Discurso de Huberto para su homenaje en Bellas Artes
"Elena Garro es quien hizo al Octavio Paz que todos conocemos. La señora que ahora administra su obra no me importa y ni siquiera sé su nombre. Porque la que me importaba a mí era Elena Garro y la hija que ambos tuvieron, Elena Paz Garro, que fue mi compañera y amiga, y a la cual publiqué sus poemas. Entonces Octavio me decía que su hija hacía eso para avergonzarlo a él, porque eran horribles sus poemas. Horribles o no, eran poemas. Y la de Elena Garro y la de Octavio Paz, era literatura de excelencia. Y a Paz le sobran biógrafos, corifeos y turiferarios, es decir, los que le echan incienso como el Papa a la figura de Cristo. Pero Paz no era un dios, era Octavio Paz Lozano, un hombre como cualquier otro. No era la divina garza..."
Entrevista en Revista Máquina
No hay comentarios.:
Publicar un comentario