domingo, noviembre 23, 2025

Cólera - Irene Vallejo

«La literatura occidental comienza rabiosa. La primera palabra de la Ilíada es “cólera”: antes que a los dioses o a los seres humanos, el poeta invoca la ira, la ofensa que hiere y hierve. En su mundo reina el apetito de pelea, el combate donde se compite, la glotonería de gloria. Las voces de los guerreros arengan, aúllan y retumban. De hecho, el adjetivo “estentóreo” deriva de Esténtor, un personaje del poema que, según Homero, gritaba con el ruido y la furia de 50 hombres.

La lucha en el campo de batalla era una experiencia tan cotidiana en las civilizaciones antiguas que el filósofo Heráclito la consideró la dinámica de la realidad. Escribió que la guerra está en el origen cósmico de todo: el universo, pero también las ideas, invenciones, instituciones y Estados. El pensador griego afirmaba que cada cosa se define en disputa con las demás. Esta concepción de la existencia nace de una sociedad donde la guerra decidía la suerte de cada individuo: vida o muerte, esclavitud o libertad, riqueza o pobreza (…)

En la niebla de la guerra triunfan los rugidos rotundos y unívocos sobre la palabra sosegada. Hoy resuenan ecos de Heráclito cuando señalaba el conflicto como clave: un político no es nadie sin un buen adversario. El filósofo construyó su teoría en torno al término griego pólemos, “combate”, de donde deriva nuestra palabra “polémica”. A muchos líderes estentóreos los definen sus odios, no sus ideas. Confunden ganar con gritar y destacar con desgañitarse, siempre en actitud de ataque. Abundan los profesionales de la confrontación y el insulto, pertrechados de profecías apocalípticas, convencidos de que el fin justifica los miedos».


lunes, noviembre 17, 2025

Pérdida (fragmentos) - Guðbergur Bergsson



«Los habitantes más antiguos del barrio habían llegado ya a la edad en que nadie se acordaba realmente de su existencia».

«Con la edad se comprenden muchas cosas de la vida que hasta entonces eran incomprensibles, si la memoria anda bien, aunque lo más frecuente es que ande tan mal que uno se va a la tumba tan ignorante como al nacer».

«Cada vez lo entiendo mejor cuando me cuentan que un matrimonio de ancianos se han matado mutuamente en la residencia de la tercera edad».

«La vejez es extraña, se dice a sí mismo. Ojalá no envejeciera nunca».

«Ya no siente hambre. Sólo está vacío por culpa del malestar de nada en particular. Todo se confunde en la debilidad, la somnolencia y el silencio. Pese a la falta de fuerzas no desea morir. Lo domina un indefinible deseo de vivir que es más costumbre que auténticas ganas de vivir».

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Tomado de la página de FB ®️Literatura, arte, cultura y algo más

lunes, noviembre 10, 2025

La diferencia - Ariana Harwicz

"La gran diferencia entre un escritor y un trabajador de la escritura (o un escritor profesional) es que el escritor profesional controla su obra. Se pone al servicio de la demanda. Que la novela no sea muy breve, pero tampoco muy larga, que se adecúe a un género, que no haya demasiados diálogos, que sea latinoamericana, pero no del todo. Ese escritor inspecciona su escritura subido a una torre de control y con el agente literario al teléfono. En cambio, el escritor no profesional, no puede controlar su corazón, tiene que hacer el libro que tiene que hacer, hasta las últimas consecuencias. Tiene que escribir lo que tiene que escribir. Aunque no sea el libro que le conviene, aunque destruya su figura de autor, aunque no sealo que se espera de él, aunque le adviertan que así, no tendrá muchas traducciones ni premios. Y sobre todo, aunque lo puedan cancelar. Un poco como los que trabajan con material explosivo: nunca saben cuándo finalmente va a fallar y a explotarles la granada despedazándole una mano".

viernes, noviembre 07, 2025

Leonard Cohen, noveno aniversario luctuoso

(7 de noviembre de 2016)

Todo mundo sabe

Todo mundo sabe que están cargados los dados,
todo mundo los lanza con los dedos cruzados,
todo mundo sabe que la guerra terminó,
todo mundo sabe que perdieron los buenos.

Todo mundo sabe que la guerra era falsa,
los pobres siguen siendo pobres,
los ricos se han hecho más ricos.
Así es esto, todos lo saben.

Todo el mundo sabe que hay una fuga en el barco,
todo el mundo sabe que el capitán mintió.
Todo el mundo siente que algo le falta,
como cuando mueren su padre o su perro.

Todo el mundo habla con sus bolsillos,
todo el mundo quiere una bolsa de dulces
y una rosa de tallo largo.
Todos el mundo sabe.

Todo el mundo sabe que me amas, nena,
todo el mundo sabe que es de verdad.
Todo el mundo sabe que me has sido fiel
aunque te has tomado libres una noche o dos.

Todo el mundo sabe que has sido discreta,
pero había tanta gente que debías conocer
con las que tenías que verte sin tu ropa.
Todo el mundo lo sabe.

Todo el mundo sabe, todo el mundo lo sabe.
Así es como es. Todo el mundo sabe.
Todo el mundo sabe, todo el mundo lo sabe.
Así es como es. Todo el mundo sabe.

Todo el mundo sabe que es ahora o nunca,
todo el mundo sabe que somos tú o yo.
Y todo el mundo sabe que la vida es eterna
cuando ya has hecho una pequeña fila o dos.

Todo el mundo sabe que el trato está podrido,
el viejo Black Joe aún recoge algodón
para tus moños y cintas.
Y todo el mundo lo sabe.

Todo el mundo sabe que se acercan las plagas,
todo el mundo sabe qué rápido se mueven.
Todo el mundo sabe que cuando ellos y ellas se desnudan
son solo un brillante artefacto del pasado.

Todo mundo sabe que la escena está muerta,
pero va a haber un metrónomo en tu cama
que revelará lo que todo el mundo sabe.
Y todo el mundo sabe que estás en problemas.

Todo mundo sabe por lo que has pasado,
desde la sangrienta cruz en la cima del Calvario
hasta la playa en Malibú.
Todo el mundo sabe que se está viniendo abajo,
mira por última vez este sagrado corazón
antes de que explote. Y todo el mundo lo sabe.

Todo el mundo lo sabe, todo el mundo lo sabe.
Así es como es. Todo el mundo lo sabe.
Todo el mundo lo sabe, todo el mundo lo sabe.
Así es como es. Todo el mundo lo sabe.

lunes, noviembre 03, 2025

Ámbar - Clarice Lispector

«La inspiración es como un misterioso aroma de ámbar. Llevo un trozo de ámbar conmigo. El aroma me hacer ser hermano de las santas orgías del rey Salomón y de la reina de Saba. Benditos sean tus amores. ¿Tendré miedo a dar el paso de morir ahora mismo? Cuidarse para no morir. No obstante, ya estoy en el futuro. Ese futuro mío que será para vosotros el pasado de un muerto. Cuando acabéis este libro, llorad cantando por mí un aleluya. Cuando cerréis las últimas páginas de este libro de vida malogrado, impertinente y juguetón, olvidadme. Que Dios os bendiga entonces y este libro acabará bien. Para que por fin yo consiga reposo. Que la paz sea entre nosotros, entre vosotros y yo. ¿Estoy cayendo en el discurso? Que me perdonen los fieles del templo: escribiendo me libro de mí y puedo entonces descansar.»

Un soplo de vida, Siruela, 2006.