras lenguas.
  • Más de 41 millones de estadunidenses tienen un dominio nativo del español, si bien la población hispana de Estados Unidos ronda ya actualmente los 53 millones de personas.
  • En 2050 Estados Unidos será el primer país hispanohablante del mundo. Más de la mitad del crecimiento de la población de Estados Unidos entre 2000 y 2010 se debió al aumento de la comunidad hispana.

miércoles, junio 08, 2011

Jorge Semprún (1923-2011)

"En todas las memorias de los hombres hay chimeneas que humean. Rurales ocasionalmente, domésticas: humos de los dioses lares. Pero de este humo de aquí, no obstante, nada saben. Y nunca sabrán nada de verdad. Pues no era la realidad de la muerte, repentinamente recordada, lo que resultaba angustiante. Era el sueño de la vida, incluso apacible, incluso lleno de pequeñas alegrías. Era el hecho de estar vivo, aun en sueños, lo que era angustiante".

(Murió hace unos días, recomendamos leerlo.)

viernes, enero 14, 2011

la lengua como medio de penetración

"Con tanta mentira que escuchamos la lengua pierde sentido. Hace falta una ética de la comunicación pública, pues hablar para ocultar es terrible. Necesitamos un cambio en el modo de hablar, principalmente de las autoridades, para que se sientan responsables de lo que dicen". 


la RAE “tiene una cantidad impresionante de dinero que recibe del rey, de los fondos estatales, de la asociación de Amigos de la Academia y del negocio que hace con sus publicaciones, pero todo ese poder lo están dirigiendo las grandes empresas españolas como Repsol o Telefónica, pues para ellos el lenguaje es el mejor medio de penetración económica en Hispanoamérica. 


Luis Fernando Lara, investigador de El Colegio de México y coordinador del proyecto para la realización del Diccionario del Español en México (entrevista en La Jornada).

jueves, noviembre 11, 2010

Si Nikito Nipongo viviera...

Sigo con el tema de la Ortografía, como tantos otros obsesionados. ¿Ociosidad? ¿Cero inspiración? ¿Falta de conciencia al no buscar un tema realmente importante? ¿Miedito? ¿Pura chacota? Tal vez un poco de todo o esta solo (conste que ya no acentuo ni solo ni esta). El idioma es una herramienta para el ocio, para cambiar o para divertirse, y hay que conocer el funcionamiento de cualquier vehículo en el que busquemos transportarnos. 

Raúl Prieto, más conocido como Nikito Nipongo (1918-2003), era un antiacadémico furibundo y sus Perlas japonesas eran una delicia, así como su libro Madre Academia. Digamos en descargo de la RAE que desde hace algunos años hasta eso que en el diccionario ya no ponen "mejicano" sino "nahua", pero las definiciones no han variado. Va como muestra esta perla del maestro Nikito: 

Si la Real Academia Española pone en su diccionario: "tamal. Amer. Especie de empanada'' ("empanada. Masa de pan''), sin merecer reparos de la Mexicana, tranquilamente suelta, igualmente ahí, esto: 
tepezcuinte. (Del mejicano tepetl, monte e itzcuintli, perro.) Costa Rica, Guatemala y Méjico, paca, animal. 
Nadie de la Academia Mexicana, ni siquiera los que en ella se las dan de nahuatlatos, le ha hecho ver a la Real Madre que su tepezcuinte fue el tepescuincle o tepescuintle, uno de los muchos animalitos de México ya extinguidos, y que es una reverenda cabronada imponerle a ese perro de monte, mamífero carnívoro de México y de América Central, la definición correspondiente a la paca (voz de origen guaraní), mamífero roedor que, como se lee en el mismo disparatario, "es propio de América de Sur''.
Y bien, con las zonas del cadáver de la Real Academia Española que antes he revisado me basta, aunque para seguir la disección hay más: Realeza, Clericalismo, Pendejez... Este último tema se distingue por ancho y jugoso, lo que es de esperar, tratándose del Diccionario de la Lengua Española en Salmuera.

La neta, la neta, a mi lo único que no me suena de cambios anteriores y nuevos es "cuórum" (se ve horrible) y el integrar la partícula "ex" como prefijo excepto cuando afecte a dos palabras ("ex secretario general"), porque la pura partícula es "lo que fue y ya no es", e integrada significa "fuera": exhumación, extraer. ¿Se crearán tantas entradas en el diccionario como palabras fomadas con "ex"? ¿Cuál es la forma "correcta" de escribir "ex presidente de la república"? 

Ah, 1) si tienen tiempo, pueden consultar en la página de la RAE las conjugaciones del muy mexicano y cubano [sic] verbo "cantinflear", y 2) los invito a que visiten el portal de Sandro Cohen, donde da buenos consejos y ejemplos para una redacción sin dolor y comenta sobre los cambios en la hortografía de la RAE, y se pregunta si son necesarias las tildes.

miércoles, noviembre 10, 2010

qultismos, ympociziones, uves y ¡yes!


