«El poder radica en infligir dolor y humillación. El poder está en la facultad de hacer pedazos los espíritus y volverlos a construir dándoles nuevas formas elegidas por ti. ¿Empiezas a ver qué clase de mundo estamos creando? Es lo contrario, exactamente lo contrario de esas estúpidas utopías hedonistas que imaginaron los antiguos reformadores. Un mundo de miedo, de ración y de tormento, un mundo de pisotear y ser pisoteado, un mundo que se hará cada día más despiadado. […]. No habrá lealtad; no existirá más fidelidad que la que se debe al Partido, ni más amor que el amor al Gran Hermano. No habrá risa, excepto la risa triunfal cuando se derrota a un enemigo. No habrá arte, ni literatura, ni ciencia. No habrá ya distinción entre la belleza y la fealdad. Todos los placeres serán destruidos. Pero siempre, no lo olvides, Winston, siempre habrá el afán de poder, la sed de dominio, que aumentará constantemente y se hará cada vez más sutil. Siempre existirá la emoción de la victoria, la sensación de pisotear a un enemigo indefenso. Si quieres hacerte una idea de cómo será el futuro, figúrate una bota aplastando un rostro humano… incesantemente...»
George Orwell, 1984
Mi columna de esta semana: A flor de piel
Yásnaya Elena A. Gil: Escribir ante la catástrofe
Mónica Moreno: ¿Qué es Copera?
El País: El racismo que México no quiere ver
Encuesta Nacional sobre Discriminación (Enadis) 2017
Ronnie Medellín: Las claves para entender a Anonymous
David Vázquez Salguero: La Historia y los historiadores post COVID-19
Tomás Calvillo: Nueva normalidad, ilusión necesaria para no enloquecer
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domingo, junio 07, 2020
domingo, junio 25, 2017
Crimentales en Pulso: el panóptico nuestro de cada día
El 25 de junio, en 1903, nace George Orwell, autor de 1984. En 1984 muere Michel Foucault, autor de Vigilar y castigar. Actuales, ambos advierten, inspiran.
Al inicio de 1984, esto dice Orwell:
"La telepantalla recibía y transmitía simultáneamente. Cualquier sonido que hiciera Winston superior a un susurro, era captado por el aparato. Además, mientras permaneciera dentro del radio de visión de la placa de metal, podía ser visto a la vez que oído. Por supuesto, no había manera de saber si le contemplaban a uno en un momento dado. Lo único posible era figurarse la frecuencia y el plan que empleaba la Policía del Pensamiento para controlar un hilo privado. Incluso se concebía que los vigilaran a todos a la vez. Pero, desde luego, podían intervenir su línea de usted cada vez que se les antojara. Tenía usted que vivir —y en esto el hábito se convertía en un instinto— con la seguridad de que cualquier sonido emitido por usted sería registrado y escuchado por alguien y que, excepto en la oscuridad, todos sus movimientos serían observados..."
Y Foucault:
"Esta delincuencia propia de la riqueza se halla tolerada por las leyes y cuando cae bajo sus golpes está segura de la indulgencia de los tribunales y de la discreción de la prensa. De ahí la idea de que los procesos criminales pueden llegar a ser ocasión de un debate político, y que hay que aprovechar los procesos de opinión o las acusaciones contra los obreros para denunciar el funcionamiento general de la justicia penal..."Y yo en Pulso: "El panóptico nuestro de cada día"
domingo, septiembre 25, 2016
Crimentales en Pulso: Ahí está el detalle
"Me ha tocado en suerte ser último orador, cosa que me alegra mucho porque, como quien dice, así me los agarro cansados". Mario Moreno, Cantinflas.
Como cada domingo les comparto mi columna Crimentales
en la sección editorial de Pulso, esta vez titulada
"Ahí está el detalle".
Las lecturas recomendadas en la presente edición son:
La sombra del caudillo,
1984,
El político y el científico.
Gracias por su lectura. Espero sus comentarios.
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sábado, junio 30, 2012
seis años
Hace seis años surgió este blog con el nombre de Crimentales debido al coraje de ver como el gobierno, las instituciones, los medios, en fin, El Gran Hermano, nos vendían una verdad, nos cambiaban el pasado, inventaban una realidad. Como en la novela de George Orwell, el pensamiento opositor fue visto como crimen, lo individual como traición a las instituciones, y se nos dio en cambio una realidad que hoy niega más de 60 mil muertos.
Nunca había visto tanta efervescencia en torno a unas elecciones como las de este domingo, con muchas ofensas de uno y otro lado, con porras y humor. Las redes sociales mucho han contribuido. Los medios internacionales, los independientes en la red, los intelectuales. Los jóvenes llevan la delantera, como siempre, y espero que sea para bien de un México muy lastimado. Quiero creer que el crimental dejará de serlo, porque en todas partes hay crimentalistas que ya no creen, quiero creer que ya no le es tan tan fácil al Ministerio de la Verdad hacernos creer que dos y dos son cinco, o tres, o cinco y tres al mismo tiempo.
No confío en los partidos (no dejes nunca de desconfiar de las instituciones, dice Reichmann) pero decidí mi voto: ni regreso a un pasado de transas ni la distopía vendida como defensa de la patria. En lo local no hay muchas opciones (muchos chapulines y con malos antecedentes) y las instituciones electorales locales (junta del IFE y Ceepac) no son muy confiables que digamos, en fin. No se vale votar por miedo, por coerción, por chantajes. Ojalá todo salga bien, y dentro de las magras posibilidades haya cambios positivos, y que la crítica sea dura para unos y otros, con respeto.
No más 1984, no más 2006. Votos diferenciados, congruentes, de corazón. A votar y que lo ciudadano no se quede en un día ni en un dedo manchado... Que no manchen.
Nunca había visto tanta efervescencia en torno a unas elecciones como las de este domingo, con muchas ofensas de uno y otro lado, con porras y humor. Las redes sociales mucho han contribuido. Los medios internacionales, los independientes en la red, los intelectuales. Los jóvenes llevan la delantera, como siempre, y espero que sea para bien de un México muy lastimado. Quiero creer que el crimental dejará de serlo, porque en todas partes hay crimentalistas que ya no creen, quiero creer que ya no le es tan tan fácil al Ministerio de la Verdad hacernos creer que dos y dos son cinco, o tres, o cinco y tres al mismo tiempo.
No confío en los partidos (no dejes nunca de desconfiar de las instituciones, dice Reichmann) pero decidí mi voto: ni regreso a un pasado de transas ni la distopía vendida como defensa de la patria. En lo local no hay muchas opciones (muchos chapulines y con malos antecedentes) y las instituciones electorales locales (junta del IFE y Ceepac) no son muy confiables que digamos, en fin. No se vale votar por miedo, por coerción, por chantajes. Ojalá todo salga bien, y dentro de las magras posibilidades haya cambios positivos, y que la crítica sea dura para unos y otros, con respeto.
No más 1984, no más 2006. Votos diferenciados, congruentes, de corazón. A votar y que lo ciudadano no se quede en un día ni en un dedo manchado... Que no manchen.
viernes, junio 25, 2010
Cumpleaños del Big Father
en el natalicio de George Orwell:
"Si quieres hacerte una idea de cómo será el futuro, figúrate una bota aplastando un rostro humano... eternamente"
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