sábado, enero 16, 2010

Silencio y voluntad, de Krishnamurti

El amor no es complejo, pero la mente lo hace tal. Estamos demasiado con la mente, y no conocemos los caminos del amor. Conocemos los caminos del deseo y la voluntad del deseo, pero no conocemos el amor. El amor es la llama sin el humo. Estamos demasiado familiarizados con el humo; llena nuestras cabezas y nuestros corazones, y vemos oscuramente. No somos sencillos con la belleza de la llama; nos torturamos con ella. No vivimos con la llama, siguiéndola rápidamente dondequiera que pueda llevarnos. Sabemos demasiado, lo que siempre es poco...

2 ecos:

  1. yo añadiría que el amor "es", que se posa en las almas tranquilas, y huye de las tumultuosas.
    Interesante y necesario texto.
    Saudos.

    ResponderEliminar
  2. Jiddu Krishnamurti y las Organizaciones.

    "Quizás recuerden ustedes la historia de cómo el diablo y un amigo suyo estaban paseando por la calle cuando vieron delante de ellos a un hombre que levantaba algo del suelo y, después de mirarlo, se lo guardaba en el bolsillo. El amigo preguntó al diablo:

    "¿Qué recogió ese hombre?" "Recogió un trozo de la Verdad", contestó el diablo. "Ese es muy mal negocio para ti, entonces", dijo su amigo. "Oh, no, en absoluto", replicó el diablo, "voy a dejar que la organice".

    Yo sostengo que la Verdad es una tierra sin caminos, y no es posible acercarse a ella por ningún sendero, por ninguna religión, por ninguna secta. Ese es mi punto de vista y me adhiero a él absoluta e incondicionalmente. La Verdad, al ser ilimitada, incondicionada, inabordable por ningún camino, no puede ser organizada; ni puede formarse organización alguna para conducir o forzar a la gente a lo largo de algún sendero en particular. Si desde el principio entienden eso, entonces verán cuan imposible es organizar una creencia. Una creencia es un asunto puramente individual, y no pueden ni deben organizarla. Si lo hacen, se torna en algo muerto, cristalizado; se convierte en un credo, una secta, una religión que ha de imponerse a los demás. Esto es lo que todo el mundo trata de hacer. La Verdad se empequeñece y se transforma en un juguete para los débiles, para los que están sólo momentáneamente descontentos. La Verdad no puede rebajarse, es más bien el individuo quien debe hacer el esfuerzo de elevarse hacia ella.

    Ustedes no pueden traer la cumbre de la montaña al valle. Si quieren llegar a la cima de la montaña, tienen que atravesar el valle y trepar por las cuestas sin temor a los peligrosos precipicios. Tienen que ascender hacia la Verdad, esta no puede "descender" ni organizarse para ustedes. El interés en las ideas es sostenido principalmente por las organizaciones, pero las organizaciones sólo despiertan el interés desde afuera.


    Fragmento del discurso de disolución de la La Orden de la Estrella de Oriente. (2 de Agosto de 1929)
    http://seaunaluzparaustedmismo.blogspot.com/

    ResponderEliminar

Únete a la campaña

Únete a la campaña
por una correcta ortografía en los blogs

temas recurrentes:

1984 A Alejandro Jodorowsky Alex Alexandro Roque Alicia amediavoz amor aniversario aniversario luctuoso antropología Arcipreste Axolote Arreola astrología AxRq año nuevo Ballet Provincial cantinas caperucito y otros cuentos ciencia ficción cine cine mexicano Cioran citas comparación entre cuento y novela crimen crimentales crimentalista crítica dancística crítica literaria crónica Cuca Cuentos Potosinos danza decálogo depresión deseo desierto desnudo despedidas diccionarios divulgación científica documentales dolor ecología educación El Colegio de San Luis El guardián entre el centeno emos encuentro Enrique serna ensayo enseñanza artística enseñanza de la literatura epigramas eros eros guachichil escribir escritores escritura experimentar visual exposiciones festivales FIDC-LL fiesta filosofía Flickr fotografia fractales Fragmentos de un discurso amoroso frases futbol Gabriel García Márquez Gabriel Zaid Gil de Biedma Gonzalo Rojas géneros literarios hadas Heriberto Yépez heterónimos historia historia editorial de SLP Horas de Junio humor idioma ilustraciones imaginación independencia indígena infancia inseguridad inspiración intelectuales intertextualidad IPBA Italo Calvino Jaime Joyce Jaime Lopez Jaime Sabines Javier Sicilia JEP Jesús C. Pérez Joaquín Antonio Peñalosa Joaquín Sabina Jonguitud Jorge Ferretis Juan Carlos Onetti Juan Rulfo Julio Cortázar Kawabata la bella villa La Odisea lenguaje libros Lila López literatura literatura colombiana literatura femenina literatura mexicana literatura oral literatura potosina literatura regional locura Lolita Luis Cortés Bargalló Luis García Montero luna Manuel Calvillo Manuel José Othón matemáticas mentiras microhistorias Milan Kundera minicuentos mirada mititos mitología griega mitos muerte musas Museo Othoniano México música nada narciso narcocorridos navidad Nietzsche ninfas niños Nobel noche nomadismo noticias novela Novela de la Revolución numerología obituario obituario desde el Potosí Octavio Paz Ofelia Pérez Sepúlveda onomástico ortografía Oscar Wilde otoño paisaje palabra personajes femeninos Pessoa Philip Roth pintura plagio poesia? poesía poetomancia política potosinos ilustres premios literarios presentación de libro princesa promoción cultural Pulso Rafael Cadenas Ramón López Velarde Rayuela revista Casa del Tiempo revista Estilo revista Guardagujas revista La Corriente revista Morbo revistas Revolución Mexicana Ricardo Castillo Ricardo Yáñez Roland Barthes Roy Salvador Elizondo San Luis Potosí San Luis Rey de Francia santos inocentes Saramago secretaría de cultura semana santa semiología Servicios Editoriales Debajo del Agua sexualidad Si una noche de invierno un viajero sicoanálisis sicología Socorro Venegas Sor Juana Inés de la Cruz Soren Kierkegaard sueño suplementos culturales talleres literarios Tomás Calvillo Tomás Segovia trazos tribus urbanas twitter Uaslp Umberto Eco Universidad Vademécum Villa Juárez Villahermosa Virgen de Gudalupe Vladimir Nabokov yo soy de San Luis Potosí