sábado, julio 24, 2010

Carta para volvernos a ver, de Gonzalo Rojas

Escrita en el mar, el 25-X-58, entre las 2 y las 5 de la mañana, a bordo del "Laennec", 
Navifrance, por la ruta del Atlántico norte. No publicada hasta la fecha.


Lo feo fue quererte, mi Fea, conociendo cuánta víbora
era tu sangre, lo monstruoso
fue oler amor debajo de tu olorcillo a hiena, y olvidar
que eras bestia, y no a besos sino a cruel mordedura
te hubiera, en pocos meses, lo vicioso y confuso
descuerado, y te hubiera en la mujer más bella ¡por Safo! convertido.

Porque, vistas las cosas desde el mar, en el frío de la noche oceánica
y encima de este barco de lujo, con mujeres francesas y espumosas,
y mucha danza, y todo, no hay ninguna
cuyo animal, oh Equívoca, tenga más desenfreno en su fulgor
antes de ti, después de ti. No hay ojos verdes
que se parezcan tanto a la ignominia.

Ignominia es tu sangre, Burguesilla: lo turbio que te azota por dentro,
                remolino viscoso de miedo y de lujuria, corrupción
de todo lo materno que es la mujer. ¡Acuérdate, Malparida, de aquella pesadilla!
No hay trampa que te valga cuando tiritas y entras al gran baile del muro
donde se te aparecen de golpe los pedazos de la muerte.

No te perdono, entiéndeme, porque no me perdono, porque el mar
-por hermoso que sea- no perdona al cadáver: lo rechaza y lo arroja
                                                                                                             como inútil estiércol.
Muerta estás y aun entonces, cuando dormí contigo, dormí con una máquina
de parir muertos. Nadie podrá lavar mi boca sino el áspero océano,
Mujer y No-mujer, de tu beso vicioso.

Lástima de hermosura. Si hoy te falta de madre justo lo que te sobra
                         de ramera
y de sábana en sábana, desnuda, vas riendo
y sin embargo empiezas a llorar en lo oscuro cuando no te oye nadie,
es posible, es posible que descubras tu estrella por el viejo ejercicio
del amor, es posible que tanta espuma inútil
pierda su liviandad, se integre en la corriente, vuelva al coro del Ritmo.

Tal vez el largo oleaje de esta carta te aburra, todo este aire solemne,
pero el Ritmo ha de ser océano profundo
que al hombre y la mujer amarra y desamarra
nadie sabe por qué y, es curioso, yo mismo
no sé por qué te escribo con esta mano, y toco
tu rara desnudez terrible todavía.

No hablemos ya de mayo ni de junio, ni hablemos
del gran mes, mi Amorosa, que construyó en diamante tu figura
de amada y sobreamada, por encima del cielo, en el volcán
de aquel Chillán de Chile que vivimos los dos, y eternizamos,
silenciosos, seguros de ser uno en el vuelo.

No. Bajemos de ahí, mi Sangrienta, y entremos al agosto mortuorio:
crucemos los horribles pasadizos
de tus vacilaciones, volvamos al teléfono
que aún estará sonando. Volemos en aviones a salvar
los restos de Algo, de Alguien que va a morir, mi Dios, descuartizado.

Digamos bien las cosas. No es justo que metamos a ningún Dios en esto.
Cínicos y quirúrgicos, los dos, los dos mentimos.
Tú, la más Partidaria de la Verdad, negaste la vida hasta sangrar
contra la Especie (¿Es mucho cinco mil cuatrocientas criaturas por hora...?)
Los dos, los dos cortamos las primeras, las finas
raíces sigilosas del que quiso venir
a vemos, y a besamos, y a juntamos en uno.

Miro el abismo al fondo de este espejo quebrado, me adelanto a lo efímero
de tus días rientes y otra vez no eres nada
sino un color difícil de mujer vuelta al polvo
de la vejez. Adiós. Hueca irás. Vivirás
de lo que fuiste un día quemada por el rayo del vidente.

