quién eres y quién eres.
Porqué es triste tu carne como un leño apagado
y porqué tienes llena la boca de alfileres.
Y despacio, esta noche yo te he separado
como un árbol de amor, de las demás mujeres,
y haciendo de mi sangre un agua he bautizado
con ella tus angustias y placeres.
¡Y le he dicho a la muerte que no puede matarme
y le he dicho a la vida que no puede vencerme
y le he dicho a la tierra que si logra enterrarme,
a donde ella me entierre tú irás a recogerme!
¡Y le he dicho a la nada que si logra apagarme
tú, con tus grandes besos, volverás a encenderme!
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