Adrián Encino Hernández tenía 17 años, era alumno del Colegio de Bachilleres plantel 9 de Ciudad Juárez, y no hace mucho el gobernador de Chihuahua, José Reyes Baeza Terrazas, le entregó un reconocimiento por su destacada actividad académica.
Adrián, con otros 14 muchachos del Cobach y dos adultos, fue asesinado a la medianoche del domingo 31 de enero a manos de un comando armado mientras estaban en una casa particular celebrando el triunfo de su equipo de futbol.
Pocas horas después, domingo a mediodía, en Torreón, Coahuila, otro comando armado irrumpió en un bar y abrió fuego con armas de alto calibre, dejando al menos 18 muertos y más de 20 heridos. Igual que en Ciudad Juárez, el ataque fue de hombres que iban en varias camionetas Hummer, que cerraron los accesos de las calles, dispararon cientos de balas de rifles ak47 y R-15 y escaparon en minutos.
Miedo, indignacion, impotencia. Nadie que me dé respuestas.
En México hace una semana se armó un gran revuelo por el disparo en un bar a un futbolista profesional. ¿Cuántos de los niños futbolistas tienen que morir para provocar la indignación (real o supuesta) mostrada en el caso de una persona? Este caso fue más comentado que las ejecuciones que hubo en México durante 2009: una cada 65 minutos.
Mientras tanto, el presidente de México, Felipe Calderón Hinojosa, en spots televisivos y en foros internacionales asegura que se ha golpeado seriamente a la delincuencia. Habla de "guerra" contra el narcotráfico y de celebrar el bicentenario de la independencia y el centenario de la revolucion mexicana.
Me dijo una amiga: ¿Y qué quieres, que el presidente diga que estamos de la chingada? No sé si así, pero no debería dar meras cuentas alegres que sólo termina creyendo quien está en el poder, que se venden a otros países para que inviertan en nada. En otros niveles, locales, estatales, se dice que son los que están a su alrededor los que sacan al gobernante de la realidad, contándole sólo lo que quiere oír. Lo mismo pasa desgraciadamente en muchos gremios, incluido a veces el de los escritores: ay del que critique a alguien porque significa que es envidioso, ignorante o poca cosa.
Sí, creo que sería positivo que el gobierno asumiera "la realidad", pues a fin de cuentas el discurso político debe ser diferenciado del discurso literario. No necesitamos cuentos políticos, historias infantiles con finales felices, sino estrategias, métodos, organización.
Hoy, también, murió Tomás Eloy Martínez, escritor argentino, quien en la revista Letras Libres escribió: "Todo acto de narración es, como se sabe, un modo de leer la realidad como no es, un intento de imponer a lo real otra forma de coherencia, fundada a veces en el azar o en el caos".
Una de las frases famosas de este gobierno fue de parte del procurador de justicia: "Aunque no lo parezca vamos ganando la guerra" al narco. Las apariencias engañan. Tal vez no vemos lo que deberíamos ver. Tal vez nos gobiernan literatos llenos de ideas frescas y no nos habíamos dado cuenta.
Tal vez quieren hacernos creer que dos más dos son cinco.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
temas recurrentes:
1984
A
Alejandro Jodorowsky
Alex
Alexandro Roque
Alicia
amediavoz
amor
aniversario
aniversario luctuoso
antropología
Arcipreste Axolote
Arreola
astrología
AxRq
año nuevo
Ballet Provincial
cantinas
caperucito y otros cuentos
ciencia ficción
cine
cine mexicano
Cioran
citas
comparación entre cuento y novela
crimen
crimentales
crimentalista
crítica dancística
crítica literaria
crónica
Cuca
Cuentos Potosinos
danza
decálogo
depresión
deseo
desierto
desnudo
despedidas
diccionarios
divulgación científica
documentales
dolor
ecología
educación
El Colegio de San Luis
El guardián entre el centeno
emos
encuentro
Enrique serna
ensayo
enseñanza artística
enseñanza de la literatura
epigramas
eros
eros guachichil
escribir
escritores
escritura
experimentar visual
exposiciones
festivales
FIDC-LL
fiesta
filosofía
Flickr
fotografia
fractales
Fragmentos de un discurso amoroso
frases
futbol
Gabriel García Márquez
Gabriel Zaid
Gil de Biedma
Gonzalo Rojas
géneros literarios
hadas
Heriberto Yépez
heterónimos
historia
historia editorial de SLP
Horas de Junio
humor
idioma
ilustraciones
imaginación
independencia
indígena
infancia
inseguridad
inspiración
intelectuales
intertextualidad
IPBA
Italo Calvino
Jaime Joyce
Jaime Lopez
Jaime Sabines
Javier Sicilia
JEP
Jesús C. Pérez
Joaquín Antonio Peñalosa
Joaquín Sabina
Jonguitud
Jorge Ferretis
Juan Carlos Onetti
Juan Rulfo
Julio Cortázar
Kawabata
la bella villa
La Odisea
lenguaje
libros
Lila López
literatura
literatura colombiana
literatura femenina
literatura mexicana
literatura oral
literatura potosina
literatura regional
locura
Lolita
Luis Cortés Bargalló
Luis García Montero
luna
Manuel Calvillo
Manuel José Othón
matemáticas
mentiras
microhistorias
Milan Kundera
minicuentos
mirada
mititos
mitología griega
mitos
muerte
musas
Museo Othoniano
México
música
nada
narciso
narcocorridos
navidad
Nietzsche
ninfas
niños
Nobel
noche
nomadismo
noticias
novela
Novela de la Revolución
numerología
obituario
obituario desde el Potosí
Octavio Paz
Ofelia Pérez Sepúlveda
onomástico
ortografía
Oscar Wilde
otoño
paisaje
palabra
personajes femeninos
Pessoa
Philip Roth
pintura
plagio
poesia?