"Quórum es un cultismo, un tecnicismo jurídico y político 
que si no se escribe bien no sé qué persona inculta la va a usar. 
El vulgo no necesita quórum porque nunca se reúne con consecuencias jurídicas". 
Juan Antonio González Iglesias, poeta y profesor de Latín de la Universidad de Salamanca 

*

"La Academia no impone nada, 
aunque su autoridad es grande y la gente hace caso a lo que dictamina". 
Javier Marías, escritor y Académico de la Lengua 

*

"Y se llegó a un acuerdo: se aceptaba uve —mayoritario en España— a cambio de que se aceptara el ye de algunas zonas americanas". 
Humberto López Morales, de la Academia de Puerto Rico

más en El País y en la página de la Rial Madre Academia

miércoles, noviembre 01, 2006

El español en la Union Europea

(suplemento Entrelíneas, 23 de abril de 2004)

El pasado 23 de abril se celebró en algunos países de América latina el Día del Idioma, que en nuestro país es conocido como Día del Libro y la Lectura. Ello se debe a que ese día se cumplieron 388 años del fallecimiento del ingenioso Miguel de Cervantes Saavedra, el primero que noveló en nuestra lengua y 399 años de la primera edición de El ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha, en el que la lengua española alcanzó su máxima representación.

De Don Quijote el escritor ruso Fiodor M. Dostoievski escribió que es “la más perfecta” de “entre todas las figuras hermosas de la literatura cristiana”. Roland Barthes advierte que Cervantes fue “ante todo, un gran pescador de lenguaje, de lenguaje vivo, hablado y escrito”. Don Quijote es la suma de las vivencias de un lenguaje a través de sus personajes más disímbolos, y así se comprobó en una reciente encuesta entre cien escritores de 54 países, para los que es no sólo la mejor novela en español, sino de todos los idiomas y de todos los tiempos.

En estos días de reunificación europea, ¿cuál es el papel y la importancia de nuestro idioma?, ¿goza de cabal salud en esa parte del mundo a la que geográfica y comercialmente pertenece España? A continuación unos pequeños esbozos.

A pesar de ser descendiente del indoeureo, el español en Europa no tiene muchos hablantes, y la mayoría estamos en América. Del indoeuropeo derivaron el sánscrito, el itálico, el latin y más adelante, o arriba, si hablamos de un árbol genealógico, las otras lenguas latinas actuales: francés, italiano, portugués, provenzal, catalán, rumano y romanche. A quien quiera ahondar en la historia del español le recomendamos Los 1001 años de la lengua española, de Antonio Alatorre (Bancomer, 1979).

El español es la cuarta lengua más hablada en el mundo, con más de 400 millones de hablantes, después del chino, el inglés y el hindú. Además de los países latinoamericanos, hay comunidades de hispanohablantes cada vez más grandes en países como Estados Unidos, donde es la segunda lengua más hablada y donde Nueva York es la cuarta ciudad con más hablantes de español, después de México, Buenos Aires y Madrid. El español es solicitado como segunda lengua en la mayoría de las escuelas de Francia o Italia.

Otro dato interesante es que ocho de los 100 autores galardonados con el Premio Nobel de Literatura en el siglo XX fueron de habla hispana: los españoles Jacinto Benavente (1922), Juan Ramón Jiménez (1956) y Camilo José Cela (1989); los chilenos Gabriela Mistral (1945) y Pablo Neruda (1971); el guatemalteco Miguel Angel Asturias (1967); el colombiano Gabriel García Márquez (1982) y el mexicano Octavio Paz (1990). Según Alatorre no es preocupante: “¿Qué significa el Premio Nobel? ¿Qué clase de jueces son esos señores de la Academia sueca, la mayor parte de los cuales ni siquiera hablan español?”

Y surgen de la memoria Borges, Guillén, Gorostiza, Cortazar, Rojas, Bryce Echenique, Rulfo, Pérez Galdós… Con Internet y las nuevas posibilidades más o menos económicas de reproducción e impresión, los escritores en todo el mundo se han reproducido, saturando los espacios de venta y de asimilación de toda clase de información. El 50 por ciento de los libros que se editan en todo el mundo vende menos de mil ejemplares, y el único autor que recuerdan siete de cada 100 personas en México es Carlos Cuauhtemoc Sánchez. Entre más opciones hay de lectura menos podemos abarcarlas todas.

La defensa del español no debe darse desde la ultracorrección del idioma, ni desde la postura colonialista, de viejas glorias sin sustento, de la Madre Patria con todo y Real Academia. No se trata de querer abarcar territorios sino fortalecernos en cada identidad conociendo otras, de producir intercambios. Un idioma no se empobrece, los que lo hacen son las personas que no saben usarlo. El español, como producto y productor cultural, ha destruido o menospreciado lenguas de sus colonias o territorios como si de impurezas se tratara. El nahuatl resulta tan minimizado como el catalán, el quechúa tan mal visto como el spanglish y sus interesantes rejuegos. Son estos intercambios los que hacen de una lengua viva una lengua fuerte.

Y sí, a pesar de la falta de uso en otros idiomas de la eñe, “la lengua española goza de buena salud”, según Ángel Rosenblat, en El castellano de españa y el castellano de América. Gocemos el baño, la caña, el coño, las muñecas y la niñez.