martes, abril 22, 2025
Élida García Treviño: Culto de Arte
viernes, junio 07, 2024
martes, julio 04, 2023
domingo, mayo 14, 2023
En Cafebrería Ítaca de Cerritos, SLP
El poemario El Circo de Fabiola Amaro (poemas) y Ale Venus (ilustraciones) se presentó en la Cafebrería Ítaca de los escritores Adán Medellín y Lorena Rojas, con entusiasta participación de niñas y niños asistentes, y de muchos de los mayores, por supuesto. Una tarde estupenda para todos.
Aquí, la reseña en Plurinominal, medio regional, y (dando click) el enlace a un video en mi canal de YouTube.
sábado, mayo 13, 2023
jueves, diciembre 08, 2022
martes, julio 19, 2022
El Circo de Fabiola Amaro en la biblioteca Asunción Izquierdo
Poesía acrobática, colorida... Piruetas y disfraces, palabras en tres pistas, niñas y niños, jóvenes y adultos: todo el barrio involucrado en el espectáculo poético y mágico de la entrañable poeta Fabiola Amaro.
viernes, febrero 25, 2022
martes, abril 27, 2021
Invitaciones
1. Testimonios, recuerdos, ficciones, dibujos o fotos, reseñas o rcomendaciones de lectura. Les invitamos a participar en el blog Nuestra no tan lejana infancia este viernes. Los materiales se recibirán hasta este jueves 29, y seran publicados durante el 30 de abril.
2. Ya están abiertas las inscripciones para el próximo taller de creación literaria en el Centro de las Artes de San Luis Potosí. Será con sesiones vía Zoom los jueves de 5 a 8 pm y con apoyo toda la semana en Google Classroom. Informes en la página del Ceart SLP.
miércoles, abril 30, 2014
Literatura infantil - Michel Tournier
Estas preguntas y cien más me han enseñado mucho por las respuestas que me han obligado a inventar, pues por principio respondo siempre sincera y detenidamente. La última de las preguntas que he citado pone en entredicho toda la estética literaria. ¿Es preciso recordar que Marthe Robert tituló su último libro La verdad literaria? Yo suelo responder escribiendo ante todo en el encerado o pizarrón una frase de Jean Cocteau: "Yo soy una mentira que dice siempre la verdad". Luego cuento los orígenes del Robinson Crusoe de Daniel Defoe. Hubo un hecho real: el timonel escocés Alexander Selkirk estuvo abandonado durante cuatro años y cuatro meses en la isla de Juan Fernandez, en el Pacífico. Es a partir de esta historia verdadera como Defoe escribió su Robinson. Ahora bien, existe la historia de Selkirk, tal como la consignó por escrito el comandante Wood Rogers que le recogió y le llevó de regreso a su patria. Pero ¿quién ha leído ese informe? Nadie, salvo algunos especialistas. Por el contrario, el Robinson de Defoe tuvo y sigue teniendo un inmenso éxito internacional. ¿Por qué razón la ficción excede hasta ese punto en la mente de los hombres de la pura y simple verdad?
La pregunta es temible y quien supiera responder a ella habría descubierto la clave de las obras maestras. Sin ambicionar tanto, voy a esforzarme por aclarar un poco ese misterio.
Pero ¿no equivale esto a esperar que una obra de arte posea ante todo una determinada virtud pedagógica? Montaigne decía que enseñar a un niño no es llenar un vacío sino encender un fuego. Creo que no se podría pedir más. En cuanto a mí, lo que he ganado es cierta llama que veo a veces brillar en los ojos de mis jóvenes lectores, la presencia de una fuente viva de luz y de calor que se instala de ahora en adelante en un niño, encedida por la virtud de mi libro. Recompensa rara ésta, y que no tiene precio, a todos los esfuerzos, a todas las soledades, a todos los malentendidos.





















