Oh, danos placer en las flores hoy,
y haz que no tengamos que pensar tan lejos como en la incierta cosecha,
manténnos aquí a todos simplemente en la primavera del año.
Oh, danos placer en el huerto blanco,
como ninguna otra cosa del día, como fantasmas en la noche,
y haznos felices como las felices abejas,
el enjambre revoloteando alrededor de los árboles perfectos.
Y haznos felices en el pájaro veloz
que súbitamente se escucha por encima de las abejas,
el meteoro que se arroja adentro con el pico listo,
y como salido de una flor en medio del aire se queda quieto.
Porque esto es el amor y no otra cosa,
aquello que está reservado a Dios
para santificar a todo lo que comprende su voluntad,
que sólo necesita que nosotros lo realicemos.
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sábado, marzo 16, 2024
miércoles, octubre 13, 2021
El camino no elegido - Robert Frost
Dos caminos se abrían en un bosque amarillo,
y triste por no poder caminar por los dos,
y por ser un viajero tan solo, un largo rato
me detuve, y puse la vista en uno de ellos
hasta donde al torcer se perdía en la maleza.
Después pasé al siguiente, tan bueno como el otro,
posiblemente la elección más adecuada
pues lo cubría la hierba y pedía ser usado;
aunque hasta allí lo mismo a cada uno
los había gastado el pasar de la gente,
y ambos por igual los cubría esa mañana
una capa de hojas que nadie había pisado.
¡Ah! ¡El primero dejé mejor para otro día!
Aunque tal y como un paso aventura el siguiente,
dudé si alguna vez volvería a aquel lugar.
Seguramente esto lo diré entre suspiros
en algún momento dentro de años y años
dos caminos se abrían en un bosque, elegí…
elegí el menos transitado de ambos,
Y eso supuso toda la diferencia.
y triste por no poder caminar por los dos,
y por ser un viajero tan solo, un largo rato
me detuve, y puse la vista en uno de ellos
hasta donde al torcer se perdía en la maleza.
Después pasé al siguiente, tan bueno como el otro,
posiblemente la elección más adecuada
pues lo cubría la hierba y pedía ser usado;
aunque hasta allí lo mismo a cada uno
los había gastado el pasar de la gente,
y ambos por igual los cubría esa mañana
una capa de hojas que nadie había pisado.
¡Ah! ¡El primero dejé mejor para otro día!
Aunque tal y como un paso aventura el siguiente,
dudé si alguna vez volvería a aquel lugar.
Seguramente esto lo diré entre suspiros
en algún momento dentro de años y años
dos caminos se abrían en un bosque, elegí…
elegí el menos transitado de ambos,
Y eso supuso toda la diferencia.
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