Mi sangre se ha transformado en tinta. Convendría evitar a toda costa esta repugnancia. Estoy envenenado hasta la médula. Canté en la oscuridad y ahora es esa canción la que me da miedo. Más aún: soy leproso. ¿Conocéis las manchas de moho que simulan un perfil? No sé qué encanto de mi lepra engaña al mundo y lo autoriza a abrazarme. ¡Peor para él! No me conciernen las continuaciones. Sólo he expuesto llagas. Hablan de graciosas fantasías: es culpa mía. Es de locos exponerse inútilmente.
Mi desorden se amontona hasta el cielo. Los que amaba están unidos al cielo por un elástico. Vuelvo la cabeza… Ya no están más ahí.
Por la mañana me inclino, me inclino y me dejo caer. Caigo por la fatiga, el dolor, el sueño. Soy inculto, nulo. No conozco ninguna cifra, ningún dato, ni nombres de ríos ni lenguas vivas o muertas. Cosecho ceros en historia y geografía. Si no fuera por algunos milagros, me perseguirían. Por otra parte he robado los papeles a un tal J. C. nacido en m. l. el… Muerto con 18 años tras una brillante carrera poética.
Esta cabellera, este sistema nervioso mal plantado, esta Francia, esta tierra, no me pertenecen. Me repugnan. Los cancelo mientras sueño de noche.
La madre no ve más que fuego. La amo. Me lo da. No digáis que la engaño. Como contrapartida le doy la ilusión de tener un hijo.
He dejado el paquete. Que me encierren, que me linchen. Que lo entienda quien quiera: Soy una mentira que siempre dice la verdad.
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jueves, marzo 22, 2018
martes, noviembre 08, 2016
Revuelta - Jean Cocteau
¡Atrás pedante infecto! ¡Ah! ¿Cuándo
Callará tu voz? ¡Huye de mí! ¡Vete, ahí está la puerta!
Déjame alimentarme de ideal. ¡Poco me importan
El sistema nervioso, la cabeza, etcétera!
Sí, quiero ignorar todas las vulgaridades
De la tierra, ¡todo el mal que alberga en sus flancos!
¡Quiero, la vista al cielo, cambiar en una especie
De éxtasis la sombría vulgaridad que me aterra!
¡Haz caer el esplendor bajo un shock de materia,
Y da al pensamiento exquisito, fuerte o ufano,
El interesante aspecto de una cabeza bovina!
Sueño, ¡y me da igual que mi modo
De soñar esté en la sexta o en la primera
Circunvalación frontal del cerebro!
Callará tu voz? ¡Huye de mí! ¡Vete, ahí está la puerta!
Déjame alimentarme de ideal. ¡Poco me importan
El sistema nervioso, la cabeza, etcétera!
Sí, quiero ignorar todas las vulgaridades
De la tierra, ¡todo el mal que alberga en sus flancos!
¡Quiero, la vista al cielo, cambiar en una especie
De éxtasis la sombría vulgaridad que me aterra!
¡Haz caer el esplendor bajo un shock de materia,
Y da al pensamiento exquisito, fuerte o ufano,
El interesante aspecto de una cabeza bovina!
Sueño, ¡y me da igual que mi modo
De soñar esté en la sexta o en la primera
Circunvalación frontal del cerebro!
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