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sábado, febrero 21, 2009

El juego oculto de la memoria

Nelly Martínez, Elnorte.com, 5 de febrero de 2009

(5 febrero 2009).- De pronto te surge una original idea que no puedes dejar escapar, así que la escribes y compartes. Espera. Alguien te dicen que esa idea es vieja... y resulta que tú también la conocías.

Esto sucede a veces cuando la mente rescata recuerdos que habían estado ocultos en tu inconsciente con forma de ideas nuevas.

También hay recuerdos falsos o distorsionados, construidos con base en fotografías, relatos e incluso de anhelos y fantasías.

Todos estos tipos de fenómenos de la mente humana se reúnen bajo el término criptomnesia, que significa "memoria oculta", aunque el término no esté delimitado como concepto científico, explica Alejandro Moreno Martínez, director del Departamento de Psicología de la UDEM.

Todo estas confusiones son naturales y bastante comunes.

Así como el déj^ vu deja la sensación de tener el recuerdo de algo que se vive en el momento, pero que realmente no ha pasado, la criptomnesia hace tener muy presentes memorias que habían estado escondidas y como si nunca se hubieran vivido.

La criptomnesia, en su variedad de juegos de la mente, puede incluso ser la causante de algunos casos de plagio, que entonces se vuelven involuntarios.

A Helen Keller, la notable mujer ciega y sorda, le impactó que se le acusara de que su cuento "The Frost King" fuera muy parecido a "The Frost Fairies", de Margaret Canby.

sábado, enero 24, 2009

crimentales, criptoamnesia (2)

Leo la nota de la entrada anterior. Y no lo sé.

A veces son ideas que flotan en la atmósfera y cualquiera con las antenas bien puestas las puede captar (hace mucho tiempo se me ocurrío hacer una novela sobre un asesinato en el medio cultural. Justo en esos días se anunció la aparición editorial de "El miedo a los animales" de Enrique Serna. Ya pa qué, pensé, aquí está genialmente todo).

Volviendo a lo del plagio, consciente o no: después de tener relaciones sexuales hay noches, o días furtivos, en que uno no sabe dónde dejó la ropa y se pone lo primero que encuentra, le pertenezca o no. Otras, a uno le gusta ponerse la ropa de la persona que acabamos de habitar, acariciarla para prolongar el sudor y los gritos. O hurtar la prenda como parte de ella, como fetiche.

Fetichismo verbal. De lo que se deduce que el plagio literario puede ser una simple parafilia.

crimentales, criptoamnesia (1)


La sentencia contra Bryce Echenique, por haber robado reflexiones de otros, dio paso a la pregunta de sobremesa: ¿hay ideas únicas? Un sicólogo y un escritor exploran las razones que mueven a los hurtadores de argumentos

Yanet Aguilar Sosa
El Universal, martes 20 de enero de 2009

"Aunque para muchos el hurto de ideas, textos literarios o artículos periodísticos parecen un delito menor, e incluso hay quien se excusa con el argumento de que no es plagio sino intertextualidad, [Lucio] Cárdenas Rodríguez asevera que mucha gente piensa “¿qué tiene de malo?, le pongo mis datos, le cambio la ciudad y pues ya es mío”, sin darse cuenta que es un problema de propiedad intelectual y creatividad. “Me estoy robando algo que realmente no podía ser tipificado como robo porque no lo identifican con propiedades físicas, ‘no me robo ni siquiera el libro, simplemente lo veo, lo leo y tomo notas’”.

"[Juan] Villoro señala que no descarta el caso de un plagiario sicótico, alguien con disociación de personalidad y que realmente no sepa lo que está haciendo, situado en una zona delirante. “Cuando participaba en talleres de cuento, Miguel Donoso Pareja que era el coordinador, hablaba de la criptoamnesia, el olvido involuntario de cosas que hemos leído y de pronto asumimos como propias, en ese caso se trataría de un plagio inconsciente y en el fondo está la posibilidad de hacerse daño”.