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miércoles, abril 15, 2020

Héctor Ceballos Garibay (1958-2020)


«En estas tierras purépechas aún existe una noble y antiquísima tradición que resulta pertinente recodar este día. Aludo a las célebres canacuas. A fin de honrar a los distinguidos visitantes, un grupo de guarecitas cantaban pirecuas y danzaban en torno a los invitados, ofreciéndoles flores y frutos de la región; se trataba no sólo de un juego coqueto y generoso que revelaba el gusto por ofrendar lo propio, sino también de una actitud alegre con la cual los anfitriones intentaban tributar amistad y respeto a los recién llegados. A manera de bienvenida, recurriendo a una canacua sui generis —tejida sólo con palabras—, me gustaría compartir con ustedes, distinguidos bardos del mundo, una brevísima reflexión sobre el carácter axial y perenne de la poesía.

»Quizá pueda considerarse a la poesía como el sumum del arte, por su capacidad peculiar de condensar en unas cuantas imágenes y juegos sonoros el saber hondo y palpitante de la experiencia vital humana. Y aunque se escriba en la soledad, al publicarse el poema adquiere una existencia colectiva, una presencia múltiple y compartible por todos, gracias a que conjunta en su ser la síntesis más depurada de pasiones y pensamientos con la elocuencia del lenguaje, la sabiduría acumulada de los hombres y mujeres con la cadencia musical de las palabras. Así pues, la poesía, en tanto que parte consustancial de la vida cotidiana de las sociedades, manifiesta una multiplicidad de funciones, a cual más de esenciales y perentorias. Por ejemplo: hacer más bella a existencia, otorgarle nombre y sentido a las cosas, construir edificios verbales autónomos y valiosos por sí mismos, sublimar los fantasmas que atosigan nuestro ser interior, combatir las asechanzas que supone enfrentarse a lo desconocido, arrostrar el desafío que conlleva el enigmático azar, pulsar con templanza la fatalidad de la muerte, y, hoy más que nunca, fomentar la conciencia lúcida y ejercer la razón crítica de cara a las injusticias de todo tipo que asolan por doquier a las sociedades tecnoburocráticas contemporáneas.»

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Fragmento de Palabras de bienvenida para los Poetas del Mundo Latino, en el Parque Nacional de Uruapan. 28 de octubre del 2007, Sés Jarhani, Uruapan, Mich.