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jueves, junio 16, 2016
viernes, abril 22, 2011
cenas
No hay que cenar pesado, dicen los que saben, y más si sabes que va a ser tu última cena, lo que ciertamente pocos saben. La esperanza, dijo Bacon (Francis), es un buen desayuno pero una mala cena. Y así, dice la Biblia, Jesús cenó el jueves con sus apóstoles después de haberles lavado los pies (y haberse lavado las manos, suponemos).
La cena como comunión y como despedida, como la hora de compartir con la gente cercana (familia, amigos) el pan y la sal, según acomete el lugar común tan sobado. A los condenados a muerte, muchas veces, se les concede que elijan su última comida, pero no con quién compartirla. Aprovechemos, pues.
Como representación, La última cena de Leonardo Da Vinci es la conjunción de perspectiva y significado: De la cabeza de Cristo surgen los puntos de fuga, los gestos, la escena que delata un final, el momento absolutorio y sacramental. De esa pintura, en todos los sentidos, es de la que han partido cientos de imágenes en serio y en broma de la cena donde según los evangelios surgió la ceremonia de la comunión. Hay versiones de artistas de Hollywood, de Star Wars, Los Simpson, Dr. House, los Soprano y hasta de lego o de desnudos. La composición pictórica con el rostro de Cristo como punto de fuga es referencia obligada para cualquier imaginario.
Cenas memorables en el cine por ahora solo recuerdo las de Hannibal y la de El cocinero, el ladrón, su esposa y su amante, ambas por el momento que se comparte, por el manjar, por la inevitable despedida.
Compartamos, pues, aunque Judas se vaya sin decir a dónde.
La cena como comunión y como despedida, como la hora de compartir con la gente cercana (familia, amigos) el pan y la sal, según acomete el lugar común tan sobado. A los condenados a muerte, muchas veces, se les concede que elijan su última comida, pero no con quién compartirla. Aprovechemos, pues.
Como representación, La última cena de Leonardo Da Vinci es la conjunción de perspectiva y significado: De la cabeza de Cristo surgen los puntos de fuga, los gestos, la escena que delata un final, el momento absolutorio y sacramental. De esa pintura, en todos los sentidos, es de la que han partido cientos de imágenes en serio y en broma de la cena donde según los evangelios surgió la ceremonia de la comunión. Hay versiones de artistas de Hollywood, de Star Wars, Los Simpson, Dr. House, los Soprano y hasta de lego o de desnudos. La composición pictórica con el rostro de Cristo como punto de fuga es referencia obligada para cualquier imaginario.
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| (La última cena versión Lost) |
Compartamos, pues, aunque Judas se vaya sin decir a dónde.
miércoles, abril 14, 2010
colores
En Papel en blanco publican que "cada sociedad usa de 2 a 11 términos básicos para el color. El español usa los 11: negro, blanco, rojo, amarillo, verde, azul, pardo, púrpura, rosa, naranja y gris. Otras lenguas, como la dani, usa sólo dos: blanco y negro, como los escaques de un ajedrez".
Sustracción o adición de luz, de la forma de apropiarnos del mundo, sinestesia u originalidad. Hay ocho colores básicos (azul, rojo, amarillo, cian, verde, magenta, blanco y negro), pero el cian es un azul "más clarito", el blanco es luminosidad total y el negro la ausencia de ésta. En pantalla es un sistema RGB y en pintura el CMYK. Pero como dicen en Papel en blanco, son características más allá de la vista lo que hace que los colores tengan vida propia. Se estimula un sentido mediante otro.
Según un mensaje que anda de aquí para allá por la web un "verdadero" hombre, lo que en ese mensaje se llama "macho" no distingue más de tres colores: "Combinar el color de la camisa con el suéter y las medias, ¡eso sí que es gay! Un hombre no distingue más de tres colores, y aparte se viste con lo que este menos sucio o lo que sea que le alcance su mujer o su novia. ¿Combinar colores?¡Jamás! Otra cosa, ¿Qué demonios es "fucsia"? Si se es hombre de verdad ni siquiera se sabe que esta palabra existe".
Me acordé de un capítulo de Los Simpson donde Lisa pide 25 copias fotostáticas en papel dorado, 25 en ambar, 25 en paja y 25 en amarillo. "Salen cien amarillas", dice el encargado.