Mortal contradictorio: cierro esta carta aquí,
este jueves atlántico, sin Júpiter ni estrella.
No estás. No estoy. No estamos. Somos, y nada más.
Y océano,
              y océano,
                           y únicamente océano.

1 ecos:

  1. Qué carta tan dura la de don Gonzálo, nada que ver con El Fornicio. A veces hay que reclamar los abortos.
    ¡Felices vaGaciones!

    ResponderEliminar

Únete a la campaña

Únete a la campaña
por una correcta ortografía en los blogs

temas recurrentes:

1984 A Alejandro Jodorowsky Alex Alexandro Roque Alicia amediavoz amor aniversario aniversario luctuoso antropología Arcipreste Axolote Arreola astrología AxRq año nuevo Ballet Provincial cantinas caperucito y otros cuentos ciencia ficción cine cine mexicano Cioran citas comparación entre cuento y novela crimen crimentales crimentalista crítica dancística crítica literaria crónica Cuca Cuentos Potosinos danza decálogo depresión deseo desierto desnudo despedidas diccionarios divulgación científica documentales dolor ecología educación El Colegio de San Luis El guardián entre el centeno emos encuentro Enrique serna ensayo enseñanza artística enseñanza de la literatura epigramas eros eros guachichil escribir escritores escritura experimentar visual exposiciones festivales FIDC-LL fiesta filosofía Flickr fotografia fractales Fragmentos de un discurso amoroso frases futbol Gabriel García Márquez Gabriel Zaid Gil de Biedma Gonzalo Rojas géneros literarios hadas Heriberto Yépez heterónimos historia historia editorial de SLP Horas de Junio humor idioma ilustraciones imaginación independencia indígena infancia inseguridad inspiración intelectuales intertextualidad IPBA Italo Calvino Jaime Joyce Jaime Lopez Jaime Sabines Javier Sicilia JEP Jesús C. Pérez Joaquín Antonio Peñalosa Joaquín Sabina Jonguitud Jorge Ferretis Juan Carlos Onetti Juan Rulfo Julio Cortázar Kawabata la bella villa La Odisea lenguaje libros Lila López literatura literatura colombiana literatura femenina literatura mexicana literatura oral literatura potosina literatura regional locura Lolita Luis Cortés Bargalló Luis García Montero luna Manuel Calvillo Manuel José Othón matemáticas mentiras microhistorias Milan Kundera minicuentos mirada mititos mitología griega mitos muerte musas Museo Othoniano México música nada narciso narcocorridos navidad Nietzsche ninfas niños Nobel noche nomadismo noticias novela Novela de la Revolución numerología obituario obituario desde el Potosí Octavio Paz Ofelia Pérez Sepúlveda onomástico ortografía Oscar Wilde otoño paisaje palabra personajes femeninos Pessoa Philip Roth pintura plagio poesia? poesía poetomancia política potosinos ilustres premios literarios presentación de libro princesa promoción cultural Pulso Rafael Cadenas Ramón López Velarde Rayuela revista Casa del Tiempo revista Estilo revista Guardagujas revista La Corriente revista Morbo revistas Revolución Mexicana Ricardo Castillo Ricardo Yáñez Roland Barthes Roy Salvador Elizondo San Luis Potosí San Luis Rey de Francia santos inocentes Saramago secretaría de cultura semana santa semiología Servicios Editoriales Debajo del Agua sexualidad Si una noche de invierno un viajero sicoanálisis sicología Socorro Venegas Sor Juana Inés de la Cruz Soren Kierkegaard sueño suplementos culturales talleres literarios Tomás Calvillo Tomás Segovia trazos tribus urbanas twitter Uaslp Umberto Eco Universidad Vademécum Villa Juárez Villahermosa Virgen de Gudalupe Vladimir Nabokov yo soy de San Luis Potosí