martes, febrero 24, 2009

Este miercoles: "La teclas empiezan y acaban, 88, no son infinitas"



"¿Por qué no bajas a ver el mundo con tus propios ojos? —insta a Mil Novecientos su amigo Max—. El mundo está ahí; todo te espera al final de esos escalones". El propio Mil Novecientos intuye poéticamente que, desde tierra, quizá se oiga la voz del océano que grita "¡Tú!", como "un gran grito que te dice que la vida es inmensa, y cuando lo oyes sabes lo que debes hacer. Podría estar aquí eternamente, en el barco, pero el océano nunca me diría nada". Sin embargo, en su enfermizo ensimismamiento, no acaba de comprender plenamente esos puntos externos de fuga. Para él, "la gente de tierra pierde el tiempo preguntándose el porqué. Cuando es invierno, esperando que llegue el verano. Nunca te cansas de viajar en busca de un lugar donde esperar. A mí no me parece una buena apuesta".

Auditorio de la CCSyH-UASLP, 11:00 hrs.
Entrada libre

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