Reconozco con pena que se me hace difícil distinguir los colores fucsia, salmón, malva, escarlata o turquesa, pero si dicen que existen lo creo, como creo que existen (significan) las palabras de Girondo o de Cortázar. La vida, como dijo aquel, es según el cristal con que se mira, y por ahora se ve color rosa. Espero así siga.
lunes, enero 11, 2010
Avatar
James Cameron sabe cómo hacerlo, y su película Avatar ya está en el segundo lugar de las más taquilleras, después de Titanic, también de Cameron. Sí, ha circulado mucho el supuesto guión, donde de Pocahontas, de Disney, con algunas bonitas tachaduras sale esta aventura en el planeta Pandora. Los colores y la factura de las escenas son alucinantes, cosa de un viaje de hongos, diría un amigo. Dicen que verla en tercera dimensión es otro boleto...
Me gustó, lo reconozco, lo reconocí con miedo cuando salí del cine, porque acepté que, como apuntan la mayoría de las críticas, es una historia predecible y tal vez hasta trillada (varias veces me imaginé estar viendo Matrix, por aquello de la conexión con el mundo o la onda mesiánica, o La Playa), que la trama es débil y temí ser demasiado complaciente. Y como La playa, de Danny Boyle, Avatar plantea un mensaje de cuidado al medio ambiente, de defensa de la naturaleza, que ojalá no se pierda en la mente de todos los que la han visto como película de aventuras.
Sigourney Weaver sublimada, una protagonista hermosa, un villano de antología (Stephen Lang, ya mencionado como oscareable junto con Christoph Waltz, de Bastardos sin gloria), el elegido, paisajes bellísimos, colores, casi olores, criaturas maravillosas, drama (melodrama para algunos). Un espectáculo, como debe ser el cine. Me convencí cuando leí a Vicente Luis Mora:
Hace unos días vi una imagen del Dr House como na´vi, es decir, su foto tratada en algún programa como si fuera oriundo de Pandora. Me pregunté si ya habría una página que lo transformara a uno en una de esas criaturas altas y delgadas y azules, como hubo de Los Simpson, y lo encontré. Como siempre, Cameron sabe lo que hace, la industria también. Si el cuidado del medio ambiente deja, si el mensaje "transgresor" es bueno, las grandes empresas lo adoptan (como la imagen del Che, digamos) y se conectan al planeta como los personajes de Avatar, aunque ellas, mejor dicho, lo chupan. Reir o llorar, ustedes dirán: el programita que hizo la foto que acompaña a este texto está en McDonalds de Alemania.
Bonito cuento el de Cameron, pero seguramente en otra realidad el planeta Pandora se habría llenado de cajitas felices.
Me gustó, lo reconozco, lo reconocí con miedo cuando salí del cine, porque acepté que, como apuntan la mayoría de las críticas, es una historia predecible y tal vez hasta trillada (varias veces me imaginé estar viendo Matrix, por aquello de la conexión con el mundo o la onda mesiánica, o La Playa), que la trama es débil y temí ser demasiado complaciente. Y como La playa, de Danny Boyle, Avatar plantea un mensaje de cuidado al medio ambiente, de defensa de la naturaleza, que ojalá no se pierda en la mente de todos los que la han visto como película de aventuras.
Sigourney Weaver sublimada, una protagonista hermosa, un villano de antología (Stephen Lang, ya mencionado como oscareable junto con Christoph Waltz, de Bastardos sin gloria), el elegido, paisajes bellísimos, colores, casi olores, criaturas maravillosas, drama (melodrama para algunos). Un espectáculo, como debe ser el cine. Me convencí cuando leí a Vicente Luis Mora:
Cameron quizá no sea un gran cineasta, pero es un gran arquitecto. Domina como nadie los materiales de construcción. Sabe pulir cada piedra visual hasta colocarla en su espacio exacto. Inventa materiales nuevos, y técnicas nuevas para ensamblarlos con las imágenes convencionales. Y la arquitectura es un arte.
Hace unos días vi una imagen del Dr House como na´vi, es decir, su foto tratada en algún programa como si fuera oriundo de Pandora. Me pregunté si ya habría una página que lo transformara a uno en una de esas criaturas altas y delgadas y azules, como hubo de Los Simpson, y lo encontré. Como siempre, Cameron sabe lo que hace, la industria también. Si el cuidado del medio ambiente deja, si el mensaje "transgresor" es bueno, las grandes empresas lo adoptan (como la imagen del Che, digamos) y se conectan al planeta como los personajes de Avatar, aunque ellas, mejor dicho, lo chupan. Reir o llorar, ustedes dirán: el programita que hizo la foto que acompaña a este texto está en McDonalds de Alemania.
Bonito cuento el de Cameron, pero seguramente en otra realidad el planeta Pandora se habría llenado de cajitas felices.
jueves, octubre 08, 2009
y no fue el reverendo Alegría...
Del enano de la habitación roja a Bart Simpson: "¡ya abmarac!"