poesía
poetomancia
política
potosinos ilustres
premios literarios
presentación de libro
princesa
promoción cultural
Pulso
Rafael Cadenas
Ramón López Velarde
Rayuela
revista Casa del Tiempo
revista Estilo
revista Guardagujas
revista La Corriente
revista Morbo
revistas
Revolución Mexicana
Ricardo Castillo
Ricardo Yáñez
Roland Barthes
Roy
Salvador Elizondo
San Luis Potosí
San Luis Rey de Francia
santos inocentes
Saramago
secretaría de cultura
semana santa
semiología
Servicios Editoriales Debajo del Agua
sexualidad
Si una noche de invierno un viajero
sicoanálisis
sicología
Socorro Venegas
Sor Juana Inés de la Cruz
Soren Kierkegaard
sueño
suplementos culturales
talleres literarios
Tomás Calvillo
Tomás Segovia
trazos
tribus urbanas
twitter
Uaslp
Umberto Eco
Universidad
Vademécum
Villa Juárez
Villahermosa
Virgen de Gudalupe
Vladimir Nabokov
yo soy de San Luis Potosí


La violencia no puede ser entendida en ningun aspecto de la vida.
ResponderEliminarLos asesinatos no pueden esconderse.
Hay que luchar contra todo terrorismo y en los gobiernos está el poder de hacerlo.
Gracias por compartir toda esta información.
Buen día de lunes
Después de algunos años observando los poderes públicos y privados, me he dado cuenta de que son un sistema aparte, cerrado, incomunicado con el mundo real. De esta manera resulta imposible que quienes ocupan los puestos de poder comprendan lo que ocurre fuera, tienen infinidad de palmeros que se ocupan de alimentar sus egos, porque ellos también recogen parte del pastel.
ResponderEliminarUn abrazo.
Escuché la noticia que relatas por la radio... no se que pasa por allí, pero el caso es que nadie parece poder ponerle freno. Una auténtica lástima.
ResponderEliminarUn solidario abrazo.
Es fácil criticar, no sólo al Gobierno sino a cualquier organización ó persona, sobretodo cuando nos toca de cerca.
ResponderEliminarPero que es lo que hacemos por remediar la situación?, Nada... sólo criticar.
Quienes forman el gobierno? los partidos politicos, las asociaciones, la ciudadania?.... Mexicanos y más mexicanos fácilmente corruptibles, quien no ha cometido un acto de corrupción?, esto va desde la mordida o el ir a un Motel (Los moteleros no reportan sus ingresos a hacienda), o consultado a un médico particular sin que le extiendan un recibo de honorarios.
Claro todo lo calificamos de inofensivo a comparación del Crimen y el narcotráfico.
Pero esas "pequeñas cosas" van formando la bola de nieve de ala avalancha.
Cuantos padres de familia nos ocupamos de la supervisión de la educación de nuestros hijos? que realmente esten en el salón de clases, muchos de los estudiantes reprueban materias por acumulacion de faltas.
Creemos que con enviar a nuestros hijos a la escuela ya tienen educación, en la escuela no se aprenden los valores, se aprenden en el hogar con el ejemplo de los jefes de familia.
Queremos acabar con la delincuencia?
Pues transmitamos esos valores a nuestros hijos, a lois estudiantes, criemos conciencia ciudadana.
El crear leyes rígidas y aumentar la vigilancia policiaca no va a resolver nada, son puros paliativos.
Seamos conscientes y participativos en nuestro entorno, dejemos de ser apaticos, tomemos la responsabilidad de nuestras vidas
Javier:
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo. Como profesor, como escritor, como familiar de muchas personas y como mexicano espero estar haciendo conciencia, transmitiendo valores, de dar ejemplo de que algo se puede cambiar. Tratemos de participar y evitar esas pequeñas cosas que han hecho que la avalancha sea enorme, que parezca incontrolable.
Gracias a todos por sus visitas y sus comentarios sobre lo que pasa. De eso se trata esto.