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viernes, diciembre 30, 2022
jueves, noviembre 26, 2020
Hoy tu tiempo es real - Mario Benedetti
A Diego Maradona
Hoy tu tiempo es real, nadie lo inventa
Y aunque otros olviden tus festejos
Las noches sin amos quedaron lejos
Y lejos el pesar que desalienta.
Tu edad de otras edades se alimenta
No importa lo que digan los espejos
Tus ojos todavía no están viejos
Y miran, sin mirar, más de la cuenta.
Tu esperanza ya sabe tu tamaño
Y por eso no habrá quien la destruya
Ya no te sentirás solo ni extraño.
Vida tuya tendrás y muerte tuya.
Ha pasado otro año, y otro años
Le has ganado a tus sombras, aleluya.
Hoy tu tiempo es real, nadie lo inventa
Y aunque otros olviden tus festejos
Las noches sin amos quedaron lejos
Y lejos el pesar que desalienta.
Tu edad de otras edades se alimenta
No importa lo que digan los espejos
Tus ojos todavía no están viejos
Y miran, sin mirar, más de la cuenta.
Tu esperanza ya sabe tu tamaño
Y por eso no habrá quien la destruya
Ya no te sentirás solo ni extraño.
Vida tuya tendrás y muerte tuya.
Ha pasado otro año, y otro años
Le has ganado a tus sombras, aleluya.
sábado, diciembre 02, 2017
Sorteo
De nuevo te ilusionas: total, sí se puede, no debe ser tan difícil.
Suspiras, sonríes. Y ahí vas.
Al paso de los meses quizá la realidad te dirá que no, que no se pudo.
Llorarás:
¡Noooo! ¡No era penal!
* * *
Que de amor y futbol, alivia el tiempo...
* * *
"Ya lo dirá el lazar", rieron los caballos salvajes y siguieron corriendo.
miércoles, julio 13, 2016
La danza no mete goles - María Rogel
Fragmento del interesante texto de María Rogel en El Estado Mental, y subtitulado "Sobre el estado de la danza en Madrid". Pasa en España, pasa en México.
«Desnudos gratuitos, convulsiones “sin venir a cuento”, falta de narrativa, gente que baila raro, que no baila, espectáculos en los que no hay música... Sí, vayamos allí, hasta el mismo corazón de sus defectos . O… ¿son sus clichés?
Cuando alguien se interesa por la danza, más concretamente la contemporánea, además de conocer las luces debe conocer también sus sombras, las entrañas. Sólo así es posible entenderla, y comprender ese segundo plano al que ha quedado relegada. Así se puede ser cómplice cuando se acuda a ver espectáculos, works in progress, experiencias varias alrededor de la danza y el hecho coreográfico… pensando en esto como algo casi ideológico. Ojalá a raíz de este artículo alguien se plantee: Pues vamos a ver algo de danza, a ver si es para tanto como para dejarla fuera… Y sea consciente de ese momento indefinido en el que la danza no estaba presente y se aprovechó para excluirla. Lo cierto es que de forma rotunda, a diario, sin pudor, todo funciona como si la danza no formase parte de la Cultura. Desde una perspectiva política y crítica, la danza presenta un interesante entramado muy complejo y una falta de políticas culturales, claras y firmes, que resuelvan una cosa tan sencilla como que la danza tenga público. Porque la danza, incluida la contemporánea, le gusta a la gente. Al menos hasta que se demuestre lo contrario. De la misma forma que a la gente le gusta y le interesa el arte abstracto, lo entienda o no, y de esa tensión han resultado experiencias muy interesantes. Entonces ¿qué es primero: el huevo o la gallina? ¿Que el considerado profesional de la cultura no sepa nada de danza y entonces la excluya, casi para protegerse? ¿O que haya entrado gente a gestionar cultura que no son verdaderos profesionales, puesto que no son capaces de entenderla de forma total, completa y contemporánea (y la laguna es notoria en el caso de la danza)? Porque en muchas de las instituciones y entidades de referencia, los responsables de los presupuestos y la gestión no han visto nunca danza. Y eso es preocupante...»
sábado, julio 03, 2010
cambios
(párrafos tomados de Enseñanzas del fubol, Tomás Calvillo Unna, Ficticia Editorial, México, 2006)
Me pasó en algunas ocasiones y creo que a otros, aunque nunca hablé de ello. Los domingos a la hora de nuestro partido aparecía una muchacha que me gustaba. Al principio eso me dio más energía para tratar de jugar muy bien, y si podía hacerlo por la banda donde ella solía pararse, mejor.
Lo cierto es que nunca supe su nombre, ni crucé una palabra con ella. Sin darme cuenta el mundo estaba cambiando. Mi mundo, que era un balón, comenzó poco a poco a ser distinto.
Los cambios verdaderos se dan en silencio y casi nadie los nota. Cuando nos suceden tardamos tiempo en comprenderlos.
Los partidos que perdimos, empatamos o ganamos en el último minuto, tenían algo especial. En cinco segundos parecían resumirse los dos tiempos de cuarenta y cinco minutos. La fras que era un lugar común, de que el último minuto también tiene sesenta segundos, se convertía en un credo. Esa experiencia parecía ser parte de un equipo a nivel mundial: Alemania, y algunos querían atribuirle un valor casi cultural de tenacidad, propio de ese país.
Me pasó en algunas ocasiones y creo que a otros, aunque nunca hablé de ello. Los domingos a la hora de nuestro partido aparecía una muchacha que me gustaba. Al principio eso me dio más energía para tratar de jugar muy bien, y si podía hacerlo por la banda donde ella solía pararse, mejor.
Lo cierto es que nunca supe su nombre, ni crucé una palabra con ella. Sin darme cuenta el mundo estaba cambiando. Mi mundo, que era un balón, comenzó poco a poco a ser distinto.
Los cambios verdaderos se dan en silencio y casi nadie los nota. Cuando nos suceden tardamos tiempo en comprenderlos.
LIX
Los partidos que perdimos, empatamos o ganamos en el último minuto, tenían algo especial. En cinco segundos parecían resumirse los dos tiempos de cuarenta y cinco minutos. La fras que era un lugar común, de que el último minuto también tiene sesenta segundos, se convertía en un credo. Esa experiencia parecía ser parte de un equipo a nivel mundial: Alemania, y algunos querían atribuirle un valor casi cultural de tenacidad, propio de ese país.
domingo, junio 27, 2010
Aprovechar el ki
Que el juego tenga este espíritu y que la diferencia sea de un tanto.
Escenas de Futbol Shaolin Soccer, música de t.A.T.u.
Escenas de Futbol Shaolin Soccer, música de t.A.T.u.
martes, junio 22, 2010
tres de fut...
Sirven estos eventos también para ver como funciona la distorsión masiva de la realidad. El mejor ejemplo fue el partido contra francia. La prensa incluso invitó a votar para decidir si fue el mejor partido de la historia de la Selección, así como otros comentarios desproporcionados.
En realidad el triunfo fue valioso por lo que significa, fue un partido regular, donde Francia jugó sin alma, desconectada por completo, y México aprovechó bien esa condición. Aun así, siendo objetivos, Aguirre volvió a equivocar la alineación y la estrategia, el primer tiempo lo demuestra, pero gracias a la salida forzada de Vela, que permitió la entrada de Barrera —quien debía de haber jugado desde el principio, incluso contra Sudafrica, porque es el único que desfonda junto con Giovani—, el partido comenzó a cambiar, además de la entrada a la cancha del Chicharín, que al igual que Barrera y Guardado deberían ser titulares. Eso cambió el juego en el segundo tiempo y México pudo ganar.
El mejor jugador fue esta vez Salcido, que mantuvo un ritmo intenso y estuvo acertado al ataque y la defensiva. Esperemos que ahora sí Aguirre, que es un buen entrenador, supere él mismo sus dudas y temores y deje a los jóvenes el dominio del ataque. El no haberlo hecho antes evitó que México le ganara a Sudafrica. Esperemos que ese segundo tiempo con Francia le haya servido a Aguirre para no dudar más sobre el sistema y elección de jugadores que él mismo hizo.
Al final sabemos bien que lo desorbitado de las reflexiones sobre ese triunfo se deben a la catarsis que el país está encontrando a través del futbol, no perdamos un mínimo de objetividad. Apoyemos, sí, para ayudar a que esta Selección realmente logre alcanzar su destino, pues sin duda por las condiciones de ella misma —una generación que ya ganó un mundial, lo cual da otra experiencia mental, junto a jugadores que lograron vencer en territorios fuera del país, un entrenador que sabe trasmitir coraje a sus jugadores y un orden táctico que sintetiza un estilo propio de juego adaptado a las habilidades de los jugadores mexicanos—, combinadas con un mundial donde a México le tocó un buen grupo para competir y una ruta relativamente positiva de posibles contrincantes si sigue avanzando en la contienda, está en las mejores condiciones para llegar hasta donde realmente lo decida.
En realidad el triunfo fue valioso por lo que significa, fue un partido regular, donde Francia jugó sin alma, desconectada por completo, y México aprovechó bien esa condición. Aun así, siendo objetivos, Aguirre volvió a equivocar la alineación y la estrategia, el primer tiempo lo demuestra, pero gracias a la salida forzada de Vela, que permitió la entrada de Barrera —quien debía de haber jugado desde el principio, incluso contra Sudafrica, porque es el único que desfonda junto con Giovani—, el partido comenzó a cambiar, además de la entrada a la cancha del Chicharín, que al igual que Barrera y Guardado deberían ser titulares. Eso cambió el juego en el segundo tiempo y México pudo ganar.
El mejor jugador fue esta vez Salcido, que mantuvo un ritmo intenso y estuvo acertado al ataque y la defensiva. Esperemos que ahora sí Aguirre, que es un buen entrenador, supere él mismo sus dudas y temores y deje a los jóvenes el dominio del ataque. El no haberlo hecho antes evitó que México le ganara a Sudafrica. Esperemos que ese segundo tiempo con Francia le haya servido a Aguirre para no dudar más sobre el sistema y elección de jugadores que él mismo hizo.
Al final sabemos bien que lo desorbitado de las reflexiones sobre ese triunfo se deben a la catarsis que el país está encontrando a través del futbol, no perdamos un mínimo de objetividad. Apoyemos, sí, para ayudar a que esta Selección realmente logre alcanzar su destino, pues sin duda por las condiciones de ella misma —una generación que ya ganó un mundial, lo cual da otra experiencia mental, junto a jugadores que lograron vencer en territorios fuera del país, un entrenador que sabe trasmitir coraje a sus jugadores y un orden táctico que sintetiza un estilo propio de juego adaptado a las habilidades de los jugadores mexicanos—, combinadas con un mundial donde a México le tocó un buen grupo para competir y una ruta relativamente positiva de posibles contrincantes si sigue avanzando en la contienda, está en las mejores condiciones para llegar hasta donde realmente lo decida.
(TC)
* * *
Veré el partido y me alegraré si gana México, pero si Dios es redondo reconozco que su fe es un don con el que no me obsequió. En todo caso me parece un dios menor.
(AR)
* * *
miércoles, junio 09, 2010
no a los ojos...
"deberíamos mirar sólo
hacia donde vamos a patear la pelota
hacia donde vamos a patear la pelota
e ignorar al guardameta"
Leído en La Jornada
domingo, octubre 15, 2006
Enseñanzas del futbol (fragmentos) - Tomás Calvillo

(Enseñanzas del futbol, de Tomás Calvillo Unna, Ediciones del Futbolista, 2006)
I
Empecé a correr en las tardes para estar en mejor condición de jugar. No quería sufrir tirones en las piernas. Estaba solo en esta pequeña aventura futbolera, como lo están el portero o el tirador cuando se da un penalti.
Guardaba con celo mi colección de banderines: Botafogo, Partizan, Real Madrid, Arsenal, Guadalajara, River Plate, Vasco de Gama, Dínamo. Esos banderines y mi voluntad de correr todos los días no estaban separados. Antes de iniciar mis ejercicios los sacaba del cajón y los acomodaba sobre mi cama. Uno a uno los tocaba con la palma de mi mano derecha. Era un ritual que me daba fuerza y disposición para continuar.
Siempre preferí los banderines a los álbumes de estampas con los rostros de los jugadores. Los jugadores al final eran frágiles, así los veía.
Hubo uno que alcanzó una altura inimaginable; se llamaba Ita, era un portero cuyos lances en un partido lo volvieron un ser mítico. Su valentía, destreza y su capacidad de volar nunca más se repitieron. Fue el único que se aventó hacia el frente, de palomita con los brazos estirados, para despojar al delantero de un balón que iba a terminar en las redes. Fue sólo un partido pero sus jugadas se inscribieron en mi imaginación y memoria como las primeras pinturas que los seres humanos dejaron plasmadas en las piedras de los desiertos y en las cavernas. Ita era brasileño, el futbol entonces lo era por completo, y creo que todavía lo sigue siendo, aunque con menos fuerza.
VI
Hay un volumen, una especie de geometría afectiva del espacio, cuando miro sobre las paredes las porterías pintadas de amarillo. Hay un estremecimiento, una emoción cuando se ve el balón golpear el travesaño amarillo en la pared y volver al campo para ser despejado lejos por un defensa.
Estoy de portero y respiro profundo, el gol no entró y suena la campana dando por terminado el recreo. No puedo negar que me atraviesa una ternura que envuelve a todos los que jugamos los partidos en el patio de la escuela. Esa energía desplegada contenía todo lo que valía la pena. Los grandes árboles que servían para marcar los límites de la cancha, el cemento, su dureza que marcaba nuestras rodillas y codos. Ese espacio y tiempo que eran sólo nuestros, de los que jugábamos mañana tras mañana.
XXVIII
En ocasiones me enojaba y es lo peor que le puede pasar a un jugador. Confundía el sentir con el desear y eso hacía que gritara, que peleara incluso con los propios compañeros y que terminara haciéndome expulsar.
El desear nos confunde, nos separa de la realidad, nos hace perder el ritmo y nos aísla de los demás. Nos precipita en el toque, nos hace fallar hasta los penaltis, nos hace juzgar una y otra vez.
El sentir es distinto, el sentir nos hace reconocer el juego, su presente, su realidad, nos permite conectarnos bien y entender mejor los movimientos de los demás jugadores, nos hace entender y aceptar.
Es muy importante reconocer esas diferencias, de ello depende que el futbol sea un deporte lleno de arte que uno goce y no lo sufra.
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