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lunes, abril 17, 2023

Permiso para lavarme - Roque Dalton


Nunca entendí lo que es un laberinto
hasta que cara a cara con mi mismo
perfil hurgara en el espejo matutino
con que me lavo el polvo y me preciso.
Porque así somos más de lo que fuimos
a la orilla del sol alado y fino:
de sangre reja y muro bien vestidos
de moho y vaho y rata amados hijos.

viernes, mayo 14, 2021

Zdena - Roque Dalton


Como Antígona eres, o quizás no,
quizás es sólo una manera pomposa de limitarte.
En todo caso, como las mujeres de Hemingway,
más propia para novia de un piloto
de Air France.

¿Qué haces, pues junto al pobre poeta
de quien ni siquiera eres el–gran-amor-de-la-vida,
a quien realmente no conoces,
aunque debes haber oído decir
que sienta bien su compañía?

Él podría decirte que desnuda lo asustas,
que antes de poseerte precisa preguntarse, como Manuel Galich:
“¿Esto es lo mío?”
Y que sólo te ama
cuando la voz burlona de su Dios le dice:
“Sí, anda, tonto.”

Él es quien considera que Lalraux
es hoy un escritor de segundo orden,
que Sartre no está mal
y que Durrel se marchitó en manos de los agentes enemigos.

Y, olvídate,
el poeta jamás te comprará collares:
te romperá muchas medias, eso sí,
te obligará a gastar la ropa que menos te gusta
y hasta te insultará y te golpeará
y te obligará luego a ayudarlo
con el remordimiento.

Ay, muchacha,
de seguro que tú eras para otro,
en alguna parte alguien cometió un error estupendo:
el poeta no tiene más remedio
que rendirse a la felicidad,
llamarte (por no dejar) “mi bestia espléndida”
e incorporarte a su dolorosa cultura,
como los pajarracos de la noche abren su nido
al ave del paraíso.

lunes, septiembre 02, 2019

Lunes - Roque Dalton

Las seis de la mañana
partiendo a gritos del reloj: de nuevo
la catedral de luz derribará sus muros
sobre mi caminante corazón
que descansaba.
Odio como a un burgués la fuga de las sábanas.

No es por el frío, que no existe.
No es por el miedo al ojo agazapado
donde el farol,
anoche,
crucificó la sombra.
Ni siquiera es por ti,
ni por tu sexo que estalla en las manos,
tu descubierta gruta
recién muerta en el agua.

Es
—oh indeterminación
que un año azul y roto se merece—
la sensación antigua como mi puño izquierdo
o mi añorada comprensión de los pájaros:
el ojo junto al hombro, sin suplicar siquiera,
la mano hacia la cara de nueva piedra que alzo,
la vida que me pide,
la miserable savia que reconozco en mí.

Habría tenido, digo yo, que venir,
—no al mundo de los títeres, costureros de seda,
rudas botellas de ginebra como hospitales de la sed,
no al mundo que me das o al te doy,
pan deleznable, campo
para el cuchillo de la mermelada—
habría tenido que venir, repito,
como un desnudo incendio
hasta el reseco bosque donde me aterro sin gritar,
como un rudo torrente para la arena débil,
como aquel árbol que exige sangre de la tierra dormida,
reclamo de preñez contra la fuga,
contra la inmóvil lágrima
y la potente desesperación…

Pero, tempranamente,
vine como soy,
con manos desangrables,
con miedo,
con amor,
con cuatro lunes cada mes.
Y creo
que de no ser por este corazón,
por este palpitante planeta musical,
ya me habría marchado a tratar de morir.
Con todo,
no querría olvidarme de la risa

viernes, septiembre 29, 2017

Hora de la ceniza - Roque Dalton

Finaliza septiembre. Es hora de decirte
lo difícil que ha sido no morir.


Por ejemplo, esta tarde
tengo en las manos grises
libros hermosos que no entiendo,
no podría cantar aunque ha cesado ya la lluvia
y me cae sin motivo el recuerdo
del primer perro a quien amé cuando niño.

Desde ayer que te fuiste
hay humedad y frío hasta en la música.
Cuando yo muera,
sólo recordarán mi júbilo matutino y palpable,
mi bandera sin derecho a cansarse,
la concreta verdad que repartí desde el fuego,
el puño que hice unánime
con el clamor de piedra que exigió la esperanza.

Hace frío sin ti. Cuando yo muera,
cuando yo muera
dirán con buenas intenciones
que no supe llorar.
Ahora llueve de nuevo.
Nunca ha sido tan tarde a las siete menos cuarto
como hoy.