Hace ya tiempo, cuando el caso policiaco recién empezaba, publiqué Twin Peaks, SLP. Hoy, cuando el Dr. Flanders, que diga, el Dr. Toranzo recién llega, el caso vuelve a las primeras planas. El presunto, detenido (aunque otros medios informan que se entregó voluntariamente) ayer, es un sacerdote del Salesiano, en tanto que el Sherlock Holmes región 4 que hasta en un libro gore lo acusó, al parecer ya se desdijo, y hay otros personajes interesantes.
SLP, o Twin Peaks, o Springfield, vuelve a cimbrarse. Buen inicio de una nueva temporada.
Hace ya tiempo, cuando el caso policiaco recién empezaba, publiqué Twin Peaks, SLP. Hoy, cuando el Dr. Flanders, que diga, el Dr. Toranzo recién llega, el caso vuelve a las primeras planas. El presunto, detenido (aunque otros medios informan que se entregó voluntariamente) ayer, es un sacerdote del Salesiano, en tanto que el Sherlock Holmes región 4 que hasta en un libro gore lo acusó, al parecer ya se desdijo, y hay otros personajes interesantes.
SLP, o Twin Peaks, o Springfield, vuelve a cimbrarse. Buen inicio de una nueva temporada.
jueves, marzo 13, 2008
simpsoniando

En la mayoría de los sitios donde ofrecen avatares no he encontrado la suficiente gama de gestos, partes anatómicas y colores para alguien de mi fisonomía. En la página de la película de los Simpson (vínculo en el título de esta entrada) me puse a jugar y este fue el resultado. No es mucho el parecido pero es lo que se obtuvo con el material disponible.
martes, agosto 14, 2007
Oda a la hija ideal: Maggie Simpson

¿A quién no le gustaría como hija? Desde que me hice fan de Los Simpson la he querido como si fuera mía (me siento orgulloso cada vez que da muestra de su talento), y en cada capítulo se da a notar a pesar de las constantes gamberradas de Bart o la falsa modestia de Lisa. Tiene ritmo, inteligencia, y está siempre con un ojo al gato y otro al garabato.
No habla pero cómo ríe. Aún se cae al tratar de caminar pero anda por toda la ciudad y sabe adaptarse a los tiempos y necesidades, no como Lisa (incluso ha tenido que fingir menos inteligencia para no robarle espacio). Su lenguaje es casi en clave morse, con sus miradas y el ritmo de las succiones al chupón que pocas veces suelta desde que nació, y cuando en un capítulo se lo quitan en una guardería arma un plan digno de Misión Imposible (o de Doce del patíbulo, la música de fondo) para recuperar los chupetes o chupones de todos los bebés enclaustrados. Si no hay chupete pues agarra lo que está a la mano: un juguete, un dado, un crayón. Como se comunica con ruidos bucales no quiere quedarse incomunicada (aunque es tan generosa que hasta le ofrece el chupón a quien esté triste, a un oso o al pony de Lisa).
Se cambia solita de pañal, sabe hacer palabras con cubos, usar el control remoto de la televisión, parece que sabe manejar y gana concursos de simpatía.
Casi todos los días de lunes a viernes me siento con Luz a ver Los Simpson en televisión abierta, a pesar de haberlos visto mil veces, y corrimos a ver la película en cuanto se estrenó en las maltrechas salas potosinas. No nos decepcionó, al contrario, nos encantó aunque a otros fanáticos les parece que "se pasaron" (exageraron) en algunas vetas humorísticas.
En la película Maggie salva una vez más a Homero aventándole una piedra al jefe de la EPA, y pronuncia su segunda memorable palabra: "secuela" (la primera fue "papá", aunque con voz de alienígena u otros son varias las frases que parecen salir de ella). Ya había salvado a su padre disparándole al gordo Tony, el jefe de la mafia local de Springfield, o sacándolo del mar cuando él casi se ahogaba, y había salvado a sus hermanos de la niñera ladrona y del jardinero Willy transmutado en Freddy Krueger.
El aparente forcejeo con el Sr. Burns ¿no habrá sido un disparo intencional como lo hizo con el gordo Tony? Al mafioso le disparó con un rifle que escondió bajo el colchón de su cuna, y fingió estar dormida. Sería el único personaje que enfrenta al millonario odioso sabiendo que no sería culpada.
Cuando tienen su propio show musical los Simpson tienen que ocupar el lugar de Lisa con una falsa hija, ya que ella se niega por sus prejuicios. Maggie en cambio baila cada vez que puede. En el capítulo donde Homero escala una montaña se equivoca de cassete y trata de poner romántica a su esposa con las canciones de cuna de la bebé, mientras ella está gozando el baile. Se mueve al ritmo de la música hippie y aunque se tropieza sigue los pasos de cualquier canción que le pongan.
Es de las personas que están allí cuando se les necesita, y alegran la vida.
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