"Por ser de otates y paja y frecuentes en la región las contingencias de rayos, habían padecido incendio las más de las iglesias y sus conventos, en que apenas se habían salvado los individuos, como aconteció a las de Santa María Acapulco, Tamitad, Tamuín, Tanquayalab y Huahuetlán, en años anteriores..."
Primo Feliciano Velázquez, Historia de San Luis Potosí, Colsan/AHESLP/UASLP, 2004
(el texto original data de 1946-1948)
(el pasado fin de semana, contradiciendo la ley de probabilidades, un rayo volvió a caer en el templo de la comunidad indígena pame de Santa María Acapulco, destruyendo la riqueza de tantos siglos. Y es que a las autoridades nunca se les dio la gana poner un pararrayos)