Siento deseos de reír
o de matarme.

viernes, febrero 05, 2016

Leyes

Pensión de más de 30 mil mensuales por 3 años de trabajo en el magisterio...
CNDH emite recomendación a la Marina por caso de tortura y violencia sexual.
El operativo funcionó...
Comentamos como propio lo que piden los anunciantes.
El salario mínimo viola la Constitución al no alcanzar para la canasta básica.

[Con los titulares de cada día en México se arma un cadáver (nada) exquisito]
[¿Constitución? ¿A quién o a qué constituye ese libro 
al cual las autoridades 
son las primeras en desdeñar?]

...

Las leyes son para que las cumplan
los pobres.
Las leyes son hechas por los ricos
para poner un poco de orden a la explotación.
Los pobres son los únicos cumplidores de leyes
de la historia.
Cuando los pobres hagan las leyes
ya no habrá ricos.
Roque Dalton

jueves, mayo 14, 2015

Julio sobre Roque

"Roque es para mí el ejemplo muy poco frecuente de un hombre en quien la capacidad literaria, 
la capacidad poética se dan desde muy joven mezcladas o conjuntamente con un profundo sentimiento de connaturalidad con su propio pueblo, con su historia y su destino".
Julio Cortázar

jueves, enero 29, 2015

A los locos - Roque Dalton

A los locos no nos quedan bien los nombres.

Los demás seres
llevan sus nombres como vestidos nuevos,
los balbucean al fundar amigos,
los hacen imprimir en tarjetitas blancas
que luego van de mana en mano
con la alegría de las cosas simples.

Y qué alegría muestran los Alfredos, los Antonios,
los pobres Juanes y los taciturnos Sergios,
los Alejandros con olor a mar!

Todos extienden, desde la misma garganta con que cantan
sus nombres envidiables como banderas bélicas,
tus nombres que se quedan en la tierra sonando
aunque ellos con sus huesos se vayan a la sombra.

Pero los locos, ay señor, los locos
que de tanto olvidar nos asfixiamos,
los pobres locos que hasta la risa confundimos
y a quienes la alegría se nos llena de lágrimas,
¿cómo vamos a andar con los nombres a rastras,
cuidándolos,
puliéndolos como mínimos animales de plata,
viendo con estos ojos que ni el sueño somete
que no se pierdan entre el polvo que nos halaga y odia?

Los locos no podemos anhelar que nos nombren
pero también lo olvidaremos.

domingo, noviembre 09, 2014

El descanso del guerrero - Roque Dalton

Los muertos están cada día más indóciles.

Antes era fácil con ellos:
les dábamos un cuello duro una flor
loábamos sus nombres en una larga lista:
que los recintos de la patria
que las sombras notables
que el mármol monstruoso.

El cadáver firmaba en pos de la memoria:
iba de nuevo a filas
y marchaba al compás de nuestra vieja música.

Pero qué va
los muertos
son otros desde entonces.

Hoy se ponen irónicos
preguntan.

Me parece que caen en la cuenta
de ser cada vez más la mayoría.

domingo, diciembre 30, 2012

Vals - Roque Dalton

Clima emitido por un
clavicordio en lontananza
perdiendo el tiempo
como el que arroja perejil
a las medusas
ángeles desdentados te acompañen
mas no por accidente
sino por no pinnípedos
metal de cálices para hacer espéculos
feto de títere yo quiero que tu me lleves
al tambor de la alegría
Y mi alma será sana
para unos cuantos años más.

martes, mayo 11, 2010

Roque Dalton, 75 años

Hermann Bellinghausen escribe sobre Roque:

Revolucionario de corazón, miltante íntegro y comprometido hasta el final, en Historias y poemas, Roque Dalton se desdobla en cinco heterónimos, poetas de su invención: la joven activista Vilma Flores, el líder estudiantil Timoteo Lúe, el también narrador Juan Zapata, el ensayista literario Luis Luna y el de mayor edad, Jorge Cruz, asesor jurídico del movimiento obrero católico, especialista en Paulo Freire y presunto autor de una Oda solidaria a Camilo Torres; su alter ego Dalton transcribe la serie Poemas para salvar a Cristo, incluyendo el memorable Credo del Che.

Quiero creer.

viernes, octubre 20, 2006

La voz y el puño - Roque Dalton

Para los campesinos de mi patria
quiero la voz de Lenin.
Para los proletarios de mi patria
quiero la luz de Lenin.
Para los perseguidos de mi patria
quiero la paz de Lenin.
Para la juventud de mi patria
quiero la esperanza de Lenin.
Para los asesinos de mi patria,
para los carceleros de mi patria,
quiero el odio de Lenin,
quiero el puño de Lenin,
quiero la pólvora de Lenin.