Tomado del boletín de Mensa
"Estoy harto de ser un cerdo a la izquierda", dijo alguien en el autobús, muy cerca de mí. La persona con la que hablaba no le corrigió, y como tengo complejo de inferioridad pensé que tal vez era yo el que lo había dicho mal toda la vida. Imaginé, pues, un cerdo a la izquierda de un siete y me pareció que tenía el mismo valor que si lo ponía a la derecha. Llovía con una neutralidad filosófica y el tráfico parecía resignado, en contra de su naturaleza, a no traficar. Intenté multiplicar un número cualquiera, el 22, por la unidad seguida de cerdos, pero no salía nada razonable. El pensamiento se engolfa a veces en estos vericuetos inútiles.
Al final no pude resistir la incertidumbre e interrumpiendo la conversación entre los dos individuos pregunté si había dicho cerdo o cero. El hombre me contempló unos segundos y luego volvió el rostro despectivamente. Entonces me acordé de un compañero que confundía obelisco con basilisco. "El jefe se ha puesto hecho un obelisco", decía cuando el director se enfadaba.
Y algo de razón tenía, porque lo cierto es que su modo de ponerse como un basilisco era adoptar la postura de superioridad de un obelisco. Pero mi compañero no lo decía con esa intención doble, o quizá múltiple. Acertaba por casualidad. Lo que no tenía ningún sentido, se mirara por donde se mirara, era lo del cerdo a la izquierda.
Llegué a la oficina y encontré a mi jefe hecho un obelisco. No me dio ni los buenos días. Entonces le dije que no soportaba que me tratara como un cerdo a la izquierda. "Como un cero a la izquierda", corrigió. "Yo me pondré como un cero cuando usted se ponga como un basilisco", respondí. Se quedó atónito y desde entonces siempre me saluda. En resumen, que por haber actuado como un cerdo he dejado de ser un cero. Todo es así de raro.
viernes, noviembre 13, 2009
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
temas recurrentes:
1984
A
Alejandro Jodorowsky
Alex
Alexandro Roque
Alicia
amediavoz
amor
aniversario
aniversario luctuoso
antropología
Arcipreste Axolote
Arreola
astrología
AxRq
año nuevo
Ballet Provincial
cantinas
caperucito y otros cuentos
ciencia ficción
cine
cine mexicano
Cioran
citas
comparación entre cuento y novela
crimen
crimentales
crimentalista
crítica dancística
crítica literaria
crónica
Cuca
Cuentos Potosinos
danza
decálogo
depresión
deseo
desierto
desnudo
despedidas
diccionarios
divulgación científica
documentales
dolor
ecología
educación
El Colegio de San Luis
El guardián entre el centeno
emos
encuentro
Enrique serna
ensayo
enseñanza artística
enseñanza de la literatura
epigramas
eros
eros guachichil
escribir
escritores
escritura
experimentar visual
exposiciones
festivales
FIDC-LL
fiesta
filosofía
Flickr
fotografia
fractales
Fragmentos de un discurso amoroso
frases
futbol
Gabriel García Márquez
Gabriel Zaid
Gil de Biedma
Gonzalo Rojas
géneros literarios
hadas
Heriberto Yépez
heterónimos
historia
historia editorial de SLP
Horas de Junio
humor
idioma
ilustraciones
imaginación
independencia
indígena
infancia
inseguridad
inspiración
intelectuales
intertextualidad
IPBA
Italo Calvino
Jaime Joyce
Jaime Lopez
Jaime Sabines
Javier Sicilia
JEP
Jesús C. Pérez
Joaquín Antonio Peñalosa
Joaquín Sabina
Jonguitud
Jorge Ferretis
Juan Carlos Onetti
Juan Rulfo
Julio Cortázar
Kawabata
la bella villa
La Odisea
lenguaje
libros
Lila López
literatura
literatura colombiana
literatura femenina
literatura mexicana
literatura oral
literatura potosina
literatura regional
locura
Lolita
Luis Cortés Bargalló
Luis García Montero
luna
Manuel Calvillo
Manuel José Othón
matemáticas
mentiras
microhistorias
Milan Kundera
minicuentos
mirada
mititos
mitología griega
mitos
muerte
musas
Museo Othoniano
México
música
nada
narciso
narcocorridos
navidad
Nietzsche
ninfas
niños
Nobel
noche
nomadismo
noticias
novela
Novela de la Revolución
numerología
obituario
obituario desde el Potosí
Octavio Paz
Ofelia Pérez Sepúlveda
onomástico
ortografía
Oscar Wilde
otoño
paisaje
palabra
personajes femeninos
Pessoa
Philip Roth
pintura
plagio
poesia?
poesía
poetomancia
política
potosinos ilustres
premios literarios
presentación de libro
princesa
promoción cultural
Pulso
Rafael Cadenas
Ramón López Velarde
Rayuela
revista Casa del Tiempo
revista Estilo
revista Guardagujas
revista La Corriente
revista Morbo
revistas
Revolución Mexicana
Ricardo Castillo
Ricardo Yáñez
Roland Barthes
Roy
Salvador Elizondo
San Luis Potosí
San Luis Rey de Francia
santos inocentes
Saramago
secretaría de cultura
semana santa
semiología
Servicios Editoriales Debajo del Agua
sexualidad
Si una noche de invierno un viajero
sicoanálisis
sicología
Socorro Venegas
Sor Juana Inés de la Cruz
Soren Kierkegaard
sueño
suplementos culturales
talleres literarios
Tomás Calvillo
Tomás Segovia
trazos
tribus urbanas
twitter
Uaslp
Umberto Eco
Universidad
Vademécum
Villa Juárez
Villahermosa
Virgen de Gudalupe
Vladimir Nabokov
yo soy de San Luis Potosí


Suena muy graciosa la frase entre comillas con que comienza el cuento. Pobre tipo, sin-cero. Quizá está afectado por su signo en el horóscopo chino.
ResponderEliminarSuerte
Je, yo también son un cerdo a la izquierda en el horóscopo chino.
ResponderEliminar