Con tristeza te releo esta mañana, Olimpia. Mucho por reflexionar sobre tu vida y tu obra, sobre la época que te tocó y la música que compartiste. Qué ganas de ir a La Lira a reencontrarme con La Bohemia Potosina y oírte cantar mientras brindamos.
Que mucha gente conozca tu poesía.
Descansa. Gracias por todo, por tanto.
Con el viento a favor
VIAJO en tu cuerpo
ola encendida donde mi boca muere
y resucita
noche temprana de volcán abierto
que se lleva a refugiar mi vientre para saciar a Dios
otra vez en octubre
Viajo en tu cuerpo
me basta el espacio húmedo en tu presencia
y te recorro
abro mis tempestades
me inundo
primero las manos que gritan el camino
para heredar tu piel
con mi reflejo
luego mis poros buscan a los tuyos
y se abren
se abren
como ojos navegando oscuridad
como boca que recibe la cascada
la lluvia
o la muerte.
De proa a popa repaso los meridianos cero
de tu sombra
nocturna mariposa que yace a mi costado
en aliento permanente
pálida contraluz y ansia de veinticuatro arenas
sin reloj
de veinticuatro orgasmos libres e infinitos
Voy despacio
presiento un mínimo de luz un tu silencio
y me dejo llevar
te llevo
a mi modo te llevo
a intervalos te gasto
me consumo
te consumes
me sumas a este territorio de humedad
que brota de los barcos sin anclar que somos
y te pierdes
dentro de mi viaje te pierdes
hasta prender tu ritmo a mi cintura
y correr por tu agonía mi agonía.
Somos el mismo potro, la misma grupa
galopando hacia todas las vidas moribundas
con el viento a favor
Somos el mismo viaje
las mismas manos recogiendo el ritmo de los árboles
respirando agua a contraviento
somos tú y yo
sólo tú y yo.
Con el viento a favor
VIAJO en tu cuerpo
ola encendida donde mi boca muere
y resucita
noche temprana de volcán abierto
que se lleva a refugiar mi vientre para saciar a Dios
otra vez en octubre
Viajo en tu cuerpo
me basta el espacio húmedo en tu presencia
y te recorro
abro mis tempestades
me inundo
primero las manos que gritan el camino
para heredar tu piel
con mi reflejo
luego mis poros buscan a los tuyos
y se abren
se abren
como ojos navegando oscuridad
como boca que recibe la cascada
la lluvia
o la muerte.
De proa a popa repaso los meridianos cero
de tu sombra
nocturna mariposa que yace a mi costado
en aliento permanente
pálida contraluz y ansia de veinticuatro arenas
sin reloj
de veinticuatro orgasmos libres e infinitos
Voy despacio
presiento un mínimo de luz un tu silencio
y me dejo llevar
te llevo
a mi modo te llevo
a intervalos te gasto
me consumo
te consumes
me sumas a este territorio de humedad
que brota de los barcos sin anclar que somos
y te pierdes
dentro de mi viaje te pierdes
hasta prender tu ritmo a mi cintura
y correr por tu agonía mi agonía.
Somos el mismo potro, la misma grupa
galopando hacia todas las vidas moribundas
con el viento a favor
Somos el mismo viaje
las mismas manos recogiendo el ritmo de los árboles
respirando agua a contraviento
somos tú y yo
sólo tú y yo.

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