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viernes, octubre 16, 2020

Sabores





«¿Sabes? Sé que este filete no existe. Sé que cuando me lo meto en la boca, es Matrix la que le está diciendo a mi cerebro "es bueno, y jugoso". Después de nueve años, ¿sabes de qué me doy cuenta? La ignorancia es la felicidad».

Cypher en Matrix (hermanas Wachowski, 1999)

Hoy es día mundial de la alimentación. Aprovechemos la discusión sobre los quesos y los nuevos etiquetados frontales para replantearnos nuestra nutrición.

En su libro La piel y la entraña Julio Scherer refiere un diálogo en la cárcel de David Alfaro Siqueiros con un sacerdote. El religioso le dice: «El odre guarda siempre el sabor del primer vino». El pintor le responde: «Sí, pero es sabor que no alimenta».

Y bueno, nunca me imaginé ser quien anda insistiendo en la casa donde vivo que tenemos que comer más verduras y ensaladas. Aunque me doy mis antojos, sin diminutivos.


No soy muy adicto a los postres pero, bien hecho, el dulce tipo carlota es de mis favoritos, al combinar lo ácido y lo dulce en su justa medida. Como la vida misma.







lunes, junio 15, 2020

Duraznos


Por fin, el árbol dio fruto 
gracias a que los alumnos de la primaria no tuvieron clases presenciales.
Por fin, con calma y a su tiempo, color y sabor maduraron.
Sea.



jueves, octubre 08, 2015

De letras y otras sopas (2)

Extraña cocina 
Shel Silverstein

Me senté a la mesa y pedí una chuleta
y una suave voz mugió: "¡vaya!"
Levanté la mirada y me di cuenta
de que la camarera era una vaca.

Grité: "Pollo era lo que yo quería".
Pero entonces oi un clo clo:
¡La ayudante era una gallina!

"Comeré pescado por esta vez".
Pero me volví hacia la cocina
y vi que el cocinero era un pez.

Chillé: "¿Trabaja alguien por aquí
que sea cebolla o perejil?
¿No? Pues bien, esto voy a tomar:
ensalada hasta reventar".

"Que la dueña es una cabeza de ajo".

El nombre de la rosa 
Umberto Eco

“La cocina era un atrio inmenso lleno de humo, donde ya muchos sirvientes se ajetreaban en la preparación de los platos para la cena. En una gran mesa dos de ellos estaban haciendo un pastel de verdura, con cebada, avena y centeno, y un picadillo de nabos, berros, rabanitos y zanahorias. Al lado, otro cocinero acababa de cocer unos pescados en una mezcla de vino con agua, y los estaba cubriendo con una salsa de salvia, perejil, tomillo, ajo, pimienta y sal. En la pared que correspondía al torreón occidental se abría un enorme horno de pan, del que rugían rojizos resplandores. Al lado del torreón meridional, una inmensa chimenea en la que hervían unos calderos y giraban varios asadores. Por la puerta que daba a la era situada detrás de la iglesia entraban en aquel momento los porquerizos trayendo la carne de los cerdos que habían matado.”

Sarah Bahbah


Contra los gourmets
Manuel Vázquez Montalbán

"El llamado arte culinario se basa en un asesinato previo, con toda clase de alevosías. Si ese mal salvaje que es el hombre civilizado arrebatara la vida de un animal o planta y comiera los cadáveres crudos, sería señalado con el dedo como un monstruo capaz de bestialidades estremecedoras. Pero si ese mal salvaje trocea el cadáver, lo marina, lo adereza, lo guisa y se lo come, su crimen se convierte en cultura y merece memoria, libros, disquisiciones, teoría, casi una ciencia de la conducta alimentaria."

Sobrevivo (1976-1977) 
TAMALITOS DE CAMBRAY
(5,000,000 de tamalitos)
Claribel Alegría

A Eduardo y Helena que me
pidieron una receta salvadoreña.

Dos libras de masa de mestizo
media libra de lomo gachupín
cocido y bien picado
una cajita de pasas beata
dos cucharadas de leche de Malinche
una taza de agua bien rabiosa
un sofrito con cascos de conquistadores
tres cebollas jesuitas
una bolsita de oro multinacional
dos dientes de dragón
una zanahoria presidencial
dos cucharadas de alcahuetes
manteca de indios de Panchimalco
dos tomates ministeriales
media taza de azúca
r televisora
dos gotas de lava de volcán
siete hojas de pito
(no seas mal pensado es somnífero)
lo pones todo a cocer
a fuego lento
por quinientos años
y verás qué sabor.


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miércoles, octubre 07, 2015

De letras y otras sopas (1)


«¿Cómo se come? Comemos de otro, comemos con otro: Primera zona libidinal del sujeto; al comer con otros, nos comemos al otro, tabú máximo de la antropofagia. Frases que quedan en lo cotidiano, como "Me gustás", "¡Qué rico sos!", "¡Amargo!", "¡Dulce!", hablan de la relación afectiva entre las personas en términos de gusto. También la frase "Es un gusto conocerte", o el saludo chino (que los delata) "¿Comiste?". Y si uno –monito primitivo– se cae, el reflejo de moro permite inicialmente abrazarse al otro, colgarse del otro, agarrarse de los pelos, escena primordial que abre al tema de la caricia y la relación entre la mano aplicada a la piel de sí y del otro. Los antojos maternos de comida se imprimen en la piel del bebé si no son satisfechos.»
Tomado de: Historia del comer. Lazo social y tradición cultural, de Lucía Rossi

«En ocasiones, como en la vida, la comida se convierte en auténtico protagonista de la historia como ocurre en banquetes y atiborramientos. La celebración pantagruélica no en balde es de origen literario. Este protagonismo de la comida hace que se muestre ostensiblemente y que como tal se relacione con la literatura erótica como otra exhibición más de los placeres humanos. En el caso del canibalismo, deseo alimenticio y erótico se unen. La comida excita y también calma los dolores y sufrimientos de los personajes, así que los ayuda a unirse y fundirse. Igualmente, la comida es el origen del terror y el sufrimiento (ser comido, pasar hambre).
De las literaturas en que la comida tiene mayor protagonismo no podemos negar que destaca la infantil, donde la comida no sólo toma un protagonismo absoluto en muchas obras, sino que llega hasta el título y se lo apropia, mientras que las pocas veces -comparativamente- que ocurre esto en la literatura para adultos, las palabras relacionadas con la comida o la cocina suelen tener un tono simbólico y el porcentaje de aparición es mucho menor.»