jueves, diciembre 07, 2006

Contra la Violencia a Periodistas

Nueve periodistas muertos en este año. A ver cómo nos pinta el siguiente.

Se reproduce la Declaración Contra la Violencia a Periodistas y por la Plena Libertad de Expresión en México, que suscriben varias organizaciones y periodistas de varios estados (incluso un partidito ya se quiso adjudicar la convocatoria), y que en memoria de Jesús Blancornelas empezará a circular. Ya se han planeado actos de opinión y de protesta en varios estados, sobre todo donde los periodistas aún pueden salir a la calle sin que de inmediato los "desaparezcan".

A:

La sociedad mexicana
C. Presidente de la República
C. Legisladores federales y estatales
C. Magistrados federales y estatales
C. Secretario de Gobernación
C. Gobernadores
C. Presidentes Municipales
A los medios de comunicación

La libertad de expresión y el derecho de la sociedad a estar informada enfrentan hoy una de las más graves escaladas de violencia en México.

En 2006 han ocurrido ocho crímenes que han convertido a México en el país con más asesinatos en el hemisferio y segundo en el mundo después de Irak.

La amenaza más grave hoy, en contra de la libertad de expresión en México, proviene de la delincuencia organizada y las estructuras políticas que son cómplices, sin que las autoridades hayan sido eficaces para contrarrestar la amenaza que se ha extendido desde el norte del país hacia otros estados.

Los asesinatos e intimidaciones de poderes públicos y fácticos en diversas zonas del país desafían hoy toda noción de autoridad, logrando el control a través de la amenaza, los golpes, los ataques a instalaciones y el crimen, provocando que cada día más medios de comunicación adopten la autocensura como una forma legítima de preservar la seguridad.

Estos hechos significan un gravísimo atentado en contra de la sociedad, que se ve lesionada en su derecho a estar informada. Por si fuera poco, en diversos estados persiste aún el control sobre medios de información y comunicadores, lo cual frena los avances democráticos.

Por ello, hacemos un llamado urgente al presidente Felipe Calderón Hinojosa, al Congreso de la Unión, congresos estatales, poder judicial, gobernadores, a los presidentes municipales, jefe de gobierno y delegados políticos para que, en el ámbito de su autoridad tomen las acciones necesarias.

Demandamos que se otorguen garantías a la libertad de expresión y castigo ejemplar para los crímenes y agresiones contra periodistas para que no sea la impunidad la que aliente nuevos crímenes.

Exigimos que las investigaciones que determinan las causas del asesinato se conduzcan de manera profesional e imparcial y con rigor se investigue si las causas están vinculadas a la labor periodística de la víctima.

Condenamos toda forma de censura, sea explícita o sobreentendida, sea de carácter político o partidista, criminal, corporativa, de grupos civiles o individuos. Denunciamos que la publicidad sigue siendo utilizada por los funcionarios públicos de manera discrecional para castigar a los medios de comunicación que no son afines a sus decisiones.

Exigimos que la difamación no sea sancionada penalmente sino por la vía civil, en consonancia con la Declaración de Principios sobre la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que establece que la reputación debe estar protegida por las leyes civiles. Condenamos como violatorias de la libertad de expresión, las leyes que endurecen las sanciones por estos delitos y que son utilizadas como forma de intimidación.

Demandamos que se acaten las leyes que protegen el secreto profesional del periodista y cesen los requerimientos judiciales para que los periodistas revelen sus fuentes, lo cual pone en riesgo la vida no sólo de los comunicadores sino también de sus fuentes de información.

Exhortamos a los gobiernos estatales a que adopten los criterios mínimos de acceso a la información para que no quede al arbitrio de grupos de poder qué información es pública y cuál no.

Los periodistas mexicanos reconocemos que la corrupción que ha asolado al país por décadas se encuentra también en el medio periodístico y que sería incongruente demandar castigo a las agresiones contra periodistas sin aceptar el mismo rigor contra los periodistas que violen la ley.

Reprobamos las conductas de periodistas que, abusando de su posición, obtienen beneficios ilegítimos y actúan de manera dolosa en el manejo de la información aun cuando no existan leyes que sancionen esas conductas.

Los periodistas mexicanos asumimos un compromiso con un periodismo ético y riguroso, que cumpla con altos estándares de calidad y respete los derechos humanos y legales de todos los involucrados en las informaciones periodísticas.

Demandamos respeto a la dignidad profesional de los periodistas y salarios acordes, que no impliquen trabajos ajenos a la labor periodística, como por ejemplo la venta de publicidad y la obligación de escribir noticias que sean ajenas a la realidad, en detrimento del interés público. Pedimos que los Congreso federal y estatales reconozcan la cláusula de conciencia, que en la práctica es un respeto a los derechos humanos de los periodistas.